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Javier Milei se la juega en el Congreso, Mauricio Macri se esconde y Cristina Kirchner busca que alguien le saque una foto

Semana clave para el Gobierno y la oposición. Está en juego mucho más que los fondos universitarios. El radicalismo juega sus últimas cartas. El macrismo decide si es oficialista u opositor.
Javier Milei y Mauricio Macri Foto: Noticias Argentinas
Javier Milei y Mauricio Macri Foto: Noticias Argentinas

Días de convulsión en la calle y el Congreso. Javier Milei tiene por delante el desafío de un rechazo a su veto sobre el financiamiento universitario que es, además, un peligroso ejercicio que emprende la oposición y parte de sus aliados para medir políticamente al gobierno. Las consecuencias pueden ser peligrosas para todo el resto del mandato de Milei.

Mauricio Macri no termina de definir su alianza o alejamiento del presidente; por lo pronto hará lo que suele hacer en estos casos y se va de viaje en medio del debate en el Congreso. Cristina Fernández de Kirchner pide que le digan que es imprescindible, pero por ahora no lo consigue. Un escenario como este, y a pesar de las dificultades, podría ser todo ganancia para el presidente. La imagen que muestra hoy la política lo sigue poniendo como el único personaje disruptivo frente al hastío que muestra la continuidad de las mismas caras en el peronismo que peligrosamente continúa en un vacío absoluto. El problema es que Milei necesita urgentemente mostrar resultados concretos de su gestión, que sigue cuestionada, en el bolsillo de los argentinos. Veamos el panorama.

En el gobierno intentan hacer política, aunque no siempre con los mejores resultados. Mientras Javier Milei necesita como agua en el desierto los votos del macrismo en Diputados, Karina Milei y Patricia Bullrich aparecieron en una foto clave mostrando las cartas para una nueva alianza de bloques (y en el futuro próximo también electoral) en la provincia de Buenos Aires.

¿Error o estrategia? No queda claro y tampoco es la primera vez que los libertarios irritan o pegan precisamente a quien necesitan. Lo cierto es que aunque lo disimulen, esa foto representa una capítulo esencial en el armado de La Libertad Avanza a nivel nacional. Karina Milei viene haciendo un trabajo de construcción que ya incluye el reconocimiento legal de su partido en ocho provincias, algo que gatilló el nacimiento de LLA avanza como partido nacional. Lo prueba la carta donde tres legisladores piden sumarse al bloque libertario bonaerense.

Bullrichistas piden ir a LLA

Esa fue la razón central del acto en Parque Lezama y de la presentación de Karina Milei como figura superior en la estructura política de los libertarios; casi podría decirse que es la representante única de la jefatura en la nueva versión de la casta que LLA inaugura como partido, ya que su hermano ocupa un rol específicamente alejado de la política clásica.

El acto en Parque Lezama ratificó en Karina un rol central y esencial; por lo tanto no hubo paridad con Patricia Bullrich en la foto de libertarios y bullrichistas en la Casa Rosada, solo la confirmación de una sola jefa y no son pocos los que opinan que el acto de LLA estuvo destinado casi en su totalidad a mostrar esa realidad.

Del acuerdo que se plasmó en la foto por ahora oficialmente se reconoce solo una alianza de ambos grupos en la Legislatura bonaerense, pero lo que hay por detrás es mucho mayor.

Ese papel de Bullrich es bien distinto al que está jugando Mauricio Macri. El expresidente ya dijo y mostró hasta el hartazgo que no está dispuesto a dialogar en desigualdad de condiciones, sino solo entre pares y siempre que Javier Milei reconozca los aportes que se le hacen.

Por ahora Macri no lo logró, por lo menos en la dimensión que pretende y una de las imágenes mas evidentes de eso es la demora del macrismo en confirmar de qué forma votará esta semana en Diputados cuando se debata el veto educativo de Milei en la sesión pedida por el radicalismo, la Coalición Civica, Encuentro Federal, la Izquierda y con seguridad el kirchnerismo.

