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Notas

Home Office

Entra en la nota y te contamos sobre esta práctica que crece día a día y que cada vez más empresas la implementan como beneficio para sus colaboradores.

El trabajo desde casa es una modalidad que crece día a día, en compañías que buscan ser más atractivas a las nuevas generaciones laborales.

Por otro lado, la globalización, donde las organizaciones están dispersas por varias partes del mundo y las facilidades tecnológicas, hace que se desarrollen nuevas modalidades de trabajo, donde el “trabajo remoto” es el protagonista.

Las ventajas asociadas al trabajo desde casa son la mejora del clima interno, optimización del tiempo, trabajo por resultados y una cultura corporativa más atractiva.

Favorece, el equilibrio entre la vida personal y laboral, con toda la comodidad que ofrece el hogar, sin necesidad de invertir en ropa para trabajar, evitando horas perdidas en el tráfico, estrés y los gastos que derivan de trasladarnos a la oficina y comer fuera de casa.

Entre los beneficios, además están, la disminución de accidentes de tránsito, menor cantidad de ruido, contaminantes en las calles y agilidad vial.

Muchas empresas relacionan esta modalidad con el aumento de la productividad, ya que consideran que mientras más demore una persona en trasladarse desde su casa hasta la oficina más impactara negativamente en su rendimiento laboral.

Además, existen posiciones, proyectos y tareas donde la casa puede permitir concentrarnos más que la oficina.

Pero, ¿Es realmente el trabajo Home Office una modalidad tan exitosa? ¿Pueden todas las empresas implementarlas?

Para que esta modalidad de trabajo sea exitosa, debemos pensar que deben existir ciertas condiciones favorables y que no está diseñada para todos, con lo cual el empleado debe poseer algunas competencias específicas.

Trabajar en casa requiere disciplina y un espacio tranquilo que funcione como oficina. Trabajar media hora en un proyecto y luego interrumpirlo con tareas domesticas puede ser una tentación cuando se hace home office. Para aprovechar esta modalidad al máximo es necesario establecer horarios y reglas para separar la vida personal de la vida laboral, de lo contrario para poder lograr los objetivos laborales, se trabajara en horarios pocos favorables, que afecten a la calidad de vida personal y por lo tanto traerá más desventajas que beneficios en el largo plazo.

También es válido considerar que en la vida laboral las relaciones humanas son de gran importancia, más allá de los posibles problemas que pueden ocurrir en las oficinas, hay también una parte motivante de las relaciones en el trabajo, como actividades grupales, amigos, mentores. Muchas veces el intercambio de ideas “cara a cara”, son necesarias para algunas personas a la hora de crear una idea o resolver un problema.

Home office en su justa medida

A la hora de implementar esta modalidad, es aconsejable que las empresas no se apresuren y comiencen por ejemplo con determinados empleados y una o dos veces a la semana, favoreciendo un adecuado balance entre trabajar en casa y trabajar en la oficina.

Es recomendable evaluar previamente las posiciones: cuán fácil resulta establecer objetivos claros y cuanto permite al colaborador lograr una gestión eficiente de su tiempo y autonomía en su trabajo.

La práctica del home office demanda ciertas cualidades como la autogestión y el compromiso del empleado. Por eso, es recomendable evaluar con anticipación si la persona reúne competencias de este tipo.

Por último, uno de los mayores desafíos para que esta figura sea positiva es la gestión de personas, implica un cambio por parte de las empresas en su manera de supervisar, el cual deberá enfocarse en otros parámetros que no tienen solo que ver con la cantidad de horas, es necesario desarrollar en los líderes esta forma de supervisión y disminuir el temor de que pueda afectar negativamente a la productividad. Resulta clave para su implementación la confianza que se deposita en las personas que trabajan en la organización dando libertad para el uso responsable de esta modalidad.