Presenta:

Notas

Las cinco prácticas que todo jefe valora de sus colaboradores

Sin dudas el éxito o el fracaso en un puesto de trabajo, en la mayoría de los casos, tiene su base en la relación que construimos con nuestros jefes.
Foto: http://www.jamaicainc.com.ar/clientes/icc/capacitaciones/20140519-fliar/fliar.jpg
Foto: http://www.jamaicainc.com.ar/clientes/icc/capacitaciones/20140519-fliar/fliar.jpg

La relación entre jefe y colaborador probablemente sea una de las relaciones más importantes en la organización. Por tal razón, resulta clave poder trabajar sobre la construcción y la eficacia de la misma.

Si entre un jefe y sus colaboradores existe una relación sólida, se facilita la eficacia y la obtención de resultados personales y organizacionales. Si por el contrario la relación es inestable, tensa o inexistente, la eficacia del equipo en el logro de objetivos será difícil y en algunos casos imposible.

Hay quienes afirman que las personas no renuncian a las empresas sino a los malos jefes.

En otra nota de Humany te hablamos de cinco lecciones de liderazgo a partir de la percepción que los colaboradores tienen de sus líderes (http://www.mdzol.com/nota/643116-5-lecciones-sobre-liderazgo/)

Hoy te queremos contar qué cosas valoran los jefes en sus colaboradores:

1. Autogestión: el tiempo para aprender lo básico de tu puesto se limita al proceso de inducción y tenés que aprovecharlo al máximo. Una vez que este tiempo finalizó tenés que ceñirte a tus tareas y es deseable que lo hagas de manera autónoma. ¿Podés preguntar si tenés dudas? Claro. ¿Podés equivocarte? Claro, es parte de tu aprendizaje. Lo que tenés que evitar es preguntar por cada paso que vas a tomar. Al momento de la selección te tomaron por tu idoneidad y es el momento de demostrarlo.

2. Capacidad de anticipación: es importante que sepas resolver tus tareas cotidianas. Pero, en un mundo en donde lo único constante es el cambio, resulta de vital importancia que desarrolles tu capacidad para anticiparte a situaciones inesperadas. Para poder hacerlo aprende sobre variables del negocio que vayan más allá del puesto de trabajo para el que te contrataron.

3. Dejá tu zona de confort: mostrate dispuesto a visitar zonas de aprendizaje. Sabemos que resulta cómodo quedarte en este lugar en donde sabés que va a pasar y cómo moverte pero no es lo que necesitan las organizaciones de hoy. Involucrate en los cambios, capacítate y convertite vos en un promotor de los mismos. Detectá oportunidades de mejora y proponé acciones para trabajar sobre las mismas.

4. Hacé valer tu tiempo: en el horario de trabajo…trabajá! No pierdas tiempo. Llevá una agenda o utilizá el recurso que mejor se ajuste a tu persona. Después de tres horas corridas de trabajo se pierde productividad, así es que podés tomar un pequeño recreo. Que sea eso, un pequeño recreo para poder continuar luego con tus tareas. El orden en tus tiempos no sólo te hace más productivo sino que también te permite en tus momentos de ocio disfrutar y no pensar en los pendientes.

5. Demostrá una actitud de colaboración: mostrate dispuesto a ofrecer ayuda, no sólo a tu jefe sino también a tus compañeros de trabajo. Los objetivos se cumplen con mayor eficacia si se trabaja en equipo. Asimismo, estás trabajando para generar una cultura de colaboración y ayuda al otro.