Esa votación del rechazo al veto de Milei a la ley de financiamiento universitario es un campo de batalla para ese ejercicio de fuerzas entre Macri y el presidente, pero no es el único.

En la Casa Rosada ya consideran como posible que avance en Diputados, y obviamente en el Senado, el rechazo al veto de Milei a la ley de financiamiento universitario. Ante eso ya se habla públicamente de la opción de recurrir a la Corte Suprema para pedir la inconstitucionalidad de esa ley. El reclamo estaría basado en el mismo principio que se incluyó en los considerandos del veto de Milei a la nueva fórmula jubilatoria: la violación del Congreso al artículo 38 de la Ley de Administración Financiera y de los Órganos de Control.

Esa norma que rige la contabilidad del país, el Presupuesto Nacional y su ejecución y la forma de manejar el endeudamiento, entre otras cosas tiene en ese artículo la base esencial del orden financiero, pero lamentablemente las violaciones pueden contarse por cientos en las últimas décadas.

El artículo 38 de la Ley de Administración Financiera establece: “Toda ley que autorice gastos no previstos en el presupuesto general deberá especificar las fuentes de los recursos a utilizar para su financiamiento”. Mas claro imposible, pero no puede negarse que el Congreso sancionó normas sin especificar el origen de los fondos para financiarlas en innumerables ocasiones.

Sobre esa base Milei quiere ir a la Corte Suprema (que tiene competencia originaria en esto) para cuestionar la ley de financiamiento universitario. No será una solución inmediata a su planteo y seguramente la Casa Rosada caerá en rebeldía ante una ley del Congreso. De nuevo la historia argentina aporta rápidamente ejemplos de incumplimientos del Poder Ejecutivo a una ley o un fallo de la Corte Suprema.

La Corte Suprema en pleno a escena

Basta con recordar la forma en que Néstor Kirchner se resistió a reponer en el cargo de fiscal general de Santa Cruz a Eduardo Sosa, una posición que había sido eliminada por Kirchner cuando fue gobernadores. En seis ocasiones la Corte Suprema le ordenó a la provincia devolverle a Sosa su cargo, ni Néstor Kirchner,  ni ninguno de los gobernadores que lo sucedieron cumplieron nunca con esos fallos del máximo tribunal.

Por ahora esa posibilidad de judicializar la pelea por los fondos universitarios es un hecho abstracto, primero está la sesión y lo que suceda en el recinto de Diputados con la oposición y el oficialismo. Las acciones que se vean allí marcarán el futuro de las relaciones de Milei con el macrismo y también del oficialismo con el Congreso todo. De un rechazo al veto por los dos tercios de los votos de cada recinto es difícil volver; sobre todo cuando la oposición logra de esa manera tomarle la medida al gobierno. Será, de confirmarse, el mayor desafío político que tendrá Milei desde ese momento en adelante.

El gobierno aprendió hace un tiempo a hacer política y por eso antes de la sesión y en medio de la tensión con el PRO macrista, único partido que hoy puede hacerle una diferencia a favor en la votación, habrá reuniones para intentar una negociación con los jefes universitarios.

Mañana en las oficinas de Sandra Pettovello en Capital Humano habrá reuniones para revisar números. Volverán a afinar el lápiz sobre cuanto fue el aumento general sobre los trabajadores del Estado y cuáles son las diferencias con los sueldos de los universitarios de todas las categorías. Emiliano Yacobitti, vicerector de la UBA y que de negociaciones sabe y mucho como radical que es, alega que esa diferencia es hoy histórica. Esa es la base real del conflicto. Hace un mes el ministerio de Capital Humano dijo que los trabajadores universitarios habían recibido un aumento de 71 %, mientras que el promedio del Estado había sido de 58,5%. Yacobitti insiste en que esos porcentajes se deben a aumentos del año pasado y que el gobierno esconde los aumentos a estatales de la paritaria de este año.

