|
Opinión
Siempre del éxtasis a la agonía
Diez minutos después de la pateadura que nos dieron los alemanes ayer, en algunas radios porteñas había comenzado la carnicería de Diego Maradona.
Si ganábamos, naturalmente, nadie habría dicho nada contra Diego. Los argentinos somos así: vamos "del éxtasis a la agonía”, como dice la Bersuit. Somos obsecuentes en las victorias y caníbales en las derrotas.
Particularmente creo que con la selección de Diego nos ilusionamos todos un poquito al pedo. Pensamos que podíamos ganar un Mundial a fuerza de huevo, mística y corazón. Con el Diego héroe como estandarte, que fue glorioso en la cancha, pero que de tácticas futbolísticas sabe más bien poco, o en todo caso está aprendiendo.
Aunque den ganas de matarse por la eliminación en Sudáfrica, valoremos que Maradona hizo un par de aportes al seleccionado. Estuvo bien que los jugadores tuvieran mucho descanso antes de empezar el mundial. Supo cómo fortalecer al grupo y evitar lesiones innecesarias.
Pero Diego, digámoslo ahora sin pudores, todavía no es un buen técnico. Tácticamente no tuvo respuestas para ganarles a los rivales más fuertes y eso ya se había visto en el partido contra México, donde ganamos con golpes a lo Mike Tyson de nuestros delanteros, pero sin prevalecer en el juego.
Ahora ya está. El 10 pasó por la selección. Se van a acabar los cantitos en la cancha pidiéndolo en ese cargo y va a haber que pensar en otra cosa. Tipos con experiencia y capacidades para hacerse cargo hay.
Yo en todo caso hubiera querido que Diego llegara allí dentro de unos años, después de haber aprendido un poco más del fútbol moderno de alta competencia. Tras haber dirigido algún equipo importante. No con el Showball como antecedente inmediato.
Eso tal vez lo habría privado de la vergüenza del cuatro a cero alemán. Hay que pensar que a él también se le vino abajo el mundo ayer y que es triste que el mejor jugador del mundo tenga que cargar con ese antecedente.
Igualmente nadie nos preserva de sufrir en la vida y a Maradona uno nunca puede parar de agradecerle las cosas que hizo en el pasado como jugador: a esa época hay que seguir remontándose para recordar las últimas alegrías.
Así que tendremos que apostar otra vez pensando en el largo plazo…tenemos cuatro años para tragarnos este enorme sapo.
O para convertir la tristeza de hoy en otro sueño desbordado.
Ahora ya está. El 10 pasó por la selección. Se van a acabar los cantitos en la cancha pidiéndolo en ese cargo y va a haber que pensar en otra cosa. Tipos con experiencia y capacidades para hacerse cargo hay.
Yo en todo caso hubiera querido que Diego llegara allí dentro de unos años, después de haber aprendido un poco más del fútbol moderno de alta competencia. Tras haber dirigido algún equipo importante. No con el Showball como antecedente inmediato.
Eso tal vez lo habría privado de la vergüenza del cuatro a cero alemán. Hay que pensar que a él también se le vino abajo el mundo ayer y que es triste que el mejor jugador del mundo tenga que cargar con ese antecedente.
Igualmente nadie nos preserva de sufrir en la vida y a Maradona uno nunca puede parar de agradecerle las cosas que hizo en el pasado como jugador: a esa época hay que seguir remontándose para recordar las últimas alegrías.
Así que tendremos que apostar otra vez pensando en el largo plazo…tenemos cuatro años para tragarnos este enorme sapo.
O para convertir la tristeza de hoy en otro sueño desbordado.