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Notas

¿Es posible lograr el equilibrio entre la vida personal y el trabajo?

El equilibrio entre vida laboral y personal ha empezado a ser una prioridad en muchas empresas y empleados desde hace varios años. ¿Es posible lograrlo?

Tener un trabajo que permita lograr un buen equilibrio entre la vida laboral y personal es hoy en día una de los atributos más buscados a la hora de elegir dónde trabajar.

El común denominador de las distintas generaciones de trabajadores es tener flexibilidad, pero las razones por las que lo valoran son diferentes. Mientras los Millennials requieren flexibilidad para poder dedicarse a su vida personal, deportes, vida social, viajes, especializaciones y libertad para acomodar sus horarios y trabajar fuera de los horarios convencionales; los baby Boomers y los miembros de la generación X, por su parte, son más propensos a requerir flexibilidad para hacer frente a las responsabilidades personales que tienen que ver con la crianza de sus hijos y el cuidado de sus padres mayores.

Existen muchas profesiones y trabajos donde lograr este equilibrio es más fácil, y depende más de las oportunidades, prioridades y los valores de cada individuo que de la naturaleza del trabajo al que se dedican. Hoy, los que lideran este tipo de trabajos son los profesionales de sistemas: programadores, data entry, consultores de sistemas, le siguen los profesionales de redes sociales y a estos se suman todos los profesionales independientes como abogados, contadores, arquitectos, sicólogos, etc. El desafío en estos casos tiene que ver más con la coordinación de las funciones de estas personas con el resto cuando forman parte de un equipo de trabajo.

El lema hoy es trabajar para vivir y no vivir para trabajar

Cada vez más personas tienen claro que el trabajo es el medio para un fin y no el fin en sí mismo. Por ende muchas compañías tienen como unas de sus principales prioridades conciliar la vida privada y profesional, pues saben que con ello atraen al mejor talento y lo conservan feliz y productivo.

Empresas como Colgate, Wegmans, Coldwell Banker, Google, Nokia, y Johnson & Johnson se preocupan por ofrecer beneficios que contribuyan con este balance, guarderías cercanas, atención de emergencia a domicilio para personas dependientes, becas escolares, servicios de salud, jurídicos y de asesoramiento financiero, así como asistencia de reubicación son prácticas comunes en dichas empresas.

Otras compañías, implementan sistemas de cupones de créditos o puntos que se traducen en “horas libres” que pueden ser canjeados por diferentes razones: trámites, almuerzos largos, días especiales, horas para aprender un instrumento o dedicarlo a algún hobby.

La resistencia a que este tipo de actividades pueden afectar a la eficiencia y por ende a la rentabilidad de las compañías está quedando atrás, tener a los empleados más contentos y saludables impacta de una manera muy positiva en la productividad y por ende en los resultados.

Beneficios como “viernes medio día” en el verano, implementar trabajo desde casa para madres con niños pequeños, tiempo extra de vacaciones son cada vez más comunes.

A pesar de que cada día son más las empresas que se suman a estas prácticas, el equilibrio entre trabajo y vida personal en realidad estuvo cayendo en los últimos años, de acuerdo con la encuesta del año pasado de Glassdoor, que recopila el feed-back de empleados de alrededor de 60.000reviews de empresas, considerando que los empleados reportaron un nivel de satisfacción respecto de su equilibrio de 3,5 en 2009, de 3,4 en 2012 y que se mantiene en 3,2 desde 2013. La tecnología y la digitalización del trabajo juega un papel fundamental porque hace que sea muy sencillo estar 24hs conectado al trabajo ya sea a través del smartphone o el correo electrónico.

Entonces, ¿Estas prácticas no están funcionando? ¿Existe una solución?

En cada caso las prioridades y los valores individuales de un trabajador, su jefe y la compañía juegan un papel muy importante.

A nivel individual es posible implementar pequeños cambios para mejorar la razón entre trabajo y vida personal. Estableciendo límites en el horario laboral, apagando el celular y no revisar mails de trabajo al menos algunas horas en el día. Respetar los horarios para comer, la actividad física, etc.

El desafío es crear una cultura organizacional que valore la vida privada de los colaboradores (familia, deportes, actividad física, hobbies, viajes, otros talentos) y reconozca qué los enriquece como personas. Más allá de las prácticas que puedan ofrecer las compañías, son los gerentes y jefes que en su día a día, alentando a sus empleados a este tipo de conductas, como no trabajar horas de más, involucrase con sus intereses, promover una vida sana, hacer del lugar de trabajo un lugar grato, etc. harán que el slogan de las compañías “Promovemos un adecuado equilibrio de la vida laboral y personal de nuestros trabajadores” pase a ser algo concreto y no solo una expresión de deseo.

Además, son las personas, cada una desde su individualidad, las que deben definir cuáles son los puntos claves para poder obtener un balance adecuado en su vida, ¿Qué es esa cosa específica que necesita?. Las compañías que logren captar esto y traducirlos en programas y prácticas concretas estarán más cerca de hacerlas sustentables y de agregar valor.

Lic. Julieta Bianchi