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La esposa de Parisi contraataca: "Todavía no sé cuál es el problema conmigo"

Marisa Garnica es la mujer del intendente de Luján. La culpan de haber provocado el quiebre en las relaciones entre el jefe comunal y el bloque oficialista del Concejo Deliberante. Asegura que lo que le hicieron a su esposo y a su familia "fue un golpe bajo".
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Marisa Garnica de Parisi es la mujer del momento en la política local. Está señalada como la responsable de la ruptura entre el intendente de Luján, Omar Parisi, y el bloque oficialista del Concejo Deliberante. Una suerte de Yoko Ono que dividió la estructura del Partido Demócrata en ese departamento.

“La verdad es que no sé si los concejales tienen un problema conmigo, porque nunca vino nadie y me lo dijo. Todavía no sé cuál es el problema conmigo. Creo que el problema lo tienen ellos con el modelo de gestión que actualmente hay en la Municipalidad; de transparencia y apertura para todos los vecinos”, explicó la primera dama lujanina, y a quienes los ediles califican de “intendenta”. Afirman que es ella quien toma las decisiones importantes y quien lleva las riendas del municipio, por encima de su esposo.

Marisa Garnica es una cara recurrente en la comuna de Luján. Llegó a la vida pública departamental de la mano de Omar De Marchi, quien confió en ella para comandar el área de Desarrollo Social; luego le encomendó el armado de la delegación municipal de Chacras de Coria y, finalmente, la nombró responsable de la Unidad Ejecutora de Obra.

 


“Al principio dudé, porque soy profesora de Educación Física y no tenía ningún conocimiento en temas de obras. Pero De Marchi dijo que no me ponía en ese lugar por mi perfil profesional, sino por mi forma de ser. Y ahora mi nombre aparece en las plaquetas de las plazas de Luján y Chacras, por ejemplo”, relató. Y sentenció: “Quizá por eso no me quieran; porque me muevo, me involucro y doy respuestas a los vecinos. La verdad es que todo esto me provoca confusión”.



La temperatura política de Luján es una caldera. La relación entre Parisi y sus concejales no era sólo partidaria. Existían vínculos de amistad entablados entre las diferentes familias que compartían la vida social dentro de una misma geografía. Desde cumpleaños, asados y hasta peluquería.

“Lo que hicieron los concejales al mandar esa carta a los medios el sábado pasado (31 de julio) fue un golpe muy bajo. Uno puede tener diferencias políticas, pero hay que tener códigos en la vida”, disparó Garnica, titular del Coordinación de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad de Luján.

¿Qué pasó ese día? Simple: los ediles del PD anunciaron por los diarios que cortaban relaciones con la intendencia. Pero no era un sábado cualquiera. Ese día una de las hijas de Parisi festejaba sus 15 años, una fiesta a la que estaba invitado todo el bloque de concejales y de legisladores provinciales.

“No vino nadie, y no tuvieron ni la delicadeza de avisar. Sólo Viviana Costábile y Ernesto Corvalán nos dijeron que no podían asistir. El resto, nada. Y la mesa estuvo vacía. Aprovecharon el cumpleaños de 15 para presentar esa nota, cuando bien se la podrían haber dado al intendente o haber esperado unos días”, contó.

Ese hecho, y el posterior envío de un regalo a su hija, fueron tomados como afrentas por la familia del intendente. Una burla. “Pero –aclaró Garnica- no le faltamos el respeto a nadie. Es mentira que Omar (Parisi) le haya tirado la cadena por la cabeza a alguien. Es más: a él ni lo vieron. Unos de mis hijos llevó el regaló y se lo entregó en la mano a la esposa de Héctor Bacán. Eso fue todo”.