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Opinión
Hay que ponerle freno a la violencia contra el turismo
Los robos, los asaltos y la violencia en general hacia los turistas son un indicador preocupante que es necesario corregir de inmediato. La provincia no puede desperdiciar ligeramente su experiencia en este tiempo ni el capital que ha generado al consolidarse como un destino turístico de todo el año. Pero para ello es necesario actuar.
El turismo es una fenomenal herramienta de desarrollo, y los mendocinos pudimos asumirlo en toda su profundidad cuando tras la crisis del 2001, la provincia encontró en este sector, un ámbito para la creación de empleo y el ingreso de divisas.
La larga tradición turística local sufrió un quiebre y Mendoza pasó de ser un destino de la temporada invernal, o de algunos productos particulares como la vendimia, para transformarse en un atractivo punto de referencia a lo largo de todo el año.
Así, los índices de ocupación y ampliación de la capacidad hotelera, crecieron al ritmo de los servicios y de la cantidad de turistas que empezaron a llegar, y transformaron el paisaje, con sus acentos extraños y con su actitud despreocupada.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, estamos asistiendo azorados a una violenta ola de ataques y robos que tienen a los visitantes extranjeros como blanco privilegiado. El robo a los ciudadanos canadienses en la Plaza Independencia, la violación a la turista alemana en pleno centro, se suman a otros atracos que van desde arrebatos callejeros a saqueos de hostels.
Como se verá, el panorama es más que preocupante. No sólo por la imagen que esta gente se queda de Mendoza, sino porque el flagelo de la inseguridad, que los mendocinos padecemos día a día, también puede afectar una fuente económica muy importante para la provincia.
Sería más que recomendable que las autoridades provinciales, no sólo refuercen su tarea en relación con el turismo y los turistas, sino que también sepan acompañarlos desde otras áreas como la Secretaría de Turismo, para tomar las precauciones del caso.
Apenas asumió, el secretario Luis Böhm impulsó la creación de una policía turística, que hasta el momento no ha demostrado estar a la altura de las circunstancias. Es necesario proteger a los visitantes y a la vez, cuidar esa herramienta productiva.
Si no se toman las medidas adecuadas, podemos restringir una actividad muy importante y desperdiciar otra oportunidad para los mendocinos.
Sería más que recomendable que las autoridades provinciales, no sólo refuercen su tarea en relación con el turismo y los turistas, sino que también sepan acompañarlos desde otras áreas como la Secretaría de Turismo, para tomar las precauciones del caso.
Apenas asumió, el secretario Luis Böhm impulsó la creación de una policía turística, que hasta el momento no ha demostrado estar a la altura de las circunstancias. Es necesario proteger a los visitantes y a la vez, cuidar esa herramienta productiva.
Si no se toman las medidas adecuadas, podemos restringir una actividad muy importante y desperdiciar otra oportunidad para los mendocinos.