Mendoza no pagó para recibir los datos locales de la prueba PISA
A pesar de que muchos alumnos locales participaron de la última prueba PISA, Mendoza no cuenta con datos sobre su rendimiento porque decidió no pagar un canon.
La Provincia tenía que pagar alrededor de 50.000 mil dólares para que la OCDE desagregara los datos de Mendoza en la evaluación de Lengua, Matemática y Ciencias. Pero la “decisión política” fue no hacerlo.
En realidad, fueron más las provincias que no pagaron este dinero extra que las que sí lo hicieron. A diferencia de la mayoría, Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Tucumán hicieron el gasto para contar con los datos locales.
Consultados respecto de esta decisión, la Dirección General de Escuelas relativizó la necesidad de contar con esta información.
“El informe del operativo Aprender es mucho más exhaustivo porque es censal”, explicó Celia Chaab, directora de Evaluación de la Calidad Educativa de la DGE.
Esto significa que la totalidad de los alumnos mendocinos han sido evaluados a través de la prueba que toma todos los años el Ministerio de Educación de la Nación. En cambio, la evaluación internacional que se realiza cada tres años abarcó en esta ocasión a 256 chicos de ocho escuelas de la provincia.
Sin embargo, el próximo director general de Escuelas dio señales este martes de que se va a cambiar este criterio y fue Chaab quien se encargó de difundir la contraorden. “José Thomas nos dijo que en 2021 (la próxima edición de las pruebas PISA) vamos a tener un informe provincial”, anticipó.
Thomas, el elegido de Rodolfo Suarez para manejar el gobierno escolar, es un gran defensor de las pruebas Aprender y de las mediciones de la calidad educativa en general. De hecho, tanto él como el gobernador electo han anticipado que se creará un organismo provincial que se ocupe del tema.
Las pruebas PISA se tomaron el año pasado a unos 12.000 chicos de todo el país que tenían 15 años, independientemente del año que estuvieran cursando en la escuela. El resultado fue decepcionante para el país, ya que, de 79 naciones participantes, Argentina ocupó el lugar 63 en Lengua, el 71 en Matemáticas y el 65 en Ciencias.
En dos de las tres áreas de evaluación, Matemática y Ciencias, se retrocedió respecto del último registro, que data de 2012. Solo se mejoró un poco en Lengua, a pesar que igual Argentina terminó abajo en la tabla general. Hay que recordar que, en 2015, el país quedó excluido debido a una supuesta manipulación de la muestra.
El informe PISA de esta año resalta que, en Lengua, sólo el 47,9 de los alumnos argentinos alcanzó el nivel 2, umbral mínimo para las competencias que hay que tener en cada área. En Matemática, las cifras fueron peores: 7 de cada 10 chicos no alcanzaron el nivel 2.
Sin datos locales de pruebas PISA para analizar, la DGE señaló que este panorama refleja un “estancamiento” en la calidad educativa. Es que el dato nacional de PISA fue comparado con los obtenidos en la prueba Aprender de 2017, cuando en todo el país fueron evaluados los chicos del último año de la secundaria.
Aquella vez rindieron cerca de 14.000 alumnos de escuelas privadas y estatales, y los resultados en Matemática fueron muy parecidos a los actuales de la prueba PISA: en Mendoza aprobó la evaluación apenas el 33 por ciento.
Chaab dice que la situación está estancada porque se repite el 70 por ciento que no aprueba, ya sea en tercer año (PISA) o en quinto (Aprender). Pero a la vez destacó como logros el crecimiento de 23 por ciento en la matrícula de las escuelas secundarias.
“Al ampliar la base de estudiantes, baja un poco el puntaje”, señaló la funcionaria, quien, de todos modos, reconoció que Argentina está mal ubicada en el ranking. “Cerca de la mitad de los chicos puede vincular y relacionar información, pero tienen dificultades cognitivas para trasladar el aprendizaje al hacer real”, afirmó en charla con Radio Nacional Mendoza.

