¿Cuál es el verdadero Máximo Kirchner? El dirigente que toma mate con los curas villeros y rosquea con Nosiglia

¿Cuál es el verdadero Máximo Kirchner? El dirigente que toma mate con los curas villeros y rosquea con Nosiglia

El presidente del bloque de diputados del Frente de Todos parece transitar por dos andariveles contrapuestos de la política. Toma mate con los curas villeros, es amigo de Grabois y Bregman. Pero al mismo tiempo hace rosca política con Nosiglia, Manzano y Angelici.

Beto Valdez

Beto Valdez

Para muchos es un misterio político. No es de hablar mucho y lo hace con poca gente. Máximo Kirchner cultiva el bajo perfil pero no deja de atender cuestiones de La Campora, recorre con obsesión el Gran Buenos Aires y monitorea al Gobierno nacional, sobre todo las áreas que dependen de “su orga”, como ANSES y PAMI. 

Desde hace tiempo ha instalando su base de operaciones en la provincia de Buenos Aires. Suele pasar los veranos en Villa Elisa, una localidad de quintas que se puso de moda, muy cerca de La Plata y a   45 kilómetros de CABA. Ahí se radicaron dos camporistas, el ministro de Desarrollo Social bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque y Rodrigo “Rodra” Rodríguez, actual secretario administrativo de la Cámara de Diputados y ex pareja de Victoria Donda en su paso anterior por el kirchnerismo. 

Desde hace años recorre el Conurbano y ya tiene un récord de asados compartidos con punteros y referentes territoriales del segundo y tercer cordón del GBA. También frecuenta a Juan Grabois y su gente y suele visitar y tomar mate con varios curas villeros con fuerte inserción en las zonas más empobrecidas. Hasta forjó una relación personal con la militante y legisladora del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Mirian Bregman, quien lo asesoró para que denunciara el año pasado en el recinto al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, por el acuerdo que había avalado entre las empresas alimenticias y el gremio de Rodolfo Daer, titular de la CGT y cercano al presidente.  La izquierda tiene fuerte presencia de base en las fábricas del sector en la zona norte del GBA.

            
Sus ausencias al frente del bloque de diputados del Frente de Todos son cubiertas por Cecilia Moreau, vicepresidenta del cuerpo, con el asesoramiento de su padre Leopoldo. Hasta aquí luce como un dirigente territorial del conourbano pero también viene recorriendo otro andarivel del submundo de la política y los negocios. El año pasado tuvo varias reuniones con empresarios de primer nivel a instancias de Sergio Massa y Eduardo De Pedro. También tuvo protagonismo en la conformación del pliego de licitación del juego online bonaerense junto a un experto como el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Hasta Daniel Angelicci formó parte de ese negocio multimillonario. 

Se recuesta cada vez más en su socio político Wado De Pedro. Un amigo muy cercano que además es de los pocos que pueden operar en su nombre. El jefe de la cartera política se ha transformado en un operador “todo terreno” y más moderado por el rol que le ha asignado Máximo y Cristina Fernández.

Desde el arranque de la gestión de Alberto Fernández decidió profundizar su relación política y personal con Sergio Massa. Mucho tuvo que ver el diputado Kirchner con la incorporación del jefe del Frente Renovador al actual oficialismo, más allá de las desconfianzas de su madre. 

Massa, a medida que el presidente se debilita y comete errores no forzados, empieza a ganar un lugar protagónico en la construcción a futuro del oficialismo. El tigrense quiere ocupar el espacio del centro político que dejó Alberto y encargarse de negociaciones políticas con el ala moderada de Juntos por el Cambio. Máximo le dio el ok para buscar consensos para postergar las PASO y acordar un respaldo a la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Quieren lograr el apoyo de Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Emilio Monzó y Martín Lousteau. 

 Para ello el hijo de Néstor y CFK no ha tenido prejuicios en entablar una relación fluida con el enigmático operador radical Enrique Nosiglia, padrino político de Lousteau, dueño de la UCR porteña y aliado de Rodríguez Larreta. El Coti suele reunirse con el diputado Kirchner, al igual que su viejo amigo José Luis Manzano, uno de los nuevos propietarios de EDENOR, operación polémica que fue avalada por el oficialismo. 
 

¿Cual es el verdadero Máximo? El que toma mate con los curas villeros o el que rosquea con Nosiglia? El amigo de Grabois y Bregman o el que se sienta todas las semanas con Martín Rodríguez, número dos del PAMI, a autorizar a qué proveedores se le habilitan pagos y a quienes no? 

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