Omar De Marchi propuso una crucial reforma de Seguridad y para la Policía
En la recta final de la campaña, el candidato a gobernador de La Unión Mendocina, Omar De Marchi, propuso que la política de seguridad de la provincia deje de tener una conducción civil y vuelva a estar en manos de un policía en actividad o retirado. En este sentido, planteó que necesario revisar la reforma policial que se implementó sobre el final de la gobernación de Arturo Lafalla, cuando se reestructuró el funcionamiento de la fuerza y se reformó el sistema de seguridad.
El aspirante a la gobernación y su compañero de fórmula, Daniel Orozco, pasaron este miércoles por MDZ y MDZ Radio para explicar cuál es su plan para conducir los destinos de la provincia, de cara a las elecciones del 24 de septiembre.
Al momento de abordar la temática de seguridad, el líder de La Unión Mendocina realizó un diagnóstico sobre la Policía de Mendoza y aseguró que la fuerza "ha perdido al menos dos mil hombres en los últimos 8 años. De un poco más de 12 mil policías tenemos ahora poco más de 9 mil. Están quedando no más de 1500 o 1800 policías efectivamente por guardias por la calle".
En este sentido, destacó que la primera medida que debería realizar la próxima gestión es "generar las condiciones para hacerla atractiva a la policía y siempre vas a terminar cayendo en materia de sueldos, para que tengamos más policías".
Pero la propuesta más relevante que realizó De Marchi apunta a una reforma estructural del funcionamiento de la policía. "La conducción de la política de seguridad tiene que estar en manos de un policía en actividad o retirado", manifestó.
Aclaró que "hoy la política de seguridad está en manos de un ministro y de un subsecretario que son dos políticos que hacen política todo el día". "La conducción de la estrategia de seguridad tiene que estar en manos de la policía porque son los que saben", resaltó.
Esta iniciativa se contrapone con la Ley 6.652, sancionada en diciembre de 1998 durante la gobernación de Arturo Lafalla. En medio de una crisis y rebelión de las fuerzas de seguridad, el dirigente peronista convocó a las principales figuras opositoras y se llegó a un acuerdo sobre una política de seguridad para reformar internamente la Policía, implementar una conducción civil en la fuerza y activar un nuevo Código Procesal Penal.
Al respecto, De Marchi sostuvo que "la reforma policial se agotó y hay que repensarla, porque ya han pasado más de 20 años. Toda la tecnología que tenías hace 20 años hoy no existe".
Asimismo, destacó que "el gobernador tiene que darle el total respaldo para que la policía actúe. No se siente respaldada la policía hoy, ni la familia policial. Quiero respaldar a la policía en serio".
En esta línea consideró que "se ha perdido el espíritu policial que hace que una persona se sienta atraída vocacionalmente para ser policía. Es más, estamos capacitando a jovencitos en el Instituto Universitario de Seguridad Pública que cuando se reciben terminan trabajando en la seguridad privada o terminan haciendo otra cosa, porque la policía no los contiene. Hoy un policía se compra las esposas que lleva y los borceguíes".