En la reunión de mañana los gremios universitarios van a insistir con una suba extra de 20 %, cuando la última oferta de Petovello fue de 6,8 %. Difícil que esa situación alguna oferta alcance para frenar el debate del rechazo al veto de Milei que está convocado para el miércoles .

Enfrente el gobierno llevará argumentos sobre la falta de transparencia en las auditorías sobre el gasto en universidades. Alegan que la última presentada por la UBA es de 2006, tal como insistió Carlos Torrendel, secretario de Educación en una charla con periodistas antes de la marcha universitaria de la semana pasada, pero que solo cubría movimientos del 2004. El gobierno dice que la universidad adeuda la rendición del 89% de los fondos transferidos entre 2015 y 2022. Y de los fondos asignados en 2022, dicen que sólo se presentó la rendición del 0,19% de los transferidos.

Con esos argumentos será difícil que haya un acuerdo a la vista.

Mientras LLA presiona por una definición del PRO en la votación del intento del rechazo al veto de esta semana, Macri emprende otro viaje al exterior y deja toda la negociación en manos de Cristian Ritondo y Diego Santilli. Son los mismos que miraron desde la vereda de enfrente la foto de Patricia Bullrich y Karina Milei en la Casa Rosada.

No es ese el único escenario en el que Milei necesitará de Macri. Esta semana arranca en Diputados el debate del Presupuesto Nacional 2025. Es otra batalla en la que el gobierno decidió romper las reglas: no estará presente Luis “Toto” Caputo, que como ministro de Economía debe ir a explicar el presupuesto a los integrantes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, ni Santiago Bausili, presidente del Banco Central.

En su lugar, el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, escucharán una larga protesta de la oposición por la ausencia de su jefe de la reunión de comisión.

Santiago Bausili y "Toto" Caputo

El futuro del Presupuesto 2025 es incierto;  Milei dejó dicho a quien lo quisiera escuchar en La Libertad Avanza que está dispuesto a seguir gobernando con el presupuesto vigente y por decreto si el Congreso le da la espalda. Tampoco le preocupa el tema a Caputo, más concentrado en el acuerdo que debe cerrar con el FMI en diciembre, el nivel de las reservas y como salir del brete cambiario y fiscal que generará la eliminación del impuesto PAIS. Los costos de veranear en argentina están disparados una vez más y los precios del exterior, con el retraso cambiario son en algunos casos de baratija; todo indica que si se resta el impuesto PAIS de esos precios habrá avalancha de argentinos volando al exterior este verano y, por lo tanto, consumiendo los escasos dólares del BCRA. Algo deberá hacer el ministro, pero aun no está terminado de definir. Los agentes de viaje ya reportaron compras récord este fin de semana. 

La estrategia hasta ahora había sido mantener en un seguro plano todos estos debates y avanzar con la batalla de la privatización de Aerolíneas Argentinas, otro de los temas duros de agenda para el público de a pie. Habrá intentos esta semana de mantener ese debate, pero el ambiente en el Congreso hoy esta más para hablar de universidades que de privatizaciones, aunque el radicalismo y el PRO apoyen la discusión sobre el futuro de la línea aérea nacional en crisis.

El kirchnerismo, para completar el panorama, parece demasiado complicado hasta para aprovechar la crisis que vive el gobierno. Cristina Fernández de Kirchner ordenó un operativo clamor en versión berreta para pedirle que ocupe la presidencia del Partido Justicialista, una posición que siempre odió, pero que ahora ve como una chance para mantenerse en el centro de la escena.

Casi nadie le contestó a los posteos de Mayra Mendoza, Juliana Di Tullio y Wado de Pedro en ese sentido. El operativo clamor, por ahora, quedó solo en operativo y los candidatos lanzados como Ricardo Quintela y Axel Kicillof no se bajaron de sus pretensiones. La crisis del PJ es de tal magnitud que los gobernadores peronistas no quieren ni moverse de sus provincias ante el temor que algún kirchnerista ponga sus bocas palabras que por ahora se niegan a pronunciar.