Sociales
Identidad y tradición, vueltos menú
La historia de Lagarde data desde 1897 y, desde entonces, su potencial vitivinícola, alta calidad y esfuerzo diario la han convertido en una tradicional bodega mendocina con reconocimiento mundial. La incesante búsqueda de un estilo propio, elegante y representativo combinado con tecnología de última generación, la proyectan como una realidad óptima en la oferta de nuestros vinos. Por esta ruta caminan los nuevos proyectos y el restaurante que allí funciona desde octubre.
Matías Podestá comentó que "en lo que va de la apertura del restaurante, hemos realizado más de 500 almuerzos mensuales. La idea es rescatar la parte colonial de la bodega y utilizar los hornos de barro y las parrilas, para realizar comidas sencillas pero con identidad. El lugar estará abierto de lunes a sábado al mediodía y los domingos funcionará con una reserva superior a 15 personas".
La tarde del jueves fue para Lagarde, un lugar de encuentro, despedida y nuevos proyectos para compartir con los amigos de siempre en un entorno natural y cálido, colmado de buenos deseos.