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Opinión

Para muestra basta un árbitro

Los jueces del fútbol argentino están actualmente en el foco de la tormenta.

Cansa en demasía querer ver un buen partido de fútbol y presenciar que el protagonista no sean un jugador o los once que salen a pelear la pelota, sino el juez, que con sus “malas decisiones” perjudica un resultado o, peor aún, un campeonato o la permanencia en una categoría.

Varios clubes del fútbol argentino hacen pública la denuncia de cómo el árbitro del encuentro no fue imparcial, lo que es su principal función. Al parecer, esto está muy olvidado, y deber ser nuevamente tema de discusión.

Sabido es que los futbolistas fingen todo el tiempo, que hay jugadas muy dudosas en donde esta gente (preparada para esto) suele “comprar” la picardía del jugador.

Pero en casos extremos, como el de Pezzotta cobrando un penal a favor de San Lorenzo, es cuando quiero pensar que luego, en la noche, tranquilo, reflexiona que se equivocó, o que alguna junta disciplinaria luego evalúe al árbitro y este cumpla una sanción.

¿Pasa esto? No, todo sigue igual.

Recordemos ahora lo sucedido en el Superclásico. Germán Delfino determinó continuar el partido, más allá de que los hinchas de Boca fueran unos salvajes mostrando carteles discriminatorios y tirando bengalas.

Es parte del folclore, seguro, pero que esto se transforme en cotidiano, me refiero a la discriminación, por ejemplo, es preocupante. Sin embargo, ¿qué determinó el señor del pito? Seguir el partido, como si nada hubiera pasado.

Pedir que se “haga justicia” es tapar el sol con un dedo, misión imposible, salvo que algo que se llama AFA haga lo que tenga que hacer.

Y yo sigo creyendo en los milagros.