Opinión
Cristina clásica, con doble discurso
"Cristina Fernández se recluyó 28 días, forzada por un problema de salud, pero regresó como se había ido , salvo la cicatriz en la zona baja del cuello que se encargó de farolear. Tal vez le haya inyectado una sobredosis de histrionismo a un mensaje político que tuvo como objetivo enumerar los adversarios y las batallas de los tiempos que vendrán. El acoso a los medios de comunicación que no le son adictos, aunque no cesa, formaría ya parte de un libreto algo enmohecido".
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