ver más

Notas

¿Qué ves? Para los que hacen vino

El creador de El Enemigo y enólogo de Catena Zapata reflexiona descontracturado.

Hace ya varios años intento descifrar la palabra calidad en el vino. Una cruzada difícil de entender, de comprender y en todo caso de identificar. Algunos dicen es lo que le gusta al consumidor, otros lo nombran como los vinos que tiene mayor puntaje de los críticos, estas dos posibilidades sin lugar a dudas van de la mano en la mayoría de los casos. 

Puede haber mil ideas al respecto, pero me pregunto, ¿el consumidor tiene todas las cartas en la mano para saber qué le gusta? ¿El mercado le da la opción de elegir o estamos bajo un yugo donde el estilo del vino argentino se mueve direccionado?

El consumidor de Argentina tiene muy pocas oportunidades, solo bebe vino nacional, conoce poco de marcas que estén fuera de lo que llamamos el establishment. Los hacedores tiene pocas posibilidades de viajar y algunos las tiene pero prefieren vacacionar en lugares donde el vino no es la razón. 

Los últimos años me dedique a viajar a zonas no tan conocidas pero de una historia infinita, tales como Jura, Sanlucar, Loir, Galicia, Douro, Porto, Córcega … lugares donde se elaboran vinos desde épocas inmemorables, vinos que llamaré particulares, porque no los conocía. Esto me ayudó a ampliar mis conocimientos y sabores, encontré vinos que jamás habría pensado que existían, métodos de elaboración, gente con un gran amor a su tierra y su identidad. Me cansé que me digan, cuál es el vino que beben los consumidores y que el éxito está dado por un tipo de sabor particular, me permití descubrir estas nuevas influencias en mi trabajo diario.

Para que el consumidor, ósea mis amigos, yo, la gente común tenga diversidad, mayor cantidad de estilos posibles en su góndola, me puse a trabajar y como suelo decir: evangelizar sobre esto. No significa que no siga haciendo los vinos con los estilos conocidos por todos, solo que también voy a incorporar más posibilidades, más dedicación para romper estos esquemas tan paradigmáticos que nos quitan grados de libertad para expresarnos, para tener nuestro carácter, en definitiva lo que llamo identidad.


Así Gualtallary será fresco y en Cruz de piedra tendremos garnachas de 15 de alcohol y vinos encabezados. Muchas veces digo, voy a tirar la piedra lo mas lejos posible, tiempo para regresar hay, pero explorar los limites es lo que dicta mi corazón.

Para mis amigos, conocidos, jóvenes que están en el hermoso camino de ser abanderados de nuestra cultura: no se permitan decir que algo no tiene calidad por ignorancia. No se permitan no disentir, no se tapen los ojos por no entender, fluyan, discutan, sigan la curiosidad de su alma, no se acomoden al confort, sean sus peores críticos y no dejen que nadie les digan que está mal su idea. Reviertan con trabajo, estudio, amor, humildad y mucha paciencia.

Termino con una hermosa frase que encontré en Facebook: Los pájaros nacidos en jaulas creen que volar es una enfermedad.