Opinión
Cristina Kirchner y la industria vitivinícola argentina
La decisión de la presidente de , Cristina Fernández de Kirchner, en el sentido de restringir por decreto, la publicidad del vino en televisión, no es un hecho aislado. Junto con los impuestos a la exportación de vinos, y el método de difundir los datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura, entre otras medidas, constituye una política. Para profundizarla, le recomendamos a la mandataria, un decálogo de acciones:
1-La restricción en TV no sirve si no se acompaña de medidas equivalentes en otros campos, comenzando con el cine. Censurar películas referidas al vino como Entre Copas (2004), Un buen año (2006), Bottle shock (2008) y El brindis (2008). Peligroso.
2-Avanzar sobre el campo de ello, es importante censurar las obras completas de Borges: el autor de El Aleph da cuenta, recurrentemente, de la presencia del vino en la cultura argentina. Tóxico.
3-Prohibir la lectura de Los Tres Mosqueteros (1844) En esta obra, al superarse los momentos de mayor tensión, los cuatro amigos se reúnen para celebrar la amistad y el valor en una mesa, y piden buenos vinos. Además, el vino acompaña como telón de fondo, muchos momentos decisivos de las aventuras de esos valientes. Prohibir también los libros Veinte años después (1845) y El vizconde de Bragelone (1848-1850), continuaciones del anterior, donde se destaca el vino como bebida favorita de los mosqueteros. De paso, prohibir todas las obras de Alejandro Dumas, incluyendo (1850), en la cual cuestionaba el gobierno de don Juan Manuel de Rosas, paradigma del actual gobierno nacional.
4-De la literatura hay que saltar a la historia y censurar los libros sobre la vida de José de San Martín. El libertador fue el primer Wine Lover de la historia argentina. Tenía una cava con vinos seleccionados; en sus conversaciones, hablaba de vinos; organizaba catas y encuentros donde el vino era el centro de atención. Sus malos ejemplos pueden cundir.
5-Confiscar las obras completas de Sarmiento: el cuyano fue un constante impulsor de la cultura de la apreciación del vino. En sus obras completas aparecen numerosos escritos sobre el significado cultural, económico y social de la vid y el vino. Potencial peligroso.
6-Consecuente con las medidas anteriores, retirar los retratos de José de San Martín y de Sarmiento de todas las escuelas y abolir los feriados nacionales del 17 de agosto y del 11 de setiembre. Proteger a niños y adolescentes argentinos de esos malos ejemplos.
7-No olvidar el campo de los tangos. Numerosas letras de tangos hacen referencia al vino y eso es dañino.
8-Incluir en este índex las canciones de música popular, rock y pop, nacional e internacional, que hagan referencia al vino, entre ellas Mi viejo (Piero), Todo se transforma (Jorge Drexler) y When I’m sixty four (The Beatles).
9-Prohibir la difusión de la música folklórica argentina que haga referencia al vino, comenzando por Virgen de la Carrodilla (Hilario Cuadros), Pongale por las hileras (Félix Dardo Palorma), A Monteros (Chango Nieto) y Canto a Mendoza (Guillermo y Horacio Pelay).
10-Prohibir definitivamente de la Vendimia.
Con estas medidas, el gobierno nacional logrará completar su política vitivinícola y a la vez, tendrá otras ventajas: se evitará la difusión de ideas disolventes y subversivas de esos autores y escritores. Como en tiempos de Rosas, hay que expulsar a Sarmiento de las escuelas argentinas. Y con él a Borges, a San Martín y los folkloristas. Además, se suprimirán espacios donde la hinchada de Godoy Cruz Antonio Tomba pueda chiflar a gobiernos chiflados.
Con estas medidas de liberación, el consumo per capita de vino en la Argentina va a seguir bajando. Recordemos que, de en bajado a gran velocidad, para llegar a el año pasado. Se lograrán resultados sorprendentes en este campo.
Estas decisiones nos permitirán replicar el modelo de Argelia. En la primera mitad del siglo XX, ese territorio se convirtió en una de las principales potencias vitivinícolas del mundo; era entonces una colonia francesa, y los viticultores de ese país, afectados en su tierra natal por la filoxera, se trasladaron a África para dar continuidad a su oficio. Décadas después, al producirse la independencia de Argelia, los franceses se fueron y quedó allí la peligrosa industria vitivinícola. Con gran criterio y visión, el gobierno musulmán tomó la heroica decisión de liberar al pueblo de un producto tan tóxico y peligroso. Hoy, la viticultura de Argelia no existe.
¿Seguirá la Argentina el mismo camino?
Continuará… en el próximo almuerzo de las fuerzas vivas, en de , el primer sábado de marzo de 2010.