Presenta:

Opinión

Sectores sociales y subsidios: la paja en el ojo ajeno

El encuestador y analista político Enrique Bollati analiza, en esta columna, los cambios de opinión en torno a los subsidios del Estado según sea el destinatario de los mismos. Un tema para el debate.
328378.jpg

Durante los últimos meses, en el contexto de una investigación que abarcó la totalidad de la Provincia, abordamos una serie de temas relacionados con subsidios. La idea principal era determinar qué sabemos y qué creemos, como sociedad, acerca del tema de los subsidios.

 

Veamos; todos sabemos que existen subsidios, pero prácticamente nadie podría enumerar la totalidad de los subsidios que, directa o indirectamente, se aplican en nuestro país en este momento, porque son muchísimos.

 

Para colmo subsiste la dificultad de definir si ciertas cosas son o no un subsidio. Recordemos que, en el sentido que se le da habitualmente, un subsidio es una transferencia de dinero desde un sector socioeconómico a otro, mediado o efectivizado por el Estado, sea Nacional o Provincial. En esta línea podríamos preguntarnos si el costo de educación universitaria, por ejemplo, sea esta pública o privada, es o no un subsidio. En sentido estricto lo es, ya que el Estado Nacional recauda fondos, vía IVA, por ejemplo, de los sectores populares (que hacen poco o ningún uso del sistema universitario) y los transfiere a otros sectores, los medios y medio altos, en este caso. Y conste que dije “sea pública o privada”, porque la educación privada está fuertemente subsidiada por el Estado.

 

Complejo, ¿verdad? Pero veamos; ¿qué sabemos de los subsidios más comunes? Para ello construimos una batería de afirmaciones y le preguntamos a los encuestados si consideraban que la afirmación era verdadera o falsa; ¿las repasamos?

 

a) “El actual gobierno mantiene planes con fines de clientelismo político, como los planes Trabajar y Jefas de Hogar”

 

Bien; 70% dijeron “Verdadero” y 30% dijeron “Falso”.

Es Falso. En este momento no subsiste ni un solo Plan Trabajar o Jefe/Jefa de Hogar.

 

b) “El salario familiar que cobran quienes trabajan en blanco lo paga el Estado y no el empleador.”

 

Verdadero: 56%, Falso: 41%, No sabe: 3%

Es Verdadero. El salario familiar es pagado por el Estado Nacional, NO por el empleador.

 

c) “La Asignación Universal por Hijo consiste en pagarle el salario familiar a quienes trabajan en negro o están desempleados”

 

Verdadero: 70%, Falso: 30%, No sabe: 0%

Es Verdadero. Los actuales $270 por hijo es exactamente el mismo monto que cobra por hijo, en concepto de salario familiar, quien trabaja en blanco y tiene un ingreso inferior a los $2.800

 

d) “Las clases medias reciben fuertes subsidios indirectos por parte del Estado”

 

Verdadero: 32%, Falso: 65%, No sabe: 3%

Es Verdadero. Actualmente hay fuertes subsidios en las tarifas de agua, luz y gas; se subsidia el precio del combustible, se subsidia el precio del transporte público, etc. No es necesario hacer muchas cuentas para llegar a la conclusión de que una familia de sectores medios tiene mayor consumo de agua, luz y gas que una de sectores populares. Párrafo aparte para el uso de la nafta; ¿conocen muchas familias de sectores populares que si tienen auto no sea a GNC? Prácticamente TODO el subsidio a la nafta es a sectores medios.

 

Pero voy a volver a dar un ejemplo personal, que ya utilicé en otra nota: tengo, en este momento, tres hijos en la universidad; el costo por alumno de la Universidad es cercano a los $1.000 por mes, luego, el Estado está subsidiando a mi familia, sólo en este ítem, en cerca de $3.000 mensuales.

 

e) “La Asignación Universal por Hijo se le entrega a todas las familias que cumplen las condiciones, sin ningún tipo de distinción o favor electoral a cambio.”

 

Verdadero: 61%, Falso: 38%, No sabe: 1%

Es Verdadero. Cualquiera que cumpla con los requisitos, se anota en la Anses y pasa a cobrar este salario familiar para trabajadores en negro y desocupados, aunque concurra munido de su boina blanca, de su estandarte socialista, de su tatuaje del Che o de Hitler.

 

Mientras se mantengan las condiciones, los pibes vayan a la escuela (hecho certificado por las autoridades de la escuela) y concurran periódicamente a control en el Centro de Salud (hecho certificado por las autoridades del Centro de Salud), lo cobran. Nada a cambio, sólo el hecho de ser residentes argentinos.

 

¿Quieren que lo pongamos de otra forma? Sólo el seguro de desempleo, en aplicación hace varias décadas, es tan poco susceptible a hechos de corrupción y clientelismo político como la AUH.

 

Y digamos las cosas por su nombre: muchos de quienes se llenan la boca hablado de “calidad institucional”, de uno u otro bando, no fueron capaces de pergeñar un “plan” tan poco susceptible a la corrupción o al clientelismo. O no quisieron hacerlo, lo que sería aún más grave. Caja Pan, Tickets Vale Más, Plan Trabajar; elijan: ¿cuál de ellos no fue un generador de corrupción institucional en sí mismo?

 

La investigación abordó numerosos ítemes, pero, como dice el refrán, para muestra basta un botón… Sin embargo destaca un hecho: a través de nuestras investigaciones hemos recolectado infinidad de quejas de personas de sectores medios acerca de los subsidios que reciben los sectores populares. De hecho, hemos recolectado muchas quejas al respecto provenientes de los mismos sectores populares. Sin embargo, nunca hemos escuchado a nadie quejarse de los subsidios que reciben los sectores medios…

 

Y para que esto no sea un punto aislado, sino parte de un debate que nos debemos, cito a quien esté en condiciones de hacerlo a que, por favor, desmienta la siguiente afirmación: El estado gasta HOY mucho más dinero, en valores absolutos, en subsidios a sectores medios, que en subsidios a sectores populares.

 

¿No será tiempo de que empecemos a prestar atención a la viga en el ojo propio?