Asi fue la primera cobertura online de la Vendimia
Si ese sábado todo salía bien estimaba que pasadas las 0.15 del domingo, algún mendocino en Rusia, la India o España ya sabría quién había sido electa Reina Nacional de la Vendimia. Ese si todo salía bien incluía:
1. Una velocidad normal de transmisión de datos (es decir, que la transferencia de contenidos entre las carpetas locales –que incluía todo lo publicado por ese medio a lo largo de su historia- a la carpeta FTP en la red no se hiciera lenta).
2. Que no se cayera Internet, como era normal en esa época. En 2002 la banda ancha era un servicio caro –sólo lo disponían algunas empresas- y la mayoría de los mendocinos se conectaban desde las 21 –por la reducida tarifa telefónica- y se pagaba por minuto o por hora de conexión.
No existía Facebook ni Twitter, ni blogs. Google apenas era un buscador más, sin los servicios que hoy conocemos –como el que estoy utilizando ahora para escribir, que es Google Docs-. Los buscadores del momento, Altavista o MetaCrawler. Los diarios digitales tenían un formato y diseño primitivo: mucho texto y pocas fotos. Y procuraban no sumar fotos con mucha resolución, así tuvieran uno o dos servidores propios, como los grandes medios de las provincias, o bien, hasta cinco o diez servidores, como los diarios grandes de Buenos Aires.
Así como hoy quien tiene un blog, sitio o cuenta en Twitter o Facebook escribe algo, hace clic en Publicar y en menos de cinco segundos ya lo está viendo online, en marzo de 2002, el gran avance de la época era que publicar algo tardaba como mínimo diez minutos. ¿Por qué gran avance? Porque hacía pocos meses que la prensa digital incorporaba la publicación de últimos momentos. Antes de ese hecho clave, el rol de un medio digital era sólo pasar a Internet lo que había en el papel y el tiempo que tardaba la web en hacerle caso al clic-publicar era en promedio una hora.
En resumen, hacía fines de 2001, la velocidad de publicación era una hora; luego, a partir de 2002, con la incorporación de los últimos momentos y del concepto de sitios dinámicos, ese tiempo se redujo casi diez veces (que seguía siendo un montón para lo que es un periódico online).
Hasta ese día, los mendocinos en el exterior, que constituían la mayoría de la audiencia de ese diario online, se enteraban de la novedad vendimial por llamado telefónico de algún pariente o por algunos medios, muchos días después. Las radios y TV online que permiten llevar sus mensajes en forma simultánea al mundo aún no existían. Por esa razón, esa noche de marzo de 2002, cuando entré a la redacción de Los Andes y prendí mi computadora, me sentí ilusionado por este gran regalo que significaba darles a los mendocinos del país y del mundo.
El minuto a minuto
Allí se vivió a pleno un debate que se iniciaba en esos días en el ámbito periodístico y que era la sinergia entre las redacciones de papel e Internet. Con la TV prendida fui armando una breve crónica y los títulos clave fueron “Arrancó el Acto Central”, “Terminó el Acto Central” y “Comenzó la elección de la reina” y “La Reina Nacional de la Vendimia 2002 es de Tupungato” (María Noelia Blanco).
Como los diarios en papel trabajan con imágenes con alta resolución, tras elegir las siete fotos de archivo de quien podría ser Reina Nacional me aboqué a la maratónica carrera de bajar de peso a cada una de las mismas. Pese a ello, tras el conteo final, apenas anunciaron a la nueva soberana nacional hice clic en Publicar.
Y…la computadora se pasmó –es lo que recuerdo-.
O sea, el sistema no se cayó sino que la computadora, tras ser exigida por una intensa carga de textos, fotos y clic-publicar, decidió sacar el termo y tomarse unos mates. Y las palabras irreproducibles que en ese momento lancé parece que fue asimilada por esa máquina (quizás no se había tildado, sino más bien actualizado algún complemento de Java, o vaya a saber qué).
Quince minutos después, el mundo por primera vez se estaba enterando en forma simultánea y por Internet quién era la nueva Reina Nacional de la Vendimia.
Con los años, la logística de producción de la Fiesta de la Vendimia que siempre llevaron a cabo las redacciones de los diarios impresos se fue aplicando a sus respectivas versiones online, algo que se empezó a notar en la Vendimia de 2008, cuando el efecto Mdzol.com (online desde agosto de 2007) llevó los medios locales impresos a poner en práctica la sinergia con la prensa digital.
La primera vez que los mendocinos pudieron elegir a la Reina
La Vendimia también marcó un antes y un después en las encuestas online de los medios mendocinos. ¿Por qué? Porque en esos años, los medios digitales tenían una audiencia bastante más reducida que la del papel, por lo que apenas cada encuesta cosechaba unos 500 ó 600 votos, con dos días de permanencia en la home.
La primera encuesta online de las reinas pasó los siguientes desafíos: permanecer una semana en la portada, en lugar de dos o tres días y colocar muchas opciones de respuestas (todos los departamentos). Para esto último había agregar las opciones directamente en código HTML y luego probar varias veces offline para que se efectuaran bien el cálculo matemático. Y el resultado era un rectángulo vertical muy extenso que obligaba a reordenar (también en forma manual, con HTML) la columna derecha de la portada.
Cuando finalmente se publicó, el primer día funcionó como una encuesta normal. La cosa cambió a partir del segundo día y tras unos cuatro días de publicación, esa encuesta superó los cuatro mil votos. Y con un resultado distinto al registrado en el Frank Romero Day.
Fue la primera vez que los mendocinos pudieron votar para elegir Reina, aunque el mecanismo para evitar que un usuario votara varias veces aún no se había perfeccionado.
Desde ese 2002 hasta hoy, a través de la prensa digital de Mendoza, los mendocinos eligen a la Reina y cuando las mismas en gran parte coinciden se convierte en algo más que un indicador de lo que dice la opinión pública.