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Opinión

Un master plan para Mendoza

Una propuesta con análisis como antecedente para sacar adelante a la provincia.

 En varias oportunidades, mediante el programa de “Asociatividad Empresarial Internacional”, propuesto por nosotros en el seno de UNCTAD, de Naciones Unidas y luego en la WTPF – la Federación Mundial de Trade Point e instrumentado bajo la forma jurídica de “Fideicomisos de Producción y de Comercialización”, hemos alertado y opinado, que en estos momentos de incertidumbre económica, es imprescindible, para permitir un mejor y mayor desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, poner en práctica de inmediato un “Plan Integral de Producción y comercialización”.

No solemos ser consultados, ni escuchados. Y no alcanzan más de 35 años de experiencia en programas de Asociatividad empresarial, fideicomisos internacionales, formación de consorcios, para que no por nosotros, sino pensando en una comunidad empresarial asfixiada, pongan en marcha un Plan, de lo contrario, las empresas excluidas se contaran por cientos y no por docenas.

Este combo de “no propuestas”: cepo cambiario, aumentos de los costos de las materias primas, salarios, inflación y dólar, están ahogando al pequeño y mediano.

No estamos opinando sobre la oportunidad de cientos de anuncios, queremos alejarnos de la política diaria, de las mezquindades o de las oportunidades y de los intereses. No estamos en papel de funcionarios, ni de oposición. No gestionamos, ni pretendemos hacerlo, solo tratamos de volcar una experiencia y con la presente nota, tan solo ser una voz más.

Solo tratamos de opinar, de proponer y de allí, que le decimos, a quien le corresponda y del lado que esté, que ha llegado la hora, viendo el acontecer de nuestra economía, de nuestros productores y en Mendoza de nuestros viñateros y bodegueros, de encarar un Plan Integral de Producción y de Comercialización.

Los subsidios se agotan en si mismo, las integraciones locales, encadenamientos productivos o el nombre y la figura que les den, lo hacen siempre y por años, de forma local, como todo instrumento y personas jurídicas mixtas o no que inventa cada Gobierno de turno.

En Mendoza, por mas de 20 años, siempre atrás de un camino único, con iguales resultados.

Hay otras alternativas. Hay otros caminos. Hay una salida de integración en lo internacional. Debemos buscarla y conformar ese Plan.

Si alguien se interesa por el futuro, implementemos los fideicomisos de producción y comercialización, bajo el programa de Asociatividad Empresarial Internacional, reiterada veces propuesto y elaboremos un Plan inteligente, ágil, dinámico, con las grandes distribuidoras y comercializadoras, del exterior.

Allí están los recursos económicos que necesitamos, no en subsidios pasajeros o en vanas integraciones locales.

Este Máster plan, de esta manera instrumentado, con esas herramientas: las de Asociatividad y Fideicomisos, conformado acá en origen, en Nuestra Mendoza, aceptando futuros adherentes, servirá, para presentarlo como una alternativa válida en todas las misiones al exterior, a todos los inversores a nivel nacional e internacional.

No solo presentaremos empresas o productos de Mendoza, presentaremos un “Plan Integral de Producción y comercialización”.

Este Plan no solo lo planteamos, para exportar, si no para nuestro mercado regional e interno.

Nuestras Pymes, podemos sumarlas a las más grandes, con otras herramientas, como los es, la conformación de un Consorcio de Cooperación, como instrumento legal, de un Plan Integral de producción y de comercialización.

Hoy podemos sumar estos consorcios a la figura de la Asociatividad y afirmar, que es un instrumento válido para realmente dejar la palabrería de lado y contribuir en serio con las pequeñas y medianas empresas y con los productores.

No queremos profundizar en todos los aspectos que hacen atractivo la formación de un programa de “Asociatividad Empresarial Internacional” e instrumentar los fideicomisos de producción y comercialización y el consorcio de cooperación.

Son figuras contractuales y no societarias, que no impiden la continuidad del negocio particular de sus miembros, pero si favorecen y mucho la adquisición en conjunto de bienes de capital y alta tecnología, su facilidad para procesar, envasar, embalar en común; sumar un volumen y dimensión y fundamentalmente tener garantizada la comercialización.

Esto permite competir con los grandes del mercado, no estar bajo el régimen de cooperativa, ser o no gestionado por el Estado y bajo el plan integral de comercialización, sumar cadenas de distribuidores y comercializadoras e inversores a la largo y ancho del país y del exterior.

Solo opinar, proponer y alentar, para que nuestros dirigentes no se queden en una sola idea y un camino único y puedan analizar otras alternativas válidas y desarrollar un verdadero “Plan Integral de producción y de Comercialización”, que cada día se necesita con más urgencia, para ver una luz al final del túnel.

(*) Jorge Nélson Ripa es abogado y experto en asuntos comerciales, vitivin{icolas y comercio exterior.