Opinión
Ambulantes: soluciones casi oportunas
La decisión de la municipalidad de Capital de erradicar a los vendedores ambulantes del microcentro no soluciona la problemática de una situación social de la cual nadie se hace cargo. Casi, logran el objetivo, sin embargo la forma violenta dejó mucho que desear como imagen de ciudad limpia.
Creo que la mayoría de los mendocinos todavía nos acordamos cuando, de la mano de nuestros padres, salíamos a caminar por la calle San Martín los sábados en la mañana o alguno que otro día durante la semana. Buscando las medias para la escuela, o el delantal, le dábamos unas monedas al señor que le faltaban las piernas y miraba a nuestros padres al grito de "señoooora, unaayudiiiita, Diosssse lo vaaa pagar", era tan clásico que con sólo el ritmo de sus palabras ya sabíamos lo que pedía, la verdad es que entenderlo no era fácil.
Llegar a las esquinas era un placer, "mmmm" invierno o verano, el olor del praliné y las garrapiñadas eran una compra obligada en esas salidas, y en especial antes o después del cine.
Pero los tiempos cambian y no muchas veces para bien, ahora pareciera que a nadie le gusta ya caminar por la calle San Martín. Es casi un acoso constante de ambulantes, mendigos o chicas repartiendo papelitos publicitarios, ya casi nadie camina por el centro sólo por placer, porque a veces "es hasta peligroso, vos no sabés si se acercan para pedir o robar" dicen algunos
ocasionales paseantes.
Si hablamos de calles como General Paz o Godoy Cruz,la imagen es peor, detenerse en una vidriera es casi un riesgo del cual no se sabe cómo salir. La cantidad desorganizada de ambulantes supera el espacio físico de las veradas, las acequias y hasta en algunos momentos las mismas angostas calles, nadie puede ni caminar, ni circular en vehículos, mucho menos comprar.
A diario todos vemos esas cosas, pero la falta de ideas, de todos, pero en especial de los gobernantes en turno, ha sido una constante durante casi 20 años o quizás más.
La decisión de las autoridades de la Municipalidad de Capital, es casi acertada. Decimos casi, porque hasta el momento no ha ido acompañada por una solución social clara, desde el municipio ni en conjunto con la provincia, evidentemente los colores políticos solo se unen para la violencia, en todo lo demás dialogan.
Decimos que es casi acertada, porque la metodología utilizada fue violenta, dictatorial y soberbia. Es casi, porque cualquiera que hubiese pensado en que no iba a haber violencia con esta actitud, evidentemente no tiene una visión clara del futuro, para poder gobernar sin recurrir a estas herramientas.
Hace un par de meses se erradicaron a los artesanos de la calle Garibaldi y San Martín, tampoco se dialogó con ellos, tampoco se les avisó, simplemente se actuó. La queja de éstos para con el municipio fue precisamente esa actitud dominadora y casi soberbia, "el poder soy yo".
En aquel momento, Capital ofreció una alternativa, se les asignó un lugar en Belgrano y Las Heras en donde ubicar ordenadamente sus puestos, pero si observamos bien, durante la semana en la zona, tan sólo un par de puestos se ubican allí, muchas veces sólo uno. Hoy casi tres horas después de iniciada la violencia en las calles General Paz y Godoy Cruz del centro, Capital ofreció una alternativa de ubicación para los artesanos.
Si esa opción se hubiese presentado antes de la actitud violenta por parte del municipio, nunca hubiese existido un casi.
Un problema de larga data
Cuando Víctor Fayad asumió su primera gestión como intendente a fines de los 80 principio de los 90, una de sus prioridades, como ahora, fue erradicar a los vendedores ambulantes y lo hizo. También hubo secuestro de mercadería y violencia, para sacar también a los ambulantes.
En aquel momento se les ofreció como alternativa una ubicación, así nacieron "los persas". El tiempo, los cambios de gobierno y la falta de cumplimiento de las normativas por parte de las autoridades, hicieron que esos persas se poblaran no de ambulantes sino de... de todo un poco.
Este es un problema de larga data que nadie se atreve a solucionar, es un secreto a voces como tantos en Mendoza, Roberto Iglesias conocía el tema y sólo mantuvo a los ambulantes fuera de calle San Martín, Raúl Vicchi continuó los mismos ejes de gestión sin avanzar más allá, y Eduardo Cicchitti permitió que proliferaran los ambulantes por doquier, dejándole a Fayad una difícil tarea de limpieza, mayor al que tuvo que enfrentar en la década del 90.
Este es un éxito a medias para el municipio, que quizás le cueste caro en los próximos días, con el accionar de abogados y defensores oportunos para esto.
Después de esta actitud de violencia, que radios, diarios, y televisión reflejaron, va a ser difícil explicarle a un chico en una escuela que antes de ser de tener una actitud violenta con sus compañeros o docentes, es necesario buscar alternativas y priorizar el diálogo, siempre es más efectivo y menos nocivo tratar de resolver las cosas por medio de la palabra.