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Opinión

La famila ensamblada

Los tuyos, los míos, los nuestros. La familia, el tema de hoy.

El tema que nos congrega hoy es la familia y como podemos lograr mantener relaciones satisfactorias en ella.

¿Por que la familia? Porque creemos que es el medio mas optimo para prevenir, detectar anomalías y poder corregir y solucionar los problemas actuales que aquejan a la familia, escuela y sociedad en general.

Si definimos familia podemos decir que “ es un sistema organizado cuyos miembros, unidos por relaciones de alianza y-o consanguinidad sustentan un modo peculiar y compartido de leer y ordenar la realidad, para lo cual utilizan información de adentro y de afuera del sistema y la experiencia actual, histórica de cada uno de sus miembros.”

La familia es una unidad que tiene una identidad propia que la define y la impulsa a nuevas definiciones. Esta unidad tiene además una estabilidad: la estructura que permitirá el interjuego dinámico que la identidad propone. Otro elemento básico dentro de esta unidad es la satisfacción, que como tal tiene necesidades elementales, orgánicas, además de otras mas alejadas de lo orgánico.

La familia en tanto unidad o campo operativo se define entonces como teniendo tres funciones básicas: proporcionar identidad propia a sus miembros, ser una estructura estabilizadora y satisfactoria.

La estabilidad seria la organización que permite mantener la unidad del grupo especialmente en los momentos de desacuerdos o ansiedad, crisis. Controla de manera explícita o implícita las acciones y emociones que surgen.

Los roles están muy relacionados con este concepto, pues “el control” se establece desde los distintos roles asignados (padre, madre e hijos) y la manera de asumirlos (surgida de la relación entre individuo y familia).

La relación entre estos roles toma una serie de relaciones simétricas (competitivas) o complementarias, donde se emplean todo tipo de conductas que llevan a la estabilidad o inestabilidad del grupo.

La satisfacción designa la capacidad de elaborar (o sea de transformar) las relaciones durante los periodos de inicio de acciones o ansiedades motivadoras tanto por fuerzas externas o internas.

No ha sido posible encontrar consenso acerca de los conceptos que puedan determinar la normalidad de una familia. Pero si es posible, dentro de ciertos parámetros y pautas, determinar que una familia se ajuste o no a estos.

La familia sana o también llamada funcional se distingue de la familia disfuncional por presentar características que las diferencian.

La familia funcional o disfuncional se advierte cuando se focaliza en:

· La capacidad de la familia para resolver problemas.

· El clima emocional de la familia.

· La capacidad para cambiar en el curso del ciclo vital de la familia.

· La capacidad para regular la proximidad y la distancia en las relaciones intrafamiliares.

· La formación de fronteras generacionales funcionales.

No queda ninguna duda de que estos factores son influidos por los contextos social, político, económico, cultural y comunitario de cada una de las familias y que cada uno de estos ámbitos deben tenerse en cuenta en la evaluación, ya que representan el suprasistema en los cuales están de hecho incluidos.

Las "familias ensambladas", resultantes de segundos o ulteriores matrimonios, son configuraciones cada vez mas frecuentes, que comparten algunas características con la familia nuclear y presentan algunas peculiaridades que las constituyen como un modelo verdaderamente distinto, más complejo y que carece aún de representación definidas en el imaginario social.

La familia nuclear (padre, madre e hijos en común) está naturalizada por nuestra cultura como modelo "normal" de familia. Ello produce una fuente adicional de inseguridad, culpa y desorientación para los miembros de estas familias, por lo que es frecuente que necesiten ayuda terapéutica.

Como toda familia, la familia ensamblada está basada en los afectos, y constituída por relaciones de intimidad entre miembros que van evolucionando en el tiempo. Por eso mismo, igual que la familia nuclear, su equilibrio es inestable y presentan alta potencialidad conflictiva.

