Opinión
El estrés del río Mendoza y la experiencia internacional
El más importante estudio realizado en América Latina acerca de las posibilidades de riego en Argentina formulado por la FAO por encargo de la Unidad de Cambio Rural muestra la situación “cuasi dramática” del Río Mendoza.
Unos pocos números certifican esa realidad:
- La disponibilidad anual promedio de agua del Río es del orden de los 1546,26 Hm3
- El riego utiliza el 67.4 % en las 69.440 has
- Agua potable usa el 12,7 % para 1.016.762 habitantes
- Otros usos (industriales, etc) el 12%
- Se infiltra el 16,8 %
O sea que el porcentaje comprometido es del 98%
Si a ello agregamos que hay una hipótesis de que el cambio climático disminuirá los caudales disponibles en un 10%, llegamos a la dramática constancia de una proporción comprometida del 108%!!!!
Es decir, así como existe el concepto de estrés hídrico en la agricultura, nos encontramos con una especie de estrés de todo el Río Mendoza.
Frente a esta situación sería interesante conocer en detalle las obras mayores y menores así como las acciones estructurales y no estructurales que tiendan a un uso más eficiente del agua en los sectores de riego, agua potable y el área industrial. Se destaca en ese sentido, el proyecto del canal cacique Guaymallén y los proyectados en Luján.
Diversas experiencias internacionales pueden ser ùtiles para adaptar a nuestros requerimientos y organización institucional:
- El funcionamiento a “full” del Consejo de Cuenca como instancia organizativa para resolver este tipo de conflictos en los usos del agua y entre su disponibilidad y utilización, adoptando los principios y criterios de la gestión integrada de los recursos hídricos. Tal es el caso de Brasil, México, España y Francia por mencionar aquellos cuya impronta cultural puede asemejarse a la nuestra. Justamente este interesante e importante proyecto de Unicipio puede ser el marco adecuado para una iniciativa en este sentido
- Los antecedentes de Chile en materia de promoción y apoyo a la inversión privada en métodos modernos de riego, principalmente dirigida con subsidios explícitos de hasta el 75% a los pequeños y medianos agricultores. En ese sentido, parte del financiamiento que se anuncia para proyectos de infraestructura debieran focalizarse con ese objetivo en obras a realizar por las Inspecciones de cauce y los propios productores. Un proyecto en ese sentido esta en la Legislatura de Mendoza, desde el año 2000 cuando desde el Departamento General de Irrigación presentamos el Plan Hídrico Provincial
Carlos E. Abihaggle
