Opinión
En Argentina la pelota no se mancha, ni siquiera por la Gripe A
El Ministerio de Salud aconseja como una medida de prevención "evitar concurrir a lugares cerrados, poco ventilados, con aglomeraciones de gente". Sin embargo, los dirigentes de varias asociaciones hacen oídos sordos y no detienen sus actividades.
En un país donde Maradona es Dios y la pelota una religión, no debería llamar la atención que muchos deportes sigan "andando" mientras la Gripe A hace estragos y ya causó, según las estadísticas oficiales, casi 100 muertos. Pero, lamentablemente, no deja de sorprender algunas decisiones que ponen en peligro la salud de protagonistas y espectadores.
El Ministerio de Salud aconseja como una medida de prevención "evitar concurrir a lugares cerrados, poco ventilados, con aglomeraciones de gente". Sin embargo, los dirigentes de varias asociaciones hacen oídos sordos y no detienen sus actividades.
Un caso emblemático es la liga de fútbol de Mendoza. Los partidos se siguen jugando, como si la famosa gripe A fuera cosa de otros. "Pero qué problema hay si van 20 personas a la cancha", dicen los más fanáticos, como justificando que la pelota siga rodando, pese a todo.
Los dirigentes de la liga esperan que otros le digan si suspenden o no la actividad. "Sólo suspenderemos si desde el Ministerio de Salud envían alguna medida", aseguran desde la entidad de la calle Garibaldi.
O sea, esperan una respuesta desde el gobierno provincial que, justamente, no ha demostrado ser muy veloz para reaccionar. ¿Será que en el periodo de reflexión que ingresó el gobernador Celso Jaque después de las elecciones también se incluye la decisión de parar el fútbol en Mendoza? No parece. Aunque si así fuera, mientras Celso piensa, los pibes de los clubes mendocinos y los pocos que van a verlos están en peligro.
En cambio, dirigentes de otros deportes demostraron ser más responsables, tomaron en cuenta la famosa "conciencia social" y pararon sus actividades. Rugby, hockey sobre césped y sobre patines, básquet y boxeo, entre otras disciplinas, no salen a la cancha, aunque "vayan 20 personas a verlos".
Si eso pasa a nivel provincial, ni hablar lo que ocurre en el resto del país. El fútbol manda por encima de cualquier enfermedad. Sólo así se puede explicar que Vélez y Huracán hayan jugado con público la final del Clausura, que Estudiantes enfrentara al Cruzeiro ante 40.000 personas en La Plata, o que se disputaran las promociones por un lugar en la Primera División.
"Todo pasa", es la frase de cabecera del presidente de la AFA, Julio Grondona. Y él bien lo sabe: lleva 30 años manejando todo el fútbol, sobrevivió once presidentes (de facto y constitucionales), negocios millonarios, éxitos y frustraciones deportivas. Entonces cómo no va a pasar también la Gripe A, debe pensar Don Julio, para quien "el show debe continuar".
En cambio, dirigentes de otros deportes demostraron ser más responsables, tomaron en cuenta la famosa "conciencia social" y pararon sus actividades. Rugby, hockey sobre césped y sobre patines, básquet y boxeo, entre otras disciplinas, no salen a la cancha, aunque "vayan 20 personas a verlos".
Si eso pasa a nivel provincial, ni hablar lo que ocurre en el resto del país. El fútbol manda por encima de cualquier enfermedad. Sólo así se puede explicar que Vélez y Huracán hayan jugado con público la final del Clausura, que Estudiantes enfrentara al Cruzeiro ante 40.000 personas en La Plata, o que se disputaran las promociones por un lugar en la Primera División.
"Todo pasa", es la frase de cabecera del presidente de la AFA, Julio Grondona. Y él bien lo sabe: lleva 30 años manejando todo el fútbol, sobrevivió once presidentes (de facto y constitucionales), negocios millonarios, éxitos y frustraciones deportivas. Entonces cómo no va a pasar también la Gripe A, debe pensar Don Julio, para quien "el show debe continuar".