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La vida día por medio: la nueva rutina que denota los errores de estrategia

El Gobierno anunció la flexibilización del aislamiento, pero en realidad hubo un retroceso que no fue bien pensado.

Anunciar un como un beneficio algo que en realidad es un retroceso puede ser una buena estrategia de comunicación política en algunos casos. Pero cuando se hace por error, genera más confusión. Es lo que pasó con la decisión de restringir la posibilidad de vender y comprar en Mendoza en tiempos de cuarentena.

El gobernador Rodolfo Suarez comunicó que se flexibilizaba el aislamiento para permitir salidas recreativas, pero omitió que en realidad restringía las salidas para comprar; es decir se revertían permisos que la comunidad ya tenía.

Desde el punto de vista organizativo podría ser una medida coherente; pero si se hubiera tomado al inicio de la pandemia. Revertir la rutina es más complejo que iniciar una nueva. Mucho más cuando no se comunica. Para peor, la decisión no contempla una serie dificil de numerar de particularidades que tiene la nueva vida cotidiana. La limitación para comprar y vender según la terminación del DNI es de alcance general: "hipermercados, ferreterías y toda actividad o comercio que permita la acción presencial", según la aclaración del Decreto. La salvedad que no hay que perder de vista es que no hay antecedentes de gestión que marquen cómo se debe actuar ante una pandemia. 

La medida también significó un cambio de roles y los comerciantes comenzaron a incomodarse: deben pedir documento a sus clientes. Y también se llenaron de dudas que en realidad tienen una sola respuesta: es de alcance universal y hasta para comprar caramelos hace falta esperar el día que le toca a cada uno. Tampoco tienen permiso para comprar cualquier día los trabajadores exceptuados: policías, médicos, enfermeros, taxistas, recolectores.Nadie. Tampoco se había previsto coordinar el sistema de salidas con las de otros turnos, como los sistema de pago electrónico, los bancos, los jubilados. 

Las normas no se construyen en base a casos particulares o excepciones. Pero en una situación "de excepción" muchas veces los casos particulares hacen a lo general.

El punteo de nuevos problemas de la vida cotidiana suma capítulos:

¿Qué comemos? Los locales de venta de alimentos siempre estuvieron abiertos. Panaderías, carnicerías, almacenes. Ahora solo se permite vender de manera alternada según el DNI, a riesgo de ser multados. Habrá que ser previsor en el caso de no tener alternativas dentro del hogar. 

Sin promociones. Los bancos tienen promociones de descuentos en supermercados, pero se aplican en días específicos. Ahora, para poder acceder habrá que tener suerte. Es que las personas a las que no les coincida la posibilidad de salir según la terminación del DNI con el día que su banco tiene descuentos, no podrá acceder. En los supermercados analizan cómo hacer porque los días de promociones son de mayor consumo. 

Bancos y servicios. La otra consideración que no está estipulada tiene que ver con los días de cobro para jubilados en los bancos y los turnos que dan las entidades bancarias. Esas entidades se manejan con reglamentaciones del Banco Central. Al ser considerado un servicio podrían ir, sobre todo los jubilados que tienen estrictos días de para poder cobrar.

Pago de facturas. Algo parecido pasa con los comercios de cobranzas, que atienden según el número de DNI, pero con una lógica distinta a la elegida por el Gobierno para las salidas. Esos locales atienden los lunes a quienes tienen DNI terminado en 0 y 1 (no tendrían problemas en salir. Pero los martes se complica: están autorizados para cobrarle a quienes tengan DNI terminado en 2 y 3; pero esos días la Provincia no los autoriza a salir (porque es el turno de los terminados en de 6 a 9 y 0). Los miércoles no habría problemas porque atienden a los terminados en 4 y 5. Los jueves tampoco, porque coincide con el día habilitado por la provincia: 6 y 7. Pero los viernes nuevamente hay conflicto: pueden atender a quienes tengan DNI terminados en 8 y 9, pero la Provincia autoriza a salir a quienes tienen documento de entre 1 y 5. 

¿Quién lo exige?. Otra duda que surgió es quién controla. Es que los comerciantes no tienen autorización para pedir el DNI. Si bien cuando se hace una transacción con tarjeta se puede pedir esa documentación, eso ocurre cuando el ticket ya se marcó. Ahora en los supermercados, comercios chicos y todo tipo de locales piden DNI. Incluso comenzaron a pegar carteles con las leyendas de la nueva norma. 

Coincidencias. Otra posible coincidencia es que en una familia todos pertenezcan al mismo grupo de terminación del DNI. En ese caso, explican desde el Gobierno, tendrán que organizarse para "hacer todo el mismo día".