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Opinión

Tejerina... ¿libre?


Ayer estuvo en todos los diarios y noticieros. Volvió a ser noticia Romina Tejerina. Se habló de ella en todos los medios del país bajo la novedad de que habia quedado libre.

¿Libre?

Romina salió de la cárcel en la que la metieron tres jueces que se creyeron con derecho a juzgar algo que jamás podrían entender y parte de una sociedad careta, metiche y moralista de cartón que también se cree con derecho a juzgar algo que jamás podrían entender.

Nosotros, los periodistas, obligados a dejar de lado nuestras creencias y sentimientos, tuvimos que contar una realidad fáctica, a saber:

Que Romina salió de la cárcel.

Que alos 19 años tuvo un bebé después de una violación que no pudo comprobar.

Que trató durante 7 meses  de ocultar el embarazo.

Que sólo subió 5 kilos a fuerza de laxantes.

Que parió sola en el baño de su humilde casa.

Que cortó el cordón con un cuchillo y puso al bebé en una caja.

Que tapó la caja y con el mismo cuchillo con que había cortado el cordón, asestó 21 puñaladas a la caja.

Que la encontró una hermana (que era la única que sabía del embarazo y de la violación) y agarró mujer y bebé y caja y los llevó al hospital.

Que la bebé murió dos días después.

Que Romina fue presa dos días después.

Que la sentenciaron a 14 años de prisión por homicidio agravado por el vínculo.

Que el violador quedó sobreseído y libre luego de pasar 23 días preso porque según él ellos tenían una relación y ella ya no podía demostrar la violación.

Que ayer, Romina salió de la cárcel después de cumplir dos tercios de su condena y 29 años.

Lo que no dijimos los periodistas, lo que no pudimos transmitir por cuestiones legales y hasta para no caer en eso que se llama subjetividad y se considera un error es que Romina no es libre y nunca lo será.

Nunca será libre para volver a disfrutar de verse linda, porque siempre estará presa de los dichos de todos los ignorantes (incluidos policías y fiscales) que le recordaron una y otra vez que a ella le gustaba ir a fiestas y vestirse con faldas cortitas.

Nunca será libre para disfrutar de una panza y de un parto, porque aunque logre tomar la decisión siempre tendrá en su alma la cicatriz que le dejó aquel otro embarazo.

Nunca será libre de la culpa que le han hecho sentir desde la sociedad que la condenó hasta los jueces y también los periodistas que todo este tiempo la trataron de "la madre que mató a su hija" sin entender que no es madre una mujer que pare, ni es hija un ser que se engendró a través de la violencia. No es hija de esa mujer, podrá serlo del cielo, de dios o de quien quieran creer.

Nunca será libre de decidir "ahora voy a hacer esto con mi vida" porque la letra escarlata conque le tiñeron la frente, el cuerpo, el alma y la vida es indeleble como el prejuicio.

nunca será libre de sentirse amada y segura en los brazos de un hombre, porque la "justicia" le dijo que ese hombre dijo que la quería y sin embargo, le hizo lo que le hizo y le dieron la razón a él y la metieron presa a ella.

Romina Tejerina nunca será libre de la ignorancia ajena. Esa que hace que todos crean que pueden opinar, analizar, juzgar y condenar lo que pasó por esa cabeza durante los interminables meses que pasaron desde que la violaron hasta que vio la cara de ese bebé y decidió meterlo en una caja, taparlo y acuchillarlo hasta que se callara.

Y tampoco será libre de esos recuerdos que, seguramente, aún no se callan y no se callarán nunca.