Confundidos
¡No saben quién es quién!
¡Tiran para cualquier lado¡
¡Por favor, que alguien les haga saber a los candidatos del Partido (¿?) Federal dónde queda el gobierno y dónde se ubica la oposición!
Es patético escuchar cada vez que hablan Roberto Iglesias, Mariana Juri y Víctor Fayad cómo castigan a la UCR, en lugar de dedicarse a ofrecer propuestas y marcar las deficiencias del gobierno de Cristina Fernández y Paco Pérez.
Y lo hacen con gran enjundia. Como si les fuera la vida en ello…
Y como parece no importarles la coherencia, Mariana Juri, que fue candidata y diputada nacional por la boleta 503, “La gente de Cobos”, ahora acusa de actitudes zigzagueantes a los candidatos de la UCR. Hace pocas semanas nomás, la confundida Mariana fue a pedirle a Julio Cobos el segundo lugar en la lista de diputados nacionales. O se arrepintió o no lo logró, y ahora, tiene que sobreactuar.
Fayad, recargado en campaña, aspira a transformarse en el comisario ideológico de los demás candidatos marcando las supuestas incoherencias. ¡Que no se asuste ni preocupe Fayad, que si bien el pluralismo y el trabajo en equipo no son su fuerte, esto sí abunda en la Lista 3!
Lo llamativo es que hace macartismo como en las peores épocas de la Guerra Fría, acusando urbi et orbi. O en las siniestras épocas de la dictadura, que es más o menos lo mismo. En fin, es el D’Elía mendocino…
A Fayad hay que comprenderlo: ese día estaba en la provincia de Mendoza Don Julio De Vido, el hombre de la gruesa billetera, y el Viti tenía que hacer méritos insultando a Cobos, a ver si le aflojaban alguna obrita para Capital. Un negocio político, que le dicen. Fayad, el más kirchnerista de los funcionarios mendocinos, no podía dejar pasar la oportunidad.
¡Pobre Roberto Iglesias!
No debe saber para adónde disparar. De correr, digo…
Él dice que nunca fue kirchnerista. Pero vale recordar que los legisladores que le responden votaron varias veces junto al kirchnerismo en Mendoza durante las administraciones de Jaque y Pérez. Las malas lenguas dicen que fue por unos cargos que hoy lucen en el gobierno sus allegados….
Iglesias y Fayad forman una yunta rara. De esas a las que une más el espanto que el amor.
Todos los días se debe acordar, pues el Mula es una persona de buena memoria, de cuando el resto de sus correligionarios lo acompañaba en la campaña del 2011, incluido Julio Cobos, y el único que no lo hizo fue su actual compañero de fórmula, el Viti, quien, como siempre, eligió salvarse sólo, desdoblar y esperar. ¿Esperar qué? El Viti, como buen ególatra e incapaz de trabajar en equipo y con mucha vocación imperial, esperaba que las masas radicales lo fueran a buscar y lo ungieran candidato. Pero eso no pasó, ni va a pasar. Lo conocen…
Sería bueno que el trío nombrado up supra definiera para qué lado patear. E hicieran una campaña en un solo sentido. Es decir, si son oposición, que se encarguen de atender las desastrosas consecuencias del gobierno de Cristina y Paco.
Todos sabemos que no tuvieron el coraje de ir a las PASO porque, en el fondo, prefieren las internas cerradas y los acuerdos de “rosca” antes que la opinión de la gente. En fin, arrugaron, como dice la calle.
También sabemos que alquilaron el ignoto Partido Federal. Vemos que usan sin pudor los colores tradicionales de la UCR y dicen que son los auténticos y únicos.
Curiosamente, los medios afines al Gobierno amplifican su prédica y desde el Gobierno fogonean su aventura. O sea….
Pero lo que tienen que saber estos buenos señores y señoras es que Mendoza es una provincia todavía a escala humana, donde la gente se conoce y conoce. Y sabe más o menos quién es quién.
Y la mayoría de los mendocinos no quieren saber más nada con el gobierno de Cristina y Paco. Y que ya le bajaron la persiana.
Y esos mendocinos van a apoyar con su voto la mejor opción para enfrentar al kirchnerismo nacional y provincial.
Y esa opción es una, no varias.
Es la Lista 3. La de la UCR más algunos extrapartidarias que están dispuestos a llevar el desafío sin desfallecer. Con sus convicciones pero buscando el consenso y luciendo propuestas propositivas y superadoras.
Yo sé que el trío de marras quiere y apuesta a confundir.
Pero la verdad es otra. La del título.
