Multitasking o multitarea: ¿Queremos estar en todo?
Si nos centramos en el ámbito laboral, esta palabra es muy frecuente entre los trabajadores: ejecutar varias tareas en simultáneo; hablando claro, hacer muchas cosas al mismo tiempo.
Originalmente, esta palabra pertenece a la informática, y hace referencia a la capacidad que tienen las computadoras de realizar varias tareas de manera independiente y simultánea. Pero en el mundo globalizado, este término aplica también a las personas.
Es muy común que algunos empleados realicen muchas tareas al mismo tiempo: hablar por teléfono, enviar correos electrónicos, realizar informes, conversar con algún compañero, almorzar en el escritorio, etc. Puede ser que lo hagan para optimizar los tiempos o mejorar la eficacia. Seguro mientras lees esto, te sentís identificado (y probablemente mientras lees, estás chequeando tu celular, y mirando los mails que ingresan en tu casilla).
Hay muchas empresas que, en la actualidad, consideran una ventaja contratar empleados con estas características, tanto por la simultaneidad de tareas que pueden realizar como por los altos niveles de productividad que podrían relacionarse con esto.
El multitasking puede impactar de manera positiva, pues les permite a los trabajadores adquirir nuevas oportunidades, gracias a esta capacidad de hacer múltiples tareas, lograr nuevos desafíos y ejercerlos casi al mismo tiempo.
Pero, también se desprenden algunas cosas negativas de esto. Convengamos que, no todo es igual ni merece la misma atención al mismo tiempo.
Algunos de estos aspectos negativos son:
- Mala memoria: investigaciones realizadas por la Universidad de California, dieron como resultado que esta capacidad “multitarea” puede traer daños a la memoria y a la salud, y también realizar trabajos de baja calidad, ya que al hacer varias actividades al mismo tiempo, ninguna se ejecuta con la debida atención.
- Estrés y rendimiento: las personas multitareas suelen estar conectados todo el día al trabajo y a todos los asuntos. ¿El problema? No le otorgan la debida atención a ninguna de ellas o cometen errores frecuentes, elevando los niveles de estrés.
Ahora bien, si te sentís identificado con lo que hemos dicho hasta acá, es probable que vayas a presentar “síntomas” de ser una persona Multitasking o Multitarea Los padecimientos relacionados con esto son: insomnio, ansiedad, dolor de cabeza, gastritis, irritabilidad, mal humor, tensión muscular, entre otros.
Un colaborador de estas características, se tarda en aprender, está cansado constantemente, no es productivo en el largo plazo y le es poco factible establecer prioridades ya que, como pudimos evidenciar anteriormente, al hacer tantas cosas al mismo tiempo pierde la noción de cuáles son las actividades más y menos importantes.
Te brindamos algunos consejos o sugerencias para aplicar:
- Jerarquizar: arma una lista con todas las tareas que tenes que realizar. Una vez formalizado esto, podrías clasificarlas por orden de prioridad, y comenzar cumpliendo las más importantes.
- Concentrarse: alejate de las distracciones. Es decir, dedica espacios breves, puntuales y pautados para la relajación y la distracción. De este modo, podrás enfocarte en tu tarea puntual, al momento de realizarla.
- Desconectarse: esta va a ser, probablemente, la más compleja de aplicar en nuestros días. Pero, es importante que prestes toda la atención posible a la tarea que estás realizando en el mismo momento en que está sucediendo. Estar en una reunión, o haciendo un informe, implica que dejes tus dispositivos electrónicos al margen. Para poder estar atento a lo que está aconteciendo.
María José Rubio Nanclares