Los gestos vendimiales en medio de la crisis política
Hacía mucho tiempo que no había tanta presencia nacional en la Vendimia. A Mendoza llegaron jugadores de peso con aspiraciones electorales serias. Pero más que una plataforma electoral el escenario se convirtió en un centro de operaciones pensando en las internas de cada frente. En Juntos por el Cambio radicales que respaldan a Patricia Bullrich le marcaron la cancha a Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales. En el Frente de Todos quedó expuesta una vez más la desconexión interna y la falta de candidatos provinciales.
En representación de la Casa Rosada estuvieron presentes Eduardo "Wado" de Pedro, Sergio Massa, Victoria Tolosa Paz y Daniel Filmus. También llegó el embajador en Brasil Daniel Scioli y ofició de anfitriona la senadora Anabel Fernández Sagasti. Pero en lugar de aprovechar el evento para empoderar al peronismo en una provincia que lo encuentra alicaído, cada uno se dedicó a cuidar su perfil.
El paso de Daniel Scioli fue casi espectral. Hace pocos días dijo estar dispuesto a ser candidato presidencial pero en Mendoza estuvo lejos de cualquier tipo de campaña. Mantuvo un perfil bajo, participó del desayuno de Coviar pero no se quedó mucho tiempo en el Hotel Hyatt. Y los que se quedaron atendieron sus asuntos con los propios cada uno por su lado.
Sergio Massa en el primer piso con ganaderos y referentes del massismo. Wado de Pedro charló unos minutos con Anabel Fernández Sagasti en el hall principal, acompañados por la diputada Marisa Uceda. Conversaron y la senadora nacional se quejó de la hostilidad que percibieron por parte de organizadores del gobierno local. No hubo conferencia de prensa ni para cuestionar al gobierno provincial ni para posicionar algún candidato provincial.
Por el momento el único peronista que ha expresado su vocación de gobernar Mendoza es Martín Hinojosa, presidente del INV. Ni siquiera él aprovechó la Vendimia para sacar chapa. Prácticamente no figuró más que en alguna foto protocolar. Por su parte Fernández Sagasti volvió a decir que está dispuesta a cumplir el rol que le pida su partido incluso ir nuevamente por la gobernación.
Si bien todavía falta mucho camino por recorrer hasta las elecciones, en Mendoza habrá comicios departamentales en abril y las primarias provinciales son en cuatro meses. En medio de las internas radicales y la pelea con el PRO, el PJ tuvo la oportunidad de mostrarse como la opción "transformadora" que dicen ser. No la aprovecharon.

