Cultura, la Cenicienta de los gabinetes recupera su zapato

Cultura, la Cenicienta de los gabinetes recupera su zapato

En el #Wok de hoy:  Está a la vista que en el organigrama del Ejecutivo local Cultura sube o baja de jerarquía según el paladar de la gestión de turno + La clase política, ¿ve en esta área algo más que la Vendimia y su propia constelación? + ¿Puede -o le interesa- entender cuánto aportan los hacedores culturales a la construcción de la identidad de Mendoza? + En breve, volverá a ser ministerio aunque deberá compartir alquiler con Turismo. 

[ Maridaje / Musicaliza esta columna Kit Downes con Sculptor ]

No descubrimos nada nuevo, la Cultura sigue siendo la Cenicienta de los gobiernos. Y aunque cuando irrumpe en serio deja huella, como no mueve -o eso se cree- la aguja política no suele merecer la atención y mucho menos presupuesto significativo. En definitiva, la malquerida de la casa (de gobierno) no da fueros. 

Eso no quita que cada tanto haya que ponerla en valor, recordarnos que no se trata de un casillero más en el organigrama o un mero sello de goma. El poder simbólico y de transformación real que supone la cultura amerita que tenga más visibilidad, mayor protagonismo.

La muestra cabal de que no hay una visión única ni definitiva es cómo con los distintos gobiernos se la sube o baja de categoría, y así pasa de ministerio a secretaría o, como ahora, recupera el rango ministerial aunque compartido con Turismo.

Ya no parece ser el problema cómo se la ubica en el organigrama del Ejecutivo sino de cómo ahorrar, como si al dejar de ser ministerio la planta de personal se achicara a su máxima expresión. O, si en caso de tener esa categoría, inmediatamente se transformara en un "súper ministerio" que invita a llenar de amigos, militantes y entenados. En definitiva, como si gestionar bien no fuera lo básico. 

Con el tiempo, los mendocinos hemos sido testigos de las mutaciones por las que pasó esta área en la provincia: Ministerio de Cultura y Educación, Ministerio de Cultura, Secretaría de Cultura y Ministerio de Turismo y Cultura, entre otras combinaciones y rótulos que suben o se caen.

Más que interesante sería saber qué entiende la clase política por cultura, qué prejuicios, carencias y hasta malentendidos juegan a favor de una histórica actitud de prescindencia hacia esta área, casi siempre dando por sentado de que "hay cosas más importantes, otras prioridades".

Con ese criterio, cuántas decisiones, proyectos e inversiones deberían caerse por no ser parte de las supuestas "prioridades". Sin embargo, avanzan porque hay una dinámica política que así lo permite, en detrimento de la fácilmente postergada Cenicienta cultural.

¿Haría falta aclarar cuán amplio y profundo es el campo de la Cultura? ¿Aclarar que no se reduce a la Vendimia, los festivales de música o teatro, la Feria del Libro o los Caminos del Vino? Es decir, todo eso, pero también muchísimo más. 

La definición rígida, de manual, sería aquella que asegura que Cultura es "el conjunto de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver necesidades de todo tipo".

Si de política cultural hablamos, citemos al antropólogo Néstor García Canclini, quien incluye en este concepto "a las intervenciones realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos comunitarios organizados para orientar el desarrollo simbólico, satisfacer las necesidades culturales de la población y obtener consenso para un tipo de orden o de transformación social".

Queda claro, si se lee con detenimiento lo anterior, que una gestión cultural va mucho   pero mucho más allá de administrar "la agenda" de actividades artísticas u organizar esos eventos que "hay que hacer sí o sí" para cumplir con cierta inercia administrativa.

Ante esto se dirá que poco importa si el sello a poner dice ministerio, secretaría o subsecretaría. No es así. La jerarquización que se le asigna a cada área habla tanto del perfil de gestión de un gobernador como de su cosmovisión política. 

#ElResaltador

La base creativa

  • "La clave está en el círculo virtuoso entre una economía basada en la productividad de la información y de los recursos humanos. Es la base de la productividad y del desarrollo del estado de bienestar, que consiste en brindar salud, educación, en la capacidad de que toda la gente que valga pueda llegar a la universidad. Todo eso es capacidad creativa que se traduce en capacidad productiva. Y a su vez, esa capacidad productiva incrementa la competitividad en la economía global y de ahí se acumula más capital en el territorio y de ahí se financia el estado de bienestar, sobre bases reales y no demagógicas".

 [ Manuel Castells, sociólogo, autor de La sociedad de la información y el estado de bienestar, en Perfil ]

.

#ALaCabeza

Cómo hablar con otros que piensan distinto, charla TEDxRíodelaPlata a cargo de Guadalupe Nogués. 

  • En tiempos de grietas, bloqueos, tribalismos y opiniones variopintas, Guadalupe Nogués viene a recordarnos el placer de hablar, compartir e, incluso, de pensar distinto. He aquí una joven bióloga que investiga, enseña, pero también piensa y publica libros como Pensar con otros. Una guía de supervivencia en tiempos de posverdad (2018).

#Tuiteado

¿Querés recibir notificaciones de alertas?