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"Luque y Cosachov tenían todo el poder": la fuerte declaración de una acusada por la muerte de Diego Maradona

Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, declaró ante el tribunal y aseguró que Leopoldo Luque y Agustina Cosachov “tenían todo el poder sobre el paciente”.


Nancy Forlini, la médica y coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical acusada en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, declaró este martes ante el tribunal y apuntó contra los médicos de cabecera del exfutbolista, Leopoldo Luque y Agustina Cosachov.

Forlini sostuvo que ambos eran quienes estaban a cargo de las decisiones vinculadas con el tratamiento de Maradona durante sus últimas semanas de vida: “Yo tuve un primer diálogo con la doctora Cosachov en el que me dejó muy en claro que ella y Luque eran los médicos tratantes y que estaban a cargo de todas las decisiones; ellos tenían todo el poder sobre el paciente".

Qué dijo Nancy Forlini sobre su rol en el tratamiento de Maradona

Forlini es la única imputada de Swiss Medical, empresa de medicina privada que brindó servicios durante el tratamiento domiciliario al que Maradona fue sometido durante las últimas dos semanas de su vida.

La médica está acusada de no haber provisto los equipos y profesionales necesarios para el tratamiento domiciliario. Sin embargo, durante su declaración rechazó esa acusación y sostuvo que no recibió pedidos que pudiera haber omitido: "Me imputan omisiones de las cuales no recibí pedido, cómo puedo omitir algo que no se me solicitó jamás".

Diego Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020

Según explicó, ella no tenía potestad para definir qué tratamiento debía recibir Maradona. Su función, indicó, consistía en recibir una orden médica —como un servicio de enfermería durante las 24 horas y acompañantes terapéuticos— y ejecutarla.

La enfermería y los controles médicos

Durante la declaración, Forlini también se refirió a las dificultades que tuvo el equipo de enfermería para cumplir con sus tareas. Según quedó probado en el juicio, la enfermera Dahiana Gisela Madrid, también imputada en la causa pero juzgada en un proceso paralelo, no podía tomarle los signos vitales a Maradona porque el propio exfutbolista no se lo permitía.

Forlini explicó que esa situación le generaba preocupación porque el servicio de enfermería debía incluir el control de signos vitales y la administración de medicación: "Yo tenía una preocupación porque no estábamos pudiendo cumplir bien el servicio".

Por ese motivo, contó que solicitó una reunión con Cosachov. Según su relato, durante ese encuentro la psiquiatra les transmitió que realizar los controles una vez por día era suficiente.

Por qué Forlini prohibió que los enfermeros contactaran a los médicos

Forlini también fue consultada por una decisión que quedó registrada durante el juicio: la prohibición al equipo de enfermería de contactar directamente a los médicos que trataban a Maradona. La coordinadora explicó que tomó esa medida para “ordenar el servicio”, debido a que los enfermeros recibían indicaciones médicas por teléfono y en horarios diferentes.

Leopoldo Luque era el médico de cabecera de Maradona

Según sostuvo, esa dinámica generaba un “teléfono descompuesto” y dificultaba la organización del tratamiento. Forlini era el nexo entre los médicos encargados de la atención de Maradona y Swiss Medical.

Forlini rompió en llanto durante su declaración

Hacia el final de su exposición, la médica se refirió al impacto que tuvo la imputación sobre su vida personal y profesional: "Todos los que estudiamos medicina lo hacemos por amor al otro y así lo hice durante 30 años. Lo que estoy transitando hace seis años es muy duro".

Luego aseguró que no tenía intereses económicos ni personales vinculados con el caso: "Yo no tenía intereses económicos ni personales, ningún tema de conflictos ni con la familia ni con el paciente".

Quiénes son los acusados en el juicio por la muerte de Maradona

Además de Nancy Forlini, en este proceso son juzgados Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el médico clínico Pedro Di Spagna. Todos están acusados de homicidio simple con dolo eventual.