¡Mauricio, ahora no nos pases la pelota a nosotros!

En medio de la campaña se hace un insistente llamado a los argentinos a elegir entre lo malo y lo peor. El oficialismo no entrega opciones y no hablan de la forma en que se espera que salgamos de la crisis.

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Edu Gajardo

mauricio macri.

Télam

El voto castigo a Cristina llevó a Macri a la Casa Rosada y ahora CFK tiene una opción de volver por el voto castigo a la gestión del expresidente de Boca. En las últimas semanas la campaña del oficialismo apunta a "pasarle la pelota a la gente" para que no volvamos al populismo, pero sin entregar un mensaje claro de lo que se supone que harán en una segunda gestión para salir de la crisis. No hay ideas y no hay propuestas, sino repetir que vamos por el camino correcto. Sin embargo, se olvidan que este camino ha estado lleno de piedras, hay más pobres y los ciudadanos siguen sintiendo la crisis y el ajuste.

Partamos de la base que para el mundo Macri en estos tres años y medios de gestión se fijaron bases sólidas para poder crecer los próximos 20 años, algo que no se ve en el día a día y que está muy lejos de llegar a los ciudadanos comunes. Lo peor es que los indicadores tampoco muestran que suceda algo distinto en la Macroeconomía y todos los números del Indec son golpes duros para el discurso oficialista.

Entonces, tal como ocurrió en 2015 los votantes tendrán que llegar a las urnas a decidir el futuro del país en medio de las llamadas campañas del miedo, donde no existen planes ni un horizonte claro respecto a lo que se hará durante una gestión de cuatro años, sino que hay discursos polarizados que te hablan de lo que puede pasar si "te equivocas" y votas mal. En el fondo, le pasan la pelota al ciudadano y ellos no se hacen cargo de lo que les corresponde.

Macri dice que no podemos volver al populismo, pero no se hace cargo de la molestia que genera la inflación, los fuertes aumentos en los servicios y los errores que cometió el mejor equipo de los últimos 50 años y que, entre otras cosas, obligaron a volver al FMI y aplicar un ajuste que golpea duro en los índices de pobreza y empleo, entre otros.

Por el otro lado, Alberto (o sea Cristina), habla de recuperar el país, cuidar el empleo y lo hace de la mano de CFK, de Kicillof y otros tantos que ya estuvieron en el Gobierno y que no pudieron hacer nada de lo que ahora -desde afuera- prometen solucionar de manera fácil, pero sin dar ninguna precisión.

Al final del día, es una campaña vacía, sin planes serios y sin un plan económico o de gobierno para proyectar un país mejor. Estamos atrapados entre dos opciones que lo único que recalcan es lo mal que vamos a estar si gana el otro. En eso no se equivocan, porque el que gane sabemos muy poco lo que hará. Si es Macri, no sabemos cómo mejorará lo que no logró cambiar en su gestión. Si es Alberto, no sabemos qué hará (y si lo hará él o lo mandarán a hacer algo), porque dice que terminará con lo malo de Macri, pero no dice cómo y los que lo rodean lo hicieron bastante mal cuando estuvieron en el Ejecutivo.

Entonces, Mauricio no nos pases la pelota a nosotros, que si CFK tiene opciones de volver es porque tu gestión no cumplió con las expectativas y de tus promesas no se cumplió ninguno. Aunque sea una vez, háganse cargo.

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