Robo al padre de Roxana Lopresti: las 3 principales modalidades de estafa contra adultos mayores
Lo ocurrido con el padre de Roxana Lopresti puso en alerta a muchos mendocinos. ¿Cuáles son las principales modalidades de estafa y cómo evitarlas?
El relato de Roxana Lopresti sobre la estafa que sufrió su padre ilustra una realidad que golpea diariamente a miles de adultos mayores en Argentina. La periodista contó cómo los delincuentes utilizaron su identidad para engañar al hombre de 80 años. Los criminales lo convencieron telefónicamente de retirar sus ahorros del banco bajo el pretexto de una supuesta crisis económica inminente. La víctima, confiando en la voz que creía de su hija, siguió las instrucciones al pie de la letra.
El modus operandi fue meticuloso y cruel. Los estafadores mantuvieron la comunicación telefónica durante todo el proceso, instruyendo al jubilado a no cortar la llamada hasta completar la operación bancaria. Después del retiro en el banco de España y Gutiérrez, el padre de Lopresti se encontró con el falso custodio enviado supuestamente por el canal de televisión donde trabaja su hija (Canal 9 Televida). El engaño culminó cuando el criminal pidió detenerse en una fotocopiadora para realizar una supuesta gestión documental y desapareció con el dinero y el celular de la víctima.
Las principales modalidades de estafa contra adultos mayores
Las fuerzas de seguridad han identificado tres modalidades principales de estafa que se han intensificado en los últimos meses. La primera involucra falsos operadores de PAMI que ofrecen gestionar la cobertura total de medicamentos para adultos mayores. Estos delincuentes logran que las víctimas instalen aplicaciones de acceso remoto en sus teléfonos, obteniendo control total sobre los dispositivos. Una vez instalados estos programas maliciosos, los estafadores acceden a cuentas bancarias, realizan transferencias y solicitan créditos sin conocimiento del damnificado.
La segunda técnica consiste en el envío de facturas falsas de servicios públicos a través de correo electrónico. Los criminales simulan ser empresas como EPRE y notifican sobre deudas inexistentes, invitando a los usuarios a pagar mediante enlaces fraudulentos. Estos sitios web imitan las páginas oficiales de las compañías para capturar información bancaria y contraseñas de acceso. El objetivo puede variar entre el robo directo de datos, transferencias no autorizadas o el pago de facturas ajenas controladas por la organización criminal.
La tercera modalidad incluye llamadas telefónicas que alertan sobre supuestos gastos no reconocidos en tarjetas de crédito. Los estafadores se presentan como empleados bancarios y ofrecen solucionar el problema telefónicamente para evitar que la víctima se dirija personalmente a la sucursal. Durante esta falsa gestión, obtienen datos sensibles como números de tarjeta, códigos de seguridad y claves de acceso que luego utilizan para realizar operaciones fraudulentas.
La Defensoría del Pueblo de Mendoza registró un incremento del doble en las denuncias por estafas digitales y telefónicas durante los últimos meses. El organismo recomienda desconfiar sistemáticamente de cualquier contacto no solicitado, ya sea telefónico, por correo electrónico o mensaje de texto. Los especialistas insisten en que las víctimas potenciales deben contactar directamente a las instituciones a través de canales oficiales para verificar la veracidad de cualquier comunicación sospechosa.