Sin embargo hay que aclarar que, en ambos tipos de familia la dinámica en las relaciones dependerá, también, de las características personales de sus miembros.

Lo que marca la diferencia entre familias nucleares y familias ensambladas son una serie de aspectos que se examinarán a continuación.

Origen: Las familias ensambladas se forman luego de la pérdida de un proyecto familiar previo (por separación o viudez), que requiere un trabajo de elaboración de los duelos pertinentes (de padres y de hijos). La calidad de este trabajo de duelo influirá sobre las posibilidades de éxito de la nueva familia.

Otra característica diferencial es que la díada progenitor-hijo precede a la díada marido-mujer. Hay una dinámica relacional particular que hay que tener en cuenta, cuando un nuevo cónyuge se agrega a un grupo que tiene una historia compartida, o cuando se ensamblan dos grupos “progenitor-hijo/s”

Diferentes culturas: Están presentes en estas familias, con mucho énfasis, dos (o más) microculturas: las de los dos hogares a los que pertenecen los hijos de padres divorciados. Con microcultura hacemos referencia al conjunto de ideas muy precisas acerca de cómo hacer las cosas en la familia (por ej. si las papas fritas deben ser "finitas y crocantes" o "tiernas y gruesitas"). Estos detalles suelen ocasionar no pocas situaciones enojosas en la vida cotidiana si no son manejados con paciencia y prudencia.

Ser mirados. El grupo familiar convive todo el tiempo con una mirada externa sobre su intimidad, personificada en los hijos que vienen de visita o en el ex-cónyuge o aún en los abuelos u otros ex parientes políticos de la pareja. Esta mirada en ocasiones puede tornarse persecutoria (en la realidad o en la fantasía de los miembros) y puede transformar la intimidad de la familia en una "intimidad vigilada" generando asfixia y conductas hostiles. En otros casos por el contrario, puede favorecer la flexibilidad y la aceptación de las diferencias.

Las lealtades. La coexistencia de viejas y nuevas relaciones pone en tensión el sistema de relaciones de adultos y niños, y son frecuentes los conflictos de lealtades. Para superarlos hacemos un fino análisis de las situaciones problemáticas para soslayar los sentimientos de culpa y ayudamos a desarrollar habilidades para entrar y salir de alianzas temporarias, conciliando las necesidades de los distintos miembros.

Equipo parental ampliado. Es clave para el éxito de estas familias, que la nueva pareja pueda formar un equipo sólido para la toma de decisiones familiares, y este equipo necesita lograr un mínimo de acuerdos básicos sobre los hijos con los ex cónyuges. Porque padre y madre biológicos, son insustituibles, son figuras fundantes para los hijos, y ambos tienen el derecho, y el deber, de intervenir en su crianza.

Afectos. El sentimiento de pertenencia al grupo, vital para todo ser humano niño o adulto, se da con mayor lentitud en estas familias cuanto más grades son los hijos, porque los miembros tienen que ir definiendo y ocupando sus lugares en un proceso de ensayo y error en la convivencia. Sobre todo cuando al momento de la constitución de la familia hay hijos adolescentes, no siempre se cumplen las expectativas de cercanía y calidez en los vínculos, pero ello no significa que sean familias disfuncionales.

"Familia instantánea". Es habitual que en la primera etapa, cuando se instala esta especie de "familia instantánea", se produzcan mayores tensiones, a veces tormentosas, que van cediendo a medida que las relaciones se van estabilizando, y la familia va encontrando con prudencia y paciencia su propio equilibrio para el que, es necesario repetirlo, no hay modelos.

En mi experiencia, en ausencia de graves perturbaciones preexistentes, la consulta se resuelve en relativamente corto tiempo, las familias encuentran modos creativos de convivencia satisfactoria, y resultan útiles las entrevistas periódicas de seguimiento.

Lic. Patricia Frascali

Psicóloga infanto juvenil y familia

Mail: patofrascali@gmail