Habrá restricciones horarias y analizan el impacto de la segunda ola

Habrá restricciones horarias y analizan el impacto de la segunda ola

El Gobernador y los intendentes se reúnen para evaluar qué medidas tomas para prevenir más contagios. Hay consenso para comenzar con restricciones de circulación en la noche, pero mantener las actividades económicas.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

La cantidad de casos de covid detectados en Mendoza no parecen alarmantes aún, pero sí cómo se siembra el futuro inmediato: pocos cuidados, aglomeraciones y algunos indicadores preocupantes, como la contagiosidad. El famoso "factor R" volvió a estar mucho más cerca de 2 que del ideal, es decir menos de 1. Se trata de la cantidad de personas que contagia cada enfermo y que marca cómo se expande la enfermedad. Ese es solo un indicador que la segunda ola está por golpear y por eso desde esta semana habrá medidas más restrictivas. 

A diferencia de lo ocurrido el año pasado, las medidas para prevenir serán graduales y "de menos a más". Si en 2020 se cerró todo y luego se ablandaron las medidas, ahora será a la inversa. Es un hecho que habrá restricciones horarias por la noche. Lo ocurrido en San Martín y Rivadavia fue casi una prueba piloto que ahora se ampliará a toda la provincia. La intención es volver a la restricción de circulación por la madrugada como primera medida. Si no hay efectos, incluso más adelante podrían volver las restricciones según la terminación del DNI, algo que sería mucho más complejo de aplicar porque, por ejemplo, podría perjudicar el dictado de clases.

Como nunca antes las decisiones dependen del gobernador Rodolfo Suarez y los intendentes. El presidente Alberto Fernández tiene covid y eso le cambió la agenda. Además, por ahora mantiene la estrategia de "regionalización" para que cada zona defina, siempre según los criterios epidemiológicos ya establecidos. El Gobernador mantiene la idea de no afectar las actividades económicas y tampoco, al menos por ahora, el dictado de clases presenciales. Entre los intendentes la idea es similar y hoy antes del mediodía se reunirán para acordar estrategias comunes. Estarán todos, menos Marcelino Iglesias, quien justamente está con covid. 

En datos

Durante el fin de semana largo hubo aglomeraciones en varios sitios de la provincia, particularmente en espacios públicos. El parque San Martín, el Parque de los Niños en San Rafael, el Parque Metropolitano, y cuanto espacio público existe estuvo colmado de personas. Muchos sin el distanciamiento y las medidas de prevención. 

Si esa situación afectará, se sabrá en los próximos días. Por lo pronto, todo indica que Mendoza va camino a otro pico. Según los informes oficiales, el número "reproductivo efectivo (Rt) en la última semana fue de 1,60 y en tendencia creciente. Durante las semanas anteriores había rozado el 1. Cuando está más cerca de 2, es que los contagios comienzan a descontrolarse. También bajó el tiempo de duplicación de los casos y la positividad es más alta. 

La capacidad de respuesta del sistema de salud sigue siendo la variable más importante. Con todas la prácticas habilitadas, la ocupación general es del 65%. Pero en el sector privado, por ejemplo el 80% de las camas están ocupadas y hubo momentos de saturación. 

Desde la Nación se especula con un enfoque estructural que apunta a restringir la movilidad para generar un "shock" de inmunización; aplicar vacunas y esperar al menos 20 días para que haya mejor cobertura en grupos vulnerables. El problema con esa idea es la falta de credibilidad. Es que es el mismo Ejecutivo nacional el que ha prometido desde diciembre que habrá vacunación masiva con cifras que nunca se alcanzaron. Por eso llegó el otoño y los problemas comenzaron antes de la temida semana epidemiológica 23 (cuando comienzan los picos de enfermedades respiratorias) sin que haya una proporción alta de adultos mayores vacunados.

La campaña de vacunación tenía objetivos escalonados según la cantidad de dosis disponibles. La "inmunidad de rebaño" podía lograrse con una gran cantidad de la población vacunada (más del 70%) y era una utopía. Sin embargo el otro objetivo era que lograr que las personas mayores de 60 años sí pudieran vacunarse en su mayoría para bajar drásticamente la mortalidad, la internación y el riesgo. Pero no se alcanzó ese objetivo aún. Sí se logró el de mínima: que casi la totalidad del personal de salud tenga al menos una dosis de vacuna.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?