Martín Guzmán volvió a hablar de impuestos a las multinacionales en medio de la negociación con el FMI
En medio del tramo final de la negociación con el FMI, Martín Guzmán no dejó libre su lugar ayer en la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Central del G 20 que sesionó en Indonesia, y se dedicó especialmente a disertar sobre la necesidad de gravar con impuestos actividades que hoy se le pueden escapar a la mano recaudatoria del Estado. Ayer, el director del FMI para el Hemisferio Occidental, Ilan Goldfajn, habló en Washington ante el Consejo para las Américas y confirmó avances en la negociación por el memorándum de entendimiento: "Estamos con intensas negociaciones para llegar a un acuerdo con la Argentina".
El ministro de Economía argentino finalmente no viajó a la cumbre en Yakarta pero si participó de forma virtual y se dedicó a disertar sobre principios de la tributación internacional. El tema, mas allá de lo técnico, tuvo eco directo aquí en el país ya que el gobierno de Alberto Fernández nunca se privó de alentar la aplicación de mas impuestos a las empresas. Es casi un deporte de la administración de Fernández, que entre creación y suba de tributos, mantuvo un ritmo de sumar uno por mes.
Ayer, Guzmán no se apartó de esa línea y fue escuchado con atención por las cabezas de Juntos por el Cambio que acordaron apoyar la votación del memorándum de entendimiento con el FMI pero con dos condiciones esenciales: conocer la letra chica de ese acuerdo y que no se disponga la creación o aumento de impuestos.
El ministro avanzó ayer ante sus pares del G 20 con tres tópicos que le preocupan sobre el cobro de impuestos. Habló en primer lugar de las “injusticias históricas” de la elusión y evasión tributaria de las grandes corporaciones multinacionales. Es decir, considera que las grandes empresas radicadas en más de un país eluden el pago de impuestos y por eso pidió que el G 20 (que nuclea a los países que concentran la mayor cantidad de multinacionales de la tierra) colabore con el intento de cobrarles impuestos.
En realidad, el tema no es nuevo y hasta los Estados Unidos han planteado en medio de la pandemia la posibilidad de aplicar una sobretasa del impuesto a las Ganancias a las corporaciones. Por ahora, todo quedó en una expresión de deseos.
Guzmán no se quedó ahí y también pidió una solución global para “abordar los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía”, es decir, alcanzar con impuestos los sectores y operaciones del mundo digital que son casi imposibles de gravar en el mundo entero.
Y finalmente entró en un terreno mas complicado: gravar a los “criptoactivos” y todas las operaciones derivadas el uso de criptomonedas.
Tras la reunión, los ministros del G 20 emitieron un comunicado en el que Argentina logró colar, una vez más, la referencia a las sobretasas que cobra el FMI a los países que exceden su cuota de préstamos, dentro de los que Argentina esta claramente en primer lugar.
“Reconocemos la actualización por parte del FMI de la política de sobrecargos y observamos oportunidades para que el Directorio continue discutiendo temas relacionados, incluso en el contexto de la próxima revisión de la política de los ingresos del Fondo”, dijeron los ministros de Finanzas del G 20, en una inclusión formal que vienen repitiendo en cada reunión por pedido de la Argentina. Estados Unidos rechazó hace una semana ese pedido argentino de tratar la eliminación de sobretasas que pide el gobierno de Alberto Fernández y que fue la bandera de protesta de Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo desde que se inició la negociación con el FMI.
Por lo tanto, todo indica que el G 20 volvió a incluir ese pedido como un gesto de cortesía a Guzmán y el país, al que como integrante del grupo le deben al menos el derecho a la palabra.


