La Justicia apunta al más débil y la política se indigna cuando conviene

La Justicia apunta al más débil y la política se indigna cuando conviene

La despedida al Loco Julio es hasta el momento el hecho más peligroso registrado en Mendoza en cuanto a violación de la cuarentena. Llamativamente el Gobierno no condenó la realización del evento, mientras que la Justicia tiene a 13 personas imputadas, pero a nadie que parezca ser el organizador.

Gonzalo Conti

Gonzalo Conti

Existe en la sociedad una sensación de que la Justicia es lenta y solo actúa cuando no hay grandes intereses de por medio, y que la clase política se indigna solamente cuando es conveniente para su relato.

Podemos enumerar un sin fin de casos si analizamos hechos que ocurrieron en las últimas semanas, ni hablar si nos remontamos a un período de tiempo más extenso. Sin embargo, nos vamos a centrar en algo que sucedió hace apenas 11 días y aquí en Mendoza, producto de la muerte de "El Loco" Julio Roque Pérez, más conocido como el Loco Julio, el hincha número uno de Godoy Cruz Antonio Tomba.

El fallecimiento del Loco Julio se produjo el 12 de mayo y, un día después, Mendoza vivió uno de los hechos más repudiados a lo largo de la cuarentena, cuando cientos de hinchas del Tomba realizaron una caravana de despedida para su ídolo, que partió desde la sede social del club, pasó por la Plaza Godoy Cruz, y culminó en el cementerio.

El evento fue altamente repudiado por los medios y la sociedad en general, que rápidamente buscó culpables a los que responsabilizar. Al mismo tiempo, desde la municipalidad de Godoy Cruz y también desde el propio club emitieron comunicados en los que se desligaban de la organización de la despedida.

Eso, a pesar de reconocer por ejemplo desde la Municipalidad que pagaron el cortejo fúnebre y que recomendaron un recorrido para el mismo, lo cual consideraron que "no es lo mismo que organizar". 

Lo que llamó la atención fue el silencio del arco político oficialista, que tanto énfasis pone en el cumplimiento de la cuarentena, y que tan elevadas multas coloca a quienes no la cumplen. Pero, ya llegaremos a ese punto.

La Justicia, contra el más débil

Primero vamos a analizar el caso de la Justicia. El mismo día en el que se realizó la caravana, el fiscal de Delitos de Tránsito, Fernando Giunta, quien tiene la responsabilidad en las causas por violación del aislamiento social, preventivo y obligatorio en el Gran Mendoza, anunció que investigaría de oficio lo sucedido. Para ello, secuestró cámaras de seguridad y utilizó imágenes difundidas por hinchas y por la cuenta oficial del club en las redes sociales.

El jueves 21 de mayo, Giunta anunció que tenía las primeras imputaciones y, como era de esperar, eran para 12 hinchas que participaron de la caravana. El viernes 22 de mayo, le agregó la imputación al ex Jefe de Prensa del club, a quien además previamente habían despedido por el mismo motivo.

Al ser consultado de por qué no habían imputado al club o a la municipalidad, Giunta explicó que solo puede imputar a personas físicas y no a entidades u organizaciones. Pero, como imputó al ex Jefe de Prensa del club, podría haber hecho lo propio con personas físicas responsables tanto del Tomba como de la comuna.

No decimos aquí que los imputados no sean responsables (lo determinará la Justicia) sino que como suele suceder, los que pagarán los platos rotos serán los más débiles. Los hinchas que no midieron las consecuencias cegados por el fanatismo, y el encargado de la comunicación del club. Sin embargo, no parece haber "organizadores" en la lista de personas investigadas.

¿Se animará el fiscal a mirar e indagar un poco más arriba, o centrará su investigación en lo que tiene hasta ahora, que es cómodo para muchos? El tiempo y el avance de la causa lo dirán.

La política, "silenzio stampa"

Llamó la atención que desde el Gobierno de Mendoza no dijeron absolutamente nada acerca de la caravana de despedida para el Loco Julio, siendo que en reiteradas ocasiones le "recordaron" a la sociedad la importancia de cumplir con la cuarentena.

Es cierto que tanto el gobernador, Rodolfo Suarez, como su gabinete de ministros, vienen manejando con cautela y prudencia las apariciones públicas, pero si hay algo en lo que insistieron desde el primer día de cuarentena fue con la necesidad de cumplirla a rajatabla.

A eso se le suma la constante amenaza punitiva de sanciones económicas para los que no cumplan con el aislamiento, para quienes no salgan en el día que indica su DNI, o para quienes a su juntada familiar del fin de semana inviten a un primo de más.

Teniendo la situación controlada casi por completo en la provincia, lo que sucedió esa tarde en Godoy Cruz pudo tranquilamente tirar por la borda el esfuerzo hecho por todos los mendocinos, incluidos ellos. Por eso es incluso más llamativo que no se hayan manifestado al respecto.

Por suerte para todos, estando en el límite de los 14 días desde la despedida, aparentemente no trajo consecuencias reflejadas en nuevos contagios y quedará, salvo para los trece imputados, como una anécdota dentro de la gran historia que nos dejará la pandemia de coronavirus.

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