Los políticos no dan el ejemplo, otra vez

Los políticos no dan el ejemplo, otra vez

Durante la última semana tanto el presidente, Alberto Fernández, como otros dirigentes importantes se mostraron sin respetar las medidas de seguridad e higiene que tanto pregonan para evitar el contagio masivo de coronavirus. Si ellos no dan ejemplo, poco podrán exigir después de la sociedad.

Gonzalo Conti

Gonzalo Conti

Estamos en un momento raro de la pandemia. Mientras algunas provincias como Mendoza parecen tener todo bajo control, con escasa cantidad de casos positivos de coronavirus, con los comercios comenzando a retomar la actividad, e incluso con gobernadores e intendentes pidiendo retomar las reuniones familiares con pocos participantes, Buenos Aires ingresó en la etapa que siempre se quiso evitar, la de los contagios masivos en los barrios vulnerables, que se comenzaron a dar en las últimas tres semanas.

Ese foco de contagio que se venía controlando pero que a fines de abril finalmente se inició, generó un aumento grande en la cuenta de casos positivos a nivel país, con récords diarios de más de 200 casos, primero, y más de 300 en los últimos días.

Si bien ese aumento debe preocupar principalmente a Buenos Aires, tanto a la Provincia como a la Ciudad, en el resto del país donde se empezaron a relajar las cuarentenas, se deberán extremar los cuidados y las medidas de higiene para evitar rebrotes locales.

En Mendoza hay solo 19 personas internadas con coronavirus y hubo un solo caso positivo en la última semana. A esa situación evidentemente controlada se le suma que todos los que ingresen a la provincia deberán hacer cuarentenas obligatorias en hoteles, por lo que si llegan infectados, serán detectados y controlados. Eso sucedió con el último paciente positivo, que llegó desde Brasil.

Probablemente, a partir del lunes 25 de mayo, es decir cuando inicie una nueva etapa de cuarentena en el país, tanto Mendoza como el resto de las provincias que están en condiciones, iniciarán el regreso a la denominada "nueva normalidad".

En ella, como ya dijeron muchos infectólogos, incluidos los que asesoran al presidente Alberto Fernández, deberemos acostumbrarnos a seguir respetando el distanciamiento social y el uso de barbijos o tapabocas, principalmente. Además, seguirán recomendando el lavado de manos permanente, el uso de alcohol en gel, y la limpieza de los lugares de trabajo y de las casas.

También lo hemos escuchado al Presidente en sus apariciones públicas repetir que nos tendremos que acostumbrar a esta "normalidad" que durará, seguramente, hasta que aparezca una vacuna para combatir al virus.

Sin embargo, y a pesar de la insistencia tanto de Fernández como de otros políticos de primera línea en recordarle a la sociedad que deben cumplir las normas de higiene, en la última semana se los vio a ellos un tanto relajados en cumplimiento. Como dice el dicho, "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago".

Desde la última conferencia de prensa en la que el Presidente, acompañado del Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, anunció la extensión de la cuarentena hasta el 24 de mayo, comenzaron a repetirse imágenes en las que los políticos no cumplieron al menos dos de las premisas principales: distanciamiento social y uso de barbijos.

Aquí algunos casos puntuales que, además, quedaron registrados

El primero fue la mencionada conferencia de prensa en la que anunciaron la nueva fase de cuarentena en Argentina, donde tres de los políticos más importantes del país, no predicaron con el ejemplo. Mal por Fernández, Kicillof y Rodríguez Larreta.

En el segundo caso se repiten algunos de los políticos, pero se agregan otros de primera línea. La reunión incluyó, además de a Rodríguez Larreta, al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, al ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, y al ministro de salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós. Todos ellos sin barbijos ni distancia social.

El tercer ejemplo tiene solo a dos participantes, pero es de los más groseros. Allí están el Presidente junto al ministro de Economía, Martín Guzmán, observando la pantalla de la computadora bien pegados, y sin utilizar tapabocas.

Aquí tenemos una representante local. La Senadora, Anabel Fernández Sagasti, quien estuvo junto a Alberto Fernández y, a dúo, contaron que le consiguieron una consola de sonido a un celador de Lavalle. A pesar del buen gesto, en el video se ve a los Fernández bastante cerca y sin tapabocas. 

Los últimos dos son los más burdos. En este caso vuelven a participar el Presidente y Rodríguez Larreta, pero se le suman el ministro de Salud, Ginés González García, el de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza, y el vicejefe de Gobierno de CABA, Diego Santilli. En esta imagen no solo no se respeta el distanciamiento social y ninguno lleva barbijo, sino que entre todos están pasando de mano en mano los elementos del nuevo kit para testear casos de coronavirus.

El último, el peor. En esta reunión para coordinar acciones de prevención en los barrios populares en el marco del programa DETeCTAR hay doce personas, entre las que se destacan Santiago Cafiero, Wado de Pedro, Ginés González García y la ministra de Seguridad, Sabrina Frederic, todas ellas sin utilizar tapabocas ni respetar la distancia.

Así como se les reclama desde la sociedad que no dan el ejemplo al hablar de solidaridad y de "ganar un poco menos" pero no admiten ni siquiera discutir una reducción de sus sueldos, otra vez los políticos argentinos piden "esfuerzo" y "compromiso", pero no muestran lo mismo.

Si ellos muestran tal relajación, poco podrán exigirle en la "nueva normalidad" a una sociedad cansada por los 60 días de cuarentena.

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