Camino al 2023, la UCR empieza a poner a prueba su poder en la UNCuyo
Casi en invierno, el 9 de junio próximo, la Universidad Nacional de Cuyo elegirá a quiénes serán sus nuevas autoridades por los próximos cuatro años. El radicalismo y sus aliados que conforman el Interclaustro ya tienen la fórmula para el rectorado y apuntan a continuar en el poder, en la previa a las elecciones generales provinciales que serán el año que viene. Una prueba para quienes toman las decisiones dentro de la alianza gobernante y para la oposición que es en su mayoría peronista.
En la previa de los comicios del 2014, cuando el actual rector Daniel Pizzi estaba a punto de ser electo por primera vez, dijo al por entonces portal universitario Edición UNCuyo: “Yo tengo mucha amistad con gente del radicalismo y fui llegando a los distintos cargos que ocupé, fuera y dentro de la UNCuyo, junto a personas de esa extracción partidaria. El Interclaustro está conformado por el Movimiento Nacional Reformista (MNR), Libres del Sur, el socialismo y los independientes. En este sentido, queremos dejar en claro que estamos en condiciones de distinguir de qué se trata la política partidaria y qué pretendemos para la política universitaria. Tenemos una relación impecable con los partidos políticos, pero creemos absolutamente en la autonomía de la universidad”.
Estas declaraciones en las que hablaba del recién nacido Interclaustro que gobierna la UNCuyo hace 8 años (la fórmula Pizzi- Jorge Barón fue reelecta en 2018) marcaron los pasos de lo que sería en 2015 el frente que le devolvería al radicalismo la posibilidad de gobernar la provincia luego de dos gobiernos peronistas: Cambia Mendoza. Así como el Interclaustro está integrado por radicales, militantes de Libres del SUR y socialistas; Cambia Mendoza que llevó a Alfredo Cornejo a ser el gobernador de Mendoza replicó esa conformación partidaria pero sumó al PRO, al PD, al ARI, entre otras fuerzas políticas.
En la ardua negociación en la que fue electa la dupla para el rectorado que presentará el Interclaustro este año, los referentes radicales de peso tuvieron poder de decisión. Luego de la tensión por la presencia de cinco precandidatos, fueron elegidos la decana de Ciencias Económicas, Esther Sánchez como candidata a rectora y el profesor universitario y ex funcionario público radical Gabriel Fidel, como su vice. Ante las dificultades para elegir una fórmula, tuvieron que ser parte del consenso las autoridades partidarias que integran el Interclaustro: el presidente del radicalismo e intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar; de Libres del Sur, el senador Ernesto Mancinelli y del Socialismo, el concejal por Godoy Cruz, Gerardo Santarelli.
Sin embargo el radicalismo fue quien pesó en la determinación final. Fidel logró el respaldo no sólo por el apoyo que tuvo de la agrupación estudiantil radical Franja Morada sino también por sus buenos vínculos con funcionarios del Gobierno provincial. Sanchez, quien es académica fue impulsada por Miguel González Gaviola (hermano del ex vicegobernador Juan Horacio González Gaviola) y vicedecano de la Facultad de Ciencias Económicas- aspirada a ser decano-, con extensa trayectoria en puestos universitarios y excelente relación con líderes radicales.
La UNCuyo es también la cuna de la mayoría de los funcionarios radicales no sólo porque estudiaron en esa Casa de Estudios sino también porque comenzaron su militancia ahí, especialmente en la Facultad de Ciencias Políticas, en la Franja Morada, ocupando cargos universitarios importantes como son los casos de Cornejo; Fidel; la próxima presidenta provisional del Senado, Natacha Einsenchlas; García Zalazar; la actual secretaria de Gestión Pública y Modernización Beatriz Martínez, etc.
La oposición universitaria, que en su mayoría es del PJ, aún no tiene dupla para el rectorado definida. Ante esta situación, el Interclaustro se siente con ventaja pero debe resolver su problema interno: el reparto de las candidaturas para las secretarías y los decanatos, que incluya a las fuerzas y a las personas que quedaron afuera de la fórmula, para evitar heridos. Lo mismo que le ocurrirá el año que viene a la UCR cuando tenga que cerrar listas: hay muchos dirigentes anotados y pocos espacios.
La elección no sólo es importante como test electoral para el 2023 sino también por las dimensiones que tiene la universidad. Más de 53 mil personas entre estudiantes, docentes y personal administrativo integran la UNCuyo. Esta cantidad de personas la hace competir con el padrón electoral y los habitantes de algunos departamentos de Mendoza. A partir de la reforma del estatuto universitario en el 2013, las elecciones pasaron a ser de indirectas a directas. Esto quiere decir que las duplas para el rectorado y los decanatos se eligen como fórmula y por mayoría absoluta en elección directa, obligatoria, secreta y simultánea, mediante voto ponderado de acuerdo a la representación que los claustros, subclaustros y las facultades tienen en la asamblea universitaria. Como hay tantos estudiantes y unidades académicas, el presupuesto tiene unas dimensiones enormes: 8, 8 mil millones es la pauta de gastos para este año.
¿Seguirá siendo la universidad gobernada por el radicalismo con un gobierno nacional justicialista? En junio las urnas lo definirán y el 16 de agosto, día de la UNCuyo, asumirán las nuevas autoridades.



