Se conocieron nuevos escalofriantes detalles de la muerte del residente que habría usado propofol
El caso comenzó con la muerte del residente Alejandro Zalazar y derivó en una causa por el uso extrahospitalario de propofol y fentanilo.
Trabajaba como anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
Facebook / Alejandro ZalazarEl martes se desató un escándalo debido a la muerte de un residente de anestesiología del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia por una presunta sobredosis y el descubrimiento de presuntas fiestas donde un anestesista del Hospital Italiano habría suministrado propofol y fentanilo.
Todo comenzó el 20 de febrero cuando Alejandro Zalazar, que trabajaba como anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, fue hallado muerto dentro de su departamento en el barrio porteño de Palermo.
Tres días después, el Hospital Italiano de Buenos Aires radicó una denuncia por faltante de anestésicos. El 12 de marzo se llevaron a cabo una serie de allanamientos y se determinó que los fármacos que encontraron en la casa del médico fallecido pertenecían al centro de salud.
Que reveló la autopsia preliminar
Los primeros resultados indicaron que Zalazar presentaba una vía conectada en el pie derecho, además de la marca de un catéter en el izquierdo. A su vez, en el domicilio del residente, de 31 años, hallaron dos frascos con líquido transparente. Uno de ellos se determinó que era Propofol.
La primera parte de la autopsia determinó que la causa de muerte fue congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Sin embargo, aún resta la causa de base. Se cree que fue por una sobredosis.
Quiénes son los imputados
Se trata de Hernán Boveri, un exprofesional del área de Anestesiología del Hospital Italiano y Delfina Lanusse, residente de tercer año de la misma especialidad en esa institución.
Previo al escándalo, Boveri era un profesional respetado que participaba como instructor y conferencista en eventos internacionales, como el Congreso Peruano de Residentes de Anestesiología. Sin embargo, gracias al avance de la investigación sobre la muerte de Zalazar, se descubrió que Boveri era uno de los que organizaba las fiestas sexuales donde usaban insumos hospitalarios como propofol y fentanilo con fines recreativos.
Por otro lado, Lanusse, quien también fue apartada del hospital, estudió en la Universidad de San Andrés y en la Austral. Desde septiembre de 2023, se encontraba haciendo su residencia en Italiano. Lanusse habría sido quien se robó el propofol y el fentanilo para distribuirlos en las fiestas. Habría una relación amorosa entre ambos.
Ambos fueron indagados por el fiscal Lucio Herrera. Boveri se negó a declarar, mientras que Lanusse realizó un descargo verbal y adelantó que lo ampliará por escrito.
La Justicia dispuso una serie de medidas restrictivas sobre los imputados, entre ellas la prohibición de contacto entre ambos y la prohibición de salida del país, mientras continúan las declaraciones testimoniales y la recolección de pruebas para reconstruir el circuito de acceso, retiro y eventual uso de los medicamentos.