Insólito: intiman a bancos para que paguen retroactivo un impuesto creado en 2023 para recaudar más
El Gobierno de la provincia reavivó la discusión política con la Nación por la discriminación en el reparto de fondos. Al mismo tiempo acelera un mecanismo de recaudación que es invisible para la mayoría, pero genera distorsiones y abulta aún más los recursos del Estado en una ecuación en la que les es funcional: la inflación, la suba de tasas y la especulación financiera. Es que Mendoza comenzó a cobrar ingresos brutos a los intereses de las leliqs y otras colocaciones y la recaudación dio un salto explosivo. Ahora van por más: intimaron a los bancos para que paguen ese impuesto por las operaciones realizadas en diciembre con la idea de tener un "mes extra" de recursos.
Lo curioso del Gobierno es que buscan aplicar desde diciembre de 2022 un impuesto que rige desde enero del 2023 y así abultar las arcas. La justificación que dan desde Administración Tributaria Mendoza es que la ley fue publicada en diciembre y entra en vigencia tres días después de que sale en el Boletín Oficial. Todo, a pesar de que el artículo 1 de las leyes impositiva y de avalúo indican que, salvo excepciones expresamente indicadas, entra en vigencia al año siguiente.
La comunicación llegó a los bancos y nuevamente hubo polémica. El Banco Central ya tiene una causa abierta en contra de Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires porque son los únicos distritos que cobran ese gravamen. En el caso de CABA, la justificación fue la quita de coparticipación realizada por la Nación. En Mendoza se hizo en silencio desde este año y sin argumento oficial. Y hay otra diferencia: en CABA decidieron bajar otros impuestos en paralelo, dada la "eficiencia" del cobro a los bancos. En Mendoza se sumó una nueva fuente de recaudación, sin darle de baja a ningún otro gravamen; en impuestos a la actividad (como ingresos brutos) o en impuestos patrimoniales (automotor e inmobiliario).
Cambio
Las leliqs son letras que utiliza el Banco Central para "absorber pesos", para retener liquidez y sobre las que se pagan intereses enormes. Aunque Alberto Fernández había hecho promesas para dejar de hacerlo, en realidad potenció ese instrumento.
El cambio en el código fiscal es sutil, pero de alto impacto. Le saca las exenciones a las operaciones de colocación de títulos. “Esta exención no alcanza a los títulos, bonos, letras, certificados de participación y demás instrumentos emitidos y que se emitan en el futuro por el Banco Central de la República Argentina”, dice escuetamente. De manera automática se informó a los bancos que debían tributar sobre los intereses que daban las leliqs, entre otros títulos. El gravamen es del 7% y aunque no está discriminado, el salto de recaudación por ingresos brutos es fuerte, sin que haya una explicación radicada en el aumento de la actividad. El mismo artículo tiene una perlita: se agregó una excepción para que una empresa estatal que maneja frondosos volúmenes de dinero no pague: "Los contratos que se suscriban con fideicomisos en los cuales la Empresa Mendocina de Energía Sociedad Anónima sea fiduciario", dice el artículo. EMESA tiene a su cargo, entre otras cosas, el fideicomiso con los 1023 millones de dólares que serán usados para obras públicas.
ATM mandó la intimación a los bancos para que "rectifiquen" la declaración jurada e incluyan el período 12/22 del gravamen a los intereses de las leliqs. Hay entidades financieras con un volumen de operaciones grande en Mendoza que se inquietaron. Incluso algunas que son agentes financieros de municipios. Uno de los problemas es la distorsión que genera para el mercado financiero mendocino. Y, en paralelo, el volumen de dinero que ingresa al Estado sin que sea registrado públicamente. "Están nadando en pesos", repiten. De hecho el Gobierno de Mendoza reconoció en la semana que por el impacto de la inflación tuvo una recaudación extraordinaria a la presupuestada y amplió de un día para otro en 27 mil millones de pesos el Presupuesto, lo que le da un margen de maniobra para usarlos de manera más discrecional.
El impuesto a las leliq opera en la práctica como un nuevo gravamen y genera un círculo vicioso: el Estado recauda y ata sus gastos a esos ingresos; pero ese dinero depende de que al resto "le vaya mal". Es que los aumentos están atados a la tasa que pone el BCRA, que sube según el grado de crisis que haya. En los últimos meses llegó a cifras récord.
La decisión del cobro extra puede ser recurrida administrativa y judicialmente, pues los bancos alegan que intentan aplicar una ley de manera retroactiva. "Las alícuotas, importes fijos, impuestos mínimos y valores correspondientes a los impuestos, tasas y contribuciones contenidos en el Código Fiscal de la Provincia que se establecen en la presente Ley Impositiva, regirán a partir del 1º de enero del año 2023 inclusive, excepto en los casos en que expresamente se fije una vigencia diferente. Facúltese a la Administración Tributaria Mendoza para establecer las cuotas y las fechas de vencimientos correspondientes a los tributos mencionados en el párrafo anterior", indica la ley. Esa pelea será larga, pero mientras tanto la recaudación seguirá. "Como le pasa a todos los contribuyentes, es pague y luego reclame", explican.