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Opinión

Boca y un fallo ejemplar

Todos esperábamos una dura sanción al Xeneize, pero eso no pasó.

Definición de la RAE:

ejemplo.

(Del lat. exemplum).

1. m. Caso o hecho sucedido en otro tiempo, que se propone, o bien para que se imite y siga, si es bueno y honesto, o para que se evite si es malo.

2. m. Acción o conducta que puede inclinar a otros a que la imiten.

3. m. Hecho, texto o cláusula que se cita para comprobar, ilustrar o autorizar un aserto, doctrina u opinión.



Anoche cuando me enteraba del fallo de la Confederación Sudamericana de Fútbol respecto al partido entre Boca y River, lo primero que se me ocurrió es que sin lugar a dudas es ejemplar.

Todos esperábamos una dura sanción al Xeneize: meses fuera de la copa, cancha clausurada por una eternidad, multas astronómicas capaces de quebrar a un club. Pero nada de eso pasó. Es que todos cometimos un pequeño error: nos olvidamos que esto era Conmebol.

El ente regulador del fútbol sudamericano no deja de ser sudamericano. Y tiene un historial de decisiones raras, parciales y controversiales (pregúntenle a Tigre y Gorosito si no se acuerdan). Entonces ante esta realidad nos olvidamos que, a sabiendas de que el fútbol en Sudamérica esta corrompido en sus dirigencias nacionales, la que engloba a estas no podía ser menos corrupta. Ojo, no quiero decir que Boca haya puesto plata ni nada por el estilo. Pero sí que Boca es demasiado importante, el negocio de los barras demasiado grande, los contactos políticos demasiado fuertes como para hacer de esto un momento de un antes y un después en la lucha contra la violencia en el fútbol.

El tema es que en realidad la decisión fue salomónica: River se va contento a Nuñez porque no se juegan los 45 que faltaban y pasa de ronda automáticamente. Boca se va contento a la Boca porque la pena es “mínima” (considerando las verdaderas opciones que se deberían haber tomado) y aunque les va a doler y mucho en el bolsillo, siempre se puede clasificar a la próxima y recibir derechos televisivos. Los dirigentes se van contentos porque con este fallo les permite no tener que salir a cazar a los barrabravas de los clubes y los barras se van contentos porque esto significa que lo único que les queda por probar para ver hasta dónde pueden llegar es entrar a la cancha y matar a alguno. Todos contentos. Los que esperábamos un fallo que permitiera patear el tablero y dar el ámbito propicio para cambiar algo, somos los tristes.

Este es un fallo ejemplar. Un ejemplo de cómo intentar dar una cara de seriedad y de castigo, un ejemplo de cómo el poder y el negocio pueden más que la seguridad real de los jugadores y espectadores. Un ejemplo de cómo no hacer nada en serio contra la violencia.