Sociales
Una vez más, Dibujitos pensó en los más pequeños
Un sector destinado a ropa para bebés, niños y futuras mamás; otros, con accesorios, juguetería, rodados y muebles. Todo, cuidadosamente pensado para los más pequeños. Así es la flamante sucursal que Dibujitos inauguró recientemente en pleno centro de nuestra ciudad -San Martín 1162-.
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Música, cóctel e invitados especiales. Los sonidos de un saxo marcaron el comienzo de la reunión social en la que la familia anfitriona agasajó a los presentes con un rico catering a cargo de Pedemonte, acompañado con vinos y espumantes mendocinos.
Adolfo Brennan -presidente de la Cámara de Empresarios de la Ciudad de Mendoza-, Maximiliano Gabrielli -gerente de la Federación Económica de Mendoza-, la conductora y futura mamá, Natacha Palomo (foto izquierda), proveedores y representantes de las distintas marcas, fueron algunos de los más de 100 invitados que se acercaron a conocer el nuevo local comercial.
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El equipo de trabajo, un pilar fundamental. Susana Caballaro, propietaria de Dibujitos, fue la responsable de agradecer y dar la bienvenida a los invitados. Además, destacó la capacitación del personal de ventas y la importancia de su función a la hora de un correcto asesoramiento.
“Desde el comienzo, nos dedicamos íntegramente al servicio hacia nuestros clientes, trabajando siempre en brindar la mejor atención”, resaltó Caballaro. Es así como Dibujitos se convirtió en la primera empresa de Argentina en certificar Normas de Calidad de Atención al Cliente IRAM 9900.
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Un poco de historia. En Mendoza, la familia Caballaro tiene una fuerte trayectoria en el rubro. Fue Francisco Caballaro quien, hace más de 30 años, comenzó la comercialización de productos básicos para bebés. Al poco tiempo, fundó, en su hogar de Godoy Cruz, Pininos, el primer local de la familia.
Con el tiempo y de la mano de la segunda generación de la familia, el comercio se trasladó al centro mendocino –Rivadavia 25- con el nombre que posee actualmente. Hoy, esta nueva susucrsal de la empresa alberga también a la tercera generación de los Caballaro, que está dispuesta a continuar el legado de Don Francisco.