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Opinión
Estímulos salariales a la mendocina
La idea de Macri no es original: pagarles un sobresueldo a los funcionarios que cumplan con las metas trazadas. Parece una apuesta fuerte en un país en donde plantear metas de corto, mediano o largo plazo no es muy usual desde los Gobiernos y en el que no es costumbre, precisamente, formular un programa como propuesta durante las campañas electorales y luego, al llegar al poder, cumplirlo.
En muchos lugares del mundo se otorga un “estímulo” al funcionario que cumple con los objetivos. Pasa en la empresa privada y la pregunta es si corresponde que se haga cuando lo que el funcionario tiene es una carga pública. En el esquema actual de la función política, si a alguien no le gusta ocupar un cargo público o si no le alcanza el sueldo, se va, nadie lo obliga a quedarse.
Si tuvo méritos suficientes para un cargo, es probable que no le resulte difícil hallar empleo en la órbita privada y, tal vez, mejor retribuido.
Pero de todos modos, la propuesta de Macri no deja de ser interesante para abrir otro debate: ¿Cuánto debe cobrar un funcionario?
De todos modos el tema de los estímulos ya reconoce antecedentes en la provincia de Mendoza. empleado que perciben Fondo estimulo son los de la Dirección de Rentas, la Dirección de Finanzas, la Dirección Provincial de Catastro, la Contaduría General, la Tesorería General, el Instituto Provincial de Juegos y Casinos.
El monto se calcula en función de la recaudación, y estimativamente corresponde a casi un 50% del sueldo bruto. Asimismo la Caja de Seguro Mutual y la Oficina Técnica Provisional, liquida a su personal un adicional parecido al fondo estimulo, y corresponde también a casi un 50% del sueldo bruto.
También es una práctica común en algunas áreas jurídicas, como es el caso de la Dirección General de Escuelas, en donde los abogados reciben premios por ganar los juicios.
La ley 4.404 y sus modificatorias (la última de las cuales es la 6687) la que dispone los sobresueldos legales “para el personal de la Contaduría General de la provincia y la Tesorería General de la provincia, en la medida que cumplan efectivamente las funciones constitucionales de examen y control de la ejecución de las cuentas referentes a la inversión de caudales públicos”.
¿De dónde sale la plata de los premios? La ley dice que para las jurisdicciones señaladas “se constituirá con el equivalente a un porcentaje a establecer entre el 30% y 40% de la masa salarial anual, excluido el aguinaldo, ejecutada para la Contaduría General para la Tesorería General en el ejercicio anterior a la liquidación del mismo”, entre otros recursos, como por ejemplo, lo recaudado por multas por incumplimiento en las rendiciones.
El planteo de Macri, sin embargo, es de diferente alcance: busca que sean sus funcionarios y no sólo los empleados, los que rindan más en sus puestos o, al menos, cumplan los objetivos trazados al iniciar la gestión.
De allí la polémica y también, lo sano de que el tema se discutido.
Desde hace tiempo duerme en la Legislatura un proyecto de Sergio Bruni en el que propone sanción de la Ley de Juicio de Residencia. Con él cual estará destinado a que cada funcionario desde el grado de Director hasta el Gobernador de la provincia, rinda cuentas de sus actos antes de terminar con su gestión.
Todo indica que falta mucho para eso.
Lo novedoso, la noticia, puede no ser tanto la decisión de pagar estos premios, sino que haya metas y objetivos y que se aspire a cumplirlos.
El monto se calcula en función de la recaudación, y estimativamente corresponde a casi un 50% del sueldo bruto. Asimismo la Caja de Seguro Mutual y la Oficina Técnica Provisional, liquida a su personal un adicional parecido al fondo estimulo, y corresponde también a casi un 50% del sueldo bruto.
También es una práctica común en algunas áreas jurídicas, como es el caso de la Dirección General de Escuelas, en donde los abogados reciben premios por ganar los juicios.
La ley 4.404 y sus modificatorias (la última de las cuales es la 6687) la que dispone los sobresueldos legales “para el personal de la Contaduría General de la provincia y la Tesorería General de la provincia, en la medida que cumplan efectivamente las funciones constitucionales de examen y control de la ejecución de las cuentas referentes a la inversión de caudales públicos”.
¿De dónde sale la plata de los premios? La ley dice que para las jurisdicciones señaladas “se constituirá con el equivalente a un porcentaje a establecer entre el 30% y 40% de la masa salarial anual, excluido el aguinaldo, ejecutada para la Contaduría General para la Tesorería General en el ejercicio anterior a la liquidación del mismo”, entre otros recursos, como por ejemplo, lo recaudado por multas por incumplimiento en las rendiciones.
El planteo de Macri, sin embargo, es de diferente alcance: busca que sean sus funcionarios y no sólo los empleados, los que rindan más en sus puestos o, al menos, cumplan los objetivos trazados al iniciar la gestión.
De allí la polémica y también, lo sano de que el tema se discutido.
Desde hace tiempo duerme en la Legislatura un proyecto de Sergio Bruni en el que propone sanción de la Ley de Juicio de Residencia. Con él cual estará destinado a que cada funcionario desde el grado de Director hasta el Gobernador de la provincia, rinda cuentas de sus actos antes de terminar con su gestión.
Todo indica que falta mucho para eso.
Lo novedoso, la noticia, puede no ser tanto la decisión de pagar estos premios, sino que haya metas y objetivos y que se aspire a cumplirlos.