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Los gobernadores presionan a Javier Milei por Ganancias en la reforma laboral

Las provincias advierten una pérdida de hasta $3 billones por la reducción de Ganancias y condicionan su apoyo a la reforma que impulsa el Gobierno.

Javier Milei lidia con los planteos de los gobernadores para aprobar la reforma laboral.

Javier Milei lidia con los planteos de los gobernadores para aprobar la reforma laboral.

EFE

A poco de que el Congreso comience a debatir el Proyecto de Modernización Laboral, el Gobierno nacional enfrenta una fuerte presión de los gobernadores, tanto de los bloques dialoguistas como de la oposición.

El foco del conflicto está puesto en el capítulo fiscal de la iniciativa, en particular en la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas, una medida que impacta de lleno en la coparticipación provincial.

Según estimaciones que circulan entre las provincias, la baja del tributo podría generar una pérdida de recursos de hasta tres billones de pesos, lo que activó reclamos transversales hacia la Casa Rosada. En ese marco, los mandatarios provinciales condicionan su aval a la reforma laboral a la obtención de compensaciones o a la modificación del esquema impositivo incluido en el proyecto.

El Gobierno ante una ley clave

El planteo se volvió central en la negociación política que rodea a la iniciativa que impulsa la gestión de Javier Milei, que busca avanzar con rapidez durante el período de sesiones extraordinarias. Desde las provincias advierten que la reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades, presentada por el Ejecutivo como un incentivo a la inversión y la rentabilidad empresaria, implica una desfinanciación directa de los distritos, al tratarse de un gravamen coparticipable.

Los cálculos preliminares indican que las jurisdicciones más afectadas serían Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, con pérdidas estimadas superiores al billón de pesos en cada caso, lo que refuerza la resistencia al esquema propuesto por el Gobierno.

Incluso entre los gobernadores considerados aliados del oficialismo aparecen reparos. Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, entre otros, acompañan en líneas generales la reforma laboral, pero exigen que la Nación absorba el costo fiscal o que la reducción de Ganancias se postergue al menos hasta 2027.

La postura del Ejecutivo y la presión opositora

Desde el Ejecutivo, en tanto, sostienen la necesidad de mantener el recorte impositivo como parte del paquete de estímulos económicos, aunque en las últimas horas comenzaron a evaluarse alternativas para destrabar el debate parlamentario. Entre ellas, aparece la posibilidad de resignar el capítulo fiscal con el objetivo de asegurar la aprobación del Proyecto de Modernización Laboral que impulsa La Libertad Avanza.

En el extremo opuesto, un grupo de gobernadores mantiene una posición de rechazo frontal a la reforma, independientemente de cómo se resuelva el tema de Ganancias. Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Gustavo Melella y Axel Kicillof ratificaron su negativa al proyecto y anticiparon que no acompañarán la iniciativa en ninguna de sus versiones.