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Cristina, el populismo K y la Justicia pendientes de la suerte de Nicolás Maduro en Venezuela

Un cambio de gobierno de Caracas podría poner sobre la mesa, por primera vez, las pruebas de la polémica relación comercial entre Venezuela.y Argentina en tiempos del kirchnerismo.

Nombres que se repiten, vuelos privados entre Caracas y Buenos Aires sin explicación, programas de cooperación e intercambio de combustibles por alimentos, denuncias de negociados y comisiones extraordinarias y miles de fotos y abrazos entre Hugo Chavez o Nicolás Maduro y Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner,  son algunos de los hitos que marcaron la relación entre Venezuela y Argentina desde el 2003 en adelante. 

Esas fotos dejaron huellas y causas que nunca terminaron de investigarse; sentencias absolutorias que provocaron escándalos con nombres como el Julio De Vido; Alí Rodríguez, exministro de Energía de Venezuela, entre otros cargos; Claudio Uberti; y Guido Alejandro Antonini Wilson; negocios cruzados de PDVSA en Argentina anunciados con toda la pompa que puede proveer el populismo y que terminaron en la ruina; el armado de la UNASUR, que nunca tuvo otro sentido que darle plataforma política al chavismo en Latinoamérica y hasta el impulso kirchnerista, junto a Evo Morales, para que Venezuela ingrese al Mercosur. 

El resultado de la elección en Venezuela mantiene en vilo a todos los participantes de esta historia y no por apoyo o motivaciones políticas. Si hay un cambio en el gobierno en Caracas muchos cajones de escritorios públicos podrían abrirse para mostrar pruebas de operaciones que nunca fueron comprobadas, sobre todo el saldo de los fideicomisos de intercambios entre ambos países. La historia del kirchnerismo y el chavismo podría cambiar radicalmente si las causas pendientes en la Justicia recibieran la documentación que Venezuela siempre se negó a entregar. 

Desde marzo del 2004 Argentina entró en un acuerdo con Venezuela para el intercambio de combustibles por alimentos. Ese pacto entre Néstor Kirchner y Hugo Chávez venía con la supuesta intención de garantizar al país que no faltara gas con vistas al invierno, cuando ya se registraban cortes de gas en los contratos interrumpibles a industrias. 

Ese acuerdo no fue el único. Casi como si fueran oleadas, desde ese momento en 2008, 2011, 2014, el  kirchnerismo anunciaba acuerdos para garantizar el ingreso del fueloil venezolano para alimentas las centrales térmicas argentinas, mientras la estructura energética argentina se deterioraba año tras año de la mano de la ineficiencia K en la materia. De hecho a principios de abril de 2011, Cristina Fernández de Kirchner llegaba una vez mas a Caracas para reunirse con Chávez. Los polémicos fideicomisos siempre estaban en el medio.

"Aquí esta el petróleo que argentina necesita para su desarrollo industrial y buena parte del gas. No se preocupan, aquí hay reservas de petróleo para 100 años y mas", declaraba por entonces Hugo Chávez después de una reunión con Julio De Vido en Caracas. Esa frase nunca fue cierta y la crisis luego se la llevó puesta. Solo las exportaciones de petroleo venezolano a EE.UU. (su principal cliente) cayeron 1.700.000 barriles al día en 1998 a 610.000 barriles en 2017. Las reservas de las que hablaba Chávez se desplomaron hasta llevar a PDVSA a una situación de quiebra virtual. 

En cuanto a los escándalos con Argentina, ya en el 2005 comenzaba a estallar el caso de la "embajada paralela" en Caracas. El exembajador argentino, Eduardo Sadous, veía como la verdadera relación comercial entre ambos países no pasaba por su sede diplomática sino por otros canales que supuestamente comunicaban directamente a representantes del kirchnerismo con los negocios que ofrecían los chavistas. Sadous había enviado por ese entonces un cable a la Cancillería describiendo los problemas que tenían las empresas argentinas que querían participar del fideicomiso de ventas de productos argentinos a Venezuela que habían acordado Néstor Kirchner con Hugo Chávez

Por si alguno se olvidó del episodio, como parece que lo hizo la Justicia, Sadous, fallecido en el 2022, denunció que por afuera de su embajada se ejecutaba ese fideicomiso y que a las empresas supuestamente se les perdían coimas de entre 15 y 20 % para participar.

En el 2010 Sadous denunció ante la Justicia que un funcionario de confianza de Julio De Vido, Claudio Uberti, estaba a cargo de las gestiones de intermediación. De nuevo: si a alguno le falla la memoria, Uberti se hizo famoso en Argentina tiempo después cuando quedó involucrado en uno de los mayores escándalos que se recuerdan en la relación entre el chavismo y el kirchnerismo: la llegada de un vuelo desde Caracas a la terminal de aeronaves privadas de Aeroparque la madrugada del 4 de agosto de 2007 con una delegación integrada, entre otros, por Guido Alejandro Antonini Wilson quien portaba una valija con US$ 790.550 en efectivo que intentó ingresar al país sin declarar.

Recién en septiembre del año pasado Claudio Uberti, exfuncionario público de los Kirchner a cargo del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión por haber permitido el ingreso de esos dólares bajo de cargo de contrabando agravado.

Alberto Fernández y Nicolás Maduro. Foto: Noticias Argentinas

Habían pasado 16 años desde la llegada de ese vuelo, que todos los analistas interpretaron que fue solo uno de varios que habían pasado sin registrarse, y de un video que mas tarde se hizo famosa: la de Antonini Wilson sentado en un acto en el Salón Blanco de la Casa Rosada.

El propio Aníbal Fernández, por entonces jefe de Gabinete, tuvo que reconocer 2 años después, que Antonini Wilson había estado en la Rosada a dos días de haber intentado ingresar la valija con los dólares, lo que se confirmara mediante un video del propio Canal 7 que lo mostraba sentado entre el público que había concurrido a un acto en el que participaban Néstor Kirchner y Hugo Chávez, de visita en el país. Por si faltaba algo más, la Justicia nunca descartó la posibilidad de que el exvicepresidente de PDVSA, Diego Uzcátegui, y su hijo Daniel Uzcátegui Specht, ambos pasajeros del famoso vuelo de Antonini Wilson, tambien hayan estado en la Casa Rosada ese día.

Para ese momento los testimonios de Victoria Bereziuk, secretaria Claudio Uberti y de María Fernanda Martínez, funcionaria de PDVSA también, afirmaban que el valijero venezolano había estado en la Rosada, aunque por supuesto en los informes que Presidencia entregó inicialmente a la Justicia que investigaba la causa la presencia de Antonini Wilson no estaba mencionada. 

Finalmente la denuncia de Sadous terminó con un giro del destino dramático: en 2014 el fiscal federal Jorge Di Lello le pidió al juez federal Rodolfo Canicoba Corral la elevación a juicio oral y público la acusación a Sadous por falso testimonio, por decir que existía una "embajada paralela" de la Argentina, que habían avanzado tras una denuncia de Julio De Vido, casi una burla del destino. 

En la historia también habían quedado las promesas de intercambio entre ambos países, que solo en una ocasión involucraron el envío de 1.000 toneladas mensuales de carne y alimentos, tal como anunció De Vido

Como imágenes de la tragedia quedan los restos del anuncio que Néstor Kirchner y Chávez hicieron sobre la instalación de PDVSA en argentina, que termino comprándole las estaciones a Sol, subsidiaria de la uruguaya, ANCAP, y que hoy parecen ruinas arqueológicas del pasado, abandonadas y destruidas mientras la AFIP sigue preguntando quien pagará algunas deudas que dejaron pendientes.