Cómo afecta a la Justicia que Bento siga en su cargo y de turno mientras es investigado

Cómo afecta a la Justicia que Bento siga en su cargo y de turno mientras es investigado

El juez federal Walter Bento sigue en su cargo y está de turno, a pesar de estar imputado por graves delitos. Cómo afecta esa situación a la administración de justicia.

Jorge Caloiro

El miércoles 5 de mayo el juez Federal Walter Ricardo Bento fue imputado por graves delitos. La justicia sospecha que es jefe de una banda organizada para obtener libertades o beneficios a cambio del pago de coimas; pero también lo acusan de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Fueron allanados su domicilio particular y su despacho de Tribunales Federales. Y los investigadores tenían la orden del secuestro de los dispositivos electrónicos del juez, medida que fracasó.

Al día siguiente, como si nada hubiera pasado, el juez llegó cerca de las 11:30 -como lo hace habitualmente- a Tribunales, con su ambo gris de seda italiana y con su cara cubierta con el barbijo Atom Protect.  Nada cambió en su rutina: subió por las escaleras los cuatro pisos que hay desde la entrada del estacionamiento hasta su despacho, peculiarmente decorado con búhos. Esos adornos y algunos otros objetos habían quedado desacomodados por los allanamientos.  Walter Bento, al igual que su par de Comodoro Py, la juez María Romilda Servini, son afectos al mismo fetiche. Coleccionan búhos y los exponen en sus respectivos despachos. Cientos de ejemplares decorativos.
Probablemente una de sus primeras acciones haya sido solicitar una nueva computadora, ya que la suya había sido secuestrada el día anterior.

Walter Bento está de turno desde principios de abril hasta el próximo 31 de mayo. Instruye, actualmente, innumerables causas. Todo a pesar de que él es parte de la principal causa que hoy se tramita en Tribunales Federales. Incluso por ahora tiene a cargo las elecciones de septiembre. 

Posibles nulidades 

Que el juez Bento esté en funciones, trabajando, es preocupante no sólo por los delitos que le atribuyen, sino también por la función que cumple, la de administrar justicia. Decide sobre los bienes más preciados de los ciudadanos, sobre la libertad y también sobre la propiedad (hay causas penales donde se disponen decomisos, por ejemplo en el contrabando, entre otras).

Como consecuencia de esta situación sui generis, algunos letrados del foro penal han comenzado a plantear nulidades de los procesos que instruye Bento. Caso testigo es una presentación que hizo el abogado Maximiliano Legrand (conocido por ser el defensor de Nicolás Gil Pereg). En diálogo con MDZ Radio, relató que un cliente suyo que está procesado por comercio de estupefacientes -y cuya causa ha sido elevada a juicio por el juez Bento- presentó un recurso de denegatoria de prisión domiciliaria ante el Tribunal Oral que entiende en la causa.

El abogado había solicitado el beneficio de la prisión domiciliaria para su cliente para que pudiera volver a su casa y cuidar a sus hijos mientras su mujer sale a trabajar. El pedido contó con la aprobación de los asistentes sociales basándose en la protección de los derechos de los menores. Pero el juez Bento le negó la domiciliaria. El fundamento del escrito sostiene que los jueces deben ser imparciales, que no deben tener intereses; ni siquiera parecer que tienen algún tipo de interés.

Sin perjuicio que la causa contra Bento y los demás imputados (15) recién está en su etapa inicial y que conforme nuestra Constitución Nacional son inocentes hasta que recaiga condena firme, lo cierto es que la Justicia Federal mendocina está en una verdadera crisis.

Sólo basta con imaginarse que cualquier ciudadano puede ser parte de un proceso penal, como imputado o como víctima y que quien lo juzgue y decida su destino sea Bento. ¿Qué puede sentir cualquier ciudadano si el juez que debe impartir justicia está acusado de ser jefe de una banda que otorgaba libertades pagas? Pues bien, hoy el juez de turno en materia Federal Penal es Walter Bento y cualquier causa por drogas, contrabando, trata de personas u otro delito federal será investigada por él.
Si bien en el Consejo de la Magistratura ya se puso en marcha el proceso para investigar al Magistrado y por sorteo fue designado como instructor del caso el diputado nacional Pablo Tonelli (PRO); ya analizan si es posible suspender a Bento mientras se resuelve si hay o no motivos para un jury.

¿Trabajar o pedir licencia?

Un juez es un servidor público que administra justicia siendo imparcial. Además debe priorizar el interés general de la sociedad por sobre el particular, como cualquier funcionario público. ¿Podrá Walter Bento impartir justicia cuando esta en el “ojo” de la tormenta? Recordemos que tiene dos frentes de batalla pesados, la causa penal y la disciplinaria del Concejo de la Magistratura.

Walter Bento, en la única entrevista que dio a la prensa (diario Uno), lloró dos veces, según describió el cronista. Puede ser una situación agobiante para el juez. Como servidor público, tiene el deber ético de responder ante la justicia que él defiende y lo más transparente sería apartarse de su labor diaria (pidiendo licencia, por ejemplo), hasta que se aclare su situación, y no quedarse atornillado al sillón de Juez que ocupa desde el 2005.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?