Los datos que marcan la decadencia de una industria clave para Mendoza

Los datos que marcan la decadencia de una industria clave para Mendoza

La industria petrolera en Mendoza cayó más que el resto del país, lo mismo que el empleo en el sector. Cómo afecta a las cuentas públicas y otras variables.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

El gobernador Rodolfo Suarez se puso el casco y recorrió un campo petrolero que está dentro del plan de incentivos fiscales Mendoza Activa para dar un mensaje optimista, quizá exageradamente optimista para una industria que está en decadencia: el plan para explorar y explotar nuevos pozos petroleras apenas supero los 2 millones de dólares en promesas de inversión, la producción de petróleo y gas cayeron, no hay grandes inversiones a mediano plazo previstas y el empleo en el sector sufrió más en Mendoza que en el resto del país. 

El problema tiene dos vías. Primero, la caída en una industria que deja de generar riqueza para Mendoza. Caen las regalías, sí. Pero lo más grave es lo que ocurre en el nivel de actividad y su repercusión en el trabajo y la cadena de valor. Por otro lado, la matriz energética depende en gran medida de los hidrocarburos y la falta de actividad vuelve a sembrar una crisis a futuro. La transición de esa matriz energética, que en el mundo está en proceso y llevará décadas, en Argentina aún es incipiente. 

A mediano plazo hay incertidumbre. La cuenca cuyana (Mendoza Norte) tiene producción en decadencia y la extracción depende de las técnicas de recuperación secundaria y terciaria, pues en la mayoría se extrae más agua que petróleo. En el Sur, particularmente en la formación Vaca Muerta, aún hay que cruzar los ríos Grande y Colorado y llegar a Neuquén para hallar proyectos de inversión. 

En decadencia

La pandemia dejó un escenario dramático para la industria petrolera por la caída en la demanda y la recuperación no llega. Aún en los meses de casi plena actividad, esa industria que es clave para Mendoza sigue en caída. Si el sector está en problemas en Argentina, en Mendoza se potencia: la caída de empleos en la industria petrolera se multiplica hasta por 5 en Mendoza y la decadencia en la producción es mayor de lo que ocurrió en otras provincias petroleras. 

En enero, por ejemplo, la producción de petróleo disminuyó un 3,3% respecto a diciembre. Pero si se compara con el mismo mes del año pasado, la caída es del 17% "Desagregando por cuenca en la Provincia, se observa que la producción de la cuenca Neuquina en enero de 2021 se redujo respecto del mes anterior 2.1% y disminuyó 17.7% respecto a igual mes del año 2020. Por otra parte, la producción de la cuenca Cuyana se redujo 5,6%, 15,5% y 14%  durante los últimos doce meses. La producción de petróleo acumulada en los meses de pandemia es 17,2% inferior a la registrada en iguales meses anteriores", dice el informe de la Empresa Mendocina de Energía, que reporta mensualmente lo que ocurre en la actividad.

Los precios se recuperaron y el mes pasado, por ejemplo, se pagaron USD 46 por barril. El peso de esos ingresos para las cuentas públicas sigue bajando.  En enero Mendoza cobró USD 11,92 millones y aunque subió respecto a diciembre, fue 14,2% menor a igual mes del año 2020. Durante todo el año pasado la provincia cobró USD 116.7 millones, es decir menos de 10 millones de dólares por mes. 

"Los factores explicativos se encuentran en una reducción de la producción anual de petróleo y gas del 16% y 33.2% respectivamente en conjunto con el desplome de los precios producto de la pandemia del Covid 19 que se redujeron, en promedio anual, 25.1% y 22.9% para el petróleo y gas mendocino respectivamente durante los últimos doce meses", indica el informe de EMESA.

En decadencia

Mendoza lanzó dos etapas del plan Mendoza Activa para promover la inversión en la industria petrolera. El resultado es sintomático: en la primera etapa, destinada a la reactivación, cierre y saneamiento de pozos abandonados, hubo una promesa de inversión de más de 1400 millones de pesos. En la mayoría de los casos se trató de proyectos con poca perspectiva de mediano plazo, pero que sí generan en lo inmediato algo de actividad. La participación de YPF fue clave por la dependencia que tiene Mendoza de esa empresa estatal.

En la segunda etapa, que sí apuntaba a promover nuevas inversiones y pozos exploratorios o de extracción, la respuesta fue casi nula: no participó ninguna empresa grande y solo se alcanzó la promesa de inversión de algo más de 200 millones de pesos, es decir poco más de 2 millones de dólares, que para esa industria es bajo. Allí no hubo empresas grandes que participaran: YPF no presentó ningún proyecto, aunque aseguran que "sigue en evaluación para poder sumar proyectos en una tercera ronda". Del otro lado de los ríos que dividen provincias la misma empresa anunció 1600 millones de dólares de inversión. Esa empresa tiene un camino propio: sí anunciaron para Mendoza inversiones por 300 millones de dólares para mejorar instalaciones, como la planta Divisadero. Pero también tiene suspendidos otros, como la exploración y explotación de los bloques CN III Norte y CNVII. 

En concreto se acordaron inversiones por $288.190.897 para dos proyectos. Uno de ellos relacionado con petrolera Aconcagua, empresa junior que acaba de ser adjudicataria de un área y que se hizo cargo de dos proyectos complejos por los cuales recibirá también beneficios impositivos: Puesto Pozo Cercado y Chañares Herrados. 

La pandemia afectó aún más a Mendoza en esa industria, que también venía con problemas más agudos.  "Desde inicios de este siglo, la tendencia en extracción petrolera viene siendo decreciente en el país, y Mendoza sigue esta tendencia. El panorama es similar en otras provincias, salvo en Neuquén (con Vaca Muerta) que, aunque tuvo una abrupta caída apenas iniciada la cuarentena, se ha recuperado posteriormente", dice el informe de la Fundación Mediterránea sobre la industria. El petróleo aporta el 13% del Producto Bruto (la riqueza) a Mendoza. Más si se agregan todos los componentes industriales. Y menos de lo que pesaba hace un tiempo. 

El problema para la provincia es que el escenario pos pandemia que muchos se planteaban se complica. El turismo, por ejemplo, que era la actividad sobre la que se ponían más expectativas, no tendría una reactivación tan fuerte. La industria energética, por ahora tampoco. 

 

 

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?