El directorio del FMI dio luz verde a la negociación
El Gobierno acelera los tiempos para el anuncio del acuerdo con el FMI. El optimismo oficial se renovó hoy después que se conociera un dato relevante tras la reunión informal del directorio del organismo en Washington: hubo luz verde a lo actuado por los técnicos que negocian con Argentina. Eso no implica que el punteado final del memorándum de entendimiento entre el país y el FMI este listo, pero si que no habrá veto del Board del FMI a lo actuado hasta ahora por Julie Kozack y Luis Cubbedu, cabezas del equipo negociador.
Durante cuatro horas escucharon los informes del equipo técnico sobre crecimiento estimado para poder cumplir con las metas, sendero fiscal, dólar e inflación. Sergio Chodos defendía la posición argentina. A pesar del aval que le dieron al equipo hubo cuestionamientos hacia las decisiones económicas que se toman en Argentina. No es una novedad: se sabe que a pesar de la decisión de avanzar con un programa a dos años y medio que frene la posibilidad que el país entre en default y se derrumbe su posición financiera ante el mundo, cada revisión trimestral que haga el organismo será un examen difícil para el Gobierno y una chance continua de volver a caer en situación de default ante incumplimientos del programa. Las dudas en esto no solo alcanzan a los directores del FMI liderados por Kristalina Georgieva, sino también a casi todos los economistas argentinos.
El Gobierno negó ayer tener información sobre esa reunión informal del directorio del FMI, pero hoy la portavoz de Alberto Fernández, Gabriela Cerruti, aprovecho la conferencia para jugar con algunos indicios. "Ayer hubo una reunión del staff, son todos pasos hacia el acuerdo. El Gobierno está llevando al mismo tiempo el diálogo directo con diferentes países que forman parte del Board. Estamos dando pasos en el buen sentido hacia el mejor acuerdo posible de la mayor deuda contraída. No es la mejor solución nunca, es la mejor solución posible a un problema que heredamos de Mauricio Macri",
Aunque la negociación con el FMI aun no terminó, el Gobierno apura así definiciones. El proyecto que se enviara al Congreso debería estar listo para el 1 de marzo, pero ayer los más optimistas en los alrededores del despacho de Alberto Fernández preferían jugar anticipado ese partido avisando que podría haber noticias en breve, enviado también una señal a la complicada trama que deben cerrar con Cristina Kirchner y su hijo Máximo en el Congreso.