Presenta:

Opinión

¿Quién controla a los que controlan?

El desbarajuste de la Policía, en la opinión de un asiduo lector.
 En la década del 90, comenzaron a incursionar en el rubro seguridad , empresas privadas, generalmente a cargo de comisarios retirados . Los contratados, en su mayoría eran policías jubilados. La idea era, y sigue vigente, cuidar supermercados, y todo tipo de negocio.


Rápidamente fueron creciendo la cantidad de empresas dedicadas al rubro seguridad. Aunque ningún integrante, jefe incluido, portaba armas ni tenía poder de policía, los propietarios se sentían protegidos.

Actualmente , son pocos los negocios que no cuentan con uno o más guardias de seguridad privada. Donde las cuentas no dan: reja, si es doble mejor.

De la libre competencia, y la tecnología que en muchos casos se ha convertido en adicción ( celular ) , se deriva una situación que es un peligro para los vecinos.

Las empresas contratan personal a través de avisos en los diarios, o recomendados por ( ? ).

Ayer pregunté en una panadería, porqué no le llamaban la atención al guardia que hablaba por un celular, mientras que con otro escuchaba música. No es tan sencillo: al guardia,puede reprenderlo únicamente su jefe, si el propietario eleva una nota. Ya habían cambiado de prestador en tres oportunidades.

La situación se ha visto agravada en muchos barrios, por el deber cumplido de algunos Funcionarios municipales, que han puesto en las calles un numero indeterminado de jóvenes de ambos sexos, asignándole la tarea de preventores .

¿Saben los chicos/as cual es realmente su tarea?

¿Han recibido preparación básica?

¿Han presentado al igual que los agentes de seguridad privada, certificado de buena conducta?

Sería un grosero error de mi parte, meter a todos en la misma bolsa.

Por mucho tiempo, quedará la duda de saber quienes son los malos, buenos, o excelentes .

Por separado, y con mucho respeto voy a referirme a nuestra Policía.

Esta Fuerza se compone de varios grupos, preparados para las distintas tareas, que aunque sean administrativas, son importantes, porqué forman parte de los equipos que velan por nuestra seguridad.

No es lo mismo un trabajo insalubre, que arriesgar la vida diariamente para, cumplir con un deber. Estos hombres y mujeres, que a diferencia de lo que piensan muchos contribuyentes , son mayoría, deben sentirse incentivados. No me refiero a lo económico, sino a lo mal que deben sentirse ellos, y mucho más los deudos de un policía abatido, cuando leen o escuchan un diario o noticiero: un hombre fue detenido por violar a niño/a de cuatro años. Tenía antecedentes por violación de menores. Tal vez haya un profesional y-o funcionario con capacidad para explicarle a los afectados, porqué al autor de un delito tan aberrante, se le facilitó una segunda oportunidad.

A pesar del tiempo transcurrido, muchos agentes de distintos rangos ya jubilados, recuerdan la chanchada (no figura en ningún diccionario , pero vale) de Cazaban cuando era Ministro de Seguridad, respaldado por el entonces gobernador Lafalla. Actitudes así, tampoco incentivan.

En toda institución, fábricas, talleres etc.,hay grupos de empleados que se empeñan en tirar el carro hacia atrás. La Fuerza policial, no es la excepción. Afortunadamente dentro de la Policía son minorías, y se los puede calificar de inoperantes e irresponsables, o los que se creen picaros, que no se dan cuenta que están perjudicando al resto de sus compañeros .

El desinterés mencionado, lo he visto y sufrido en forma reiterada.

Dos veces por semana, regresaba desde Lujan hacia Dorrego por el acceso Sur.Por razones de mi seguridad, y porque no decirlo, por miedo,

he optado por el carril Cervantes.

Circulando a l00 o ll0 Km. por el acceso, me sobrepasaban camiones, o una camioneta hacia señas de luces mientras tocaba bocina, ubicada a un metro del baúl de mi auto.

En el trayecto había dos controles de dos policías y un móbil. Jamás intervinieron, aveces porque estaban ocupados con sus celulares, y otras ¿por qué? 

Este tipo de despreocupaciones causaron la tragedia en San Martín en febrero de 2014, entre un camión y un colectivo de pasajeros. A quienes calificaron este hecho de accidente, le sugiero ver un diccionario.

La cantidad muertos y heridos, no se le puede atribuir al conductor del camión, porque estaba alcoholizado.

No conozco ningún articulo del Código Penal. Pero si nos manejamos por un razonamiento básico, los únicos responsables de esta masacre son los que pudieron detener al conductor del camión en la playa frente al Hospital Italiano, y no lo hicieron.

Me pregunto si los responsables de controlar y sancionar a los agentes mencionados del Acceso Sur, están esperando otra tragedia para hacerlo.

Considero que los familiares de los fallecidos y el resto de los contribuyentes, tenemos pleno derecho a saber que castigo se aplicó a los responsables de un hecho que pudieron evitar, sin arriesgar su integridad física. Puede ser por los medios masivos de comunicación en forma gratuita.