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Notas

Vendimia en bambalinas: emoción, nervios y máxima tensión

Cientos de artistas ya están preparándose detrás del escenario del Teatro Frank Romero Day. Hermanos, novios, amigos, madres e hijas esperan con ansias salir a las tablas. Algunos por primera vez, otros más cancheros que igual resaltan: “Cada fiesta, cada público es distinto”. Mirá las fotos.

Emoción, nervios, expectativa, pasión y deseos de salir a escena es lo que se respira por estas horas en bambalinas en el Teatro Frank Romero Day. A dos horas de pisar las tablas, cientos de artistas se preparan para lucir en la Sinfonía Iluminada de Gloria.

“Es mi segunda vez en Vendimia pero igual tengo muchos nervios. El año pasado bailé con mi mamá pero este año ella decidió no participar”, cuenta Agustina que con 19 años agrega que baila desde los 4 años y que ama la danza contemporánea.

“Realmente es muy diferente la experiencia del Teatro Frank Romero Day. Acá todas hemos bailado en teatros como el Independencia pero, sinceramente, salir a escena y saber que tenés un público de 20 mil personas viéndote, es espectacular”, amplia la joven bailarina.

Mientras Agustina se muestra desenvuelta para hablar con la prensa, el resto de sus amigas ríen, se maquillan y arreglan los peinados en un camarín que, describen, “es hermoso”.

A propósito, la mayoría de los artistas que hablaron con MDZ Online resaltaron los camarines que tienen en la actualidad. “Es que hace muchos años había que traer de todo porque acá no tenías nada. Recuerdo que caíamos con dos bolsos cargadísimos; por suerte, desde hace un tiempo a esta parte, ha mejorado todo un montón y sólo traemos el vestuario y una mochila”, comentó Paola que hace 15 años baila en Vendimia junto a su pareja Javier del grupo de Tango Malajunta.

Valeria y Fabián preparándose en el camarín.

Valeria, otra de las bailarinas que habló con este medio, se mostró feliz de participar en la fiesta de los mendocinos y detalló que junto a Fabián harán unas cinco salidas de folklore.

“Cada año es distinto y también vamos notando que se complejiza el proceso de pruebas y casting. Cada vez es más difícil poder quedar… entonces, uno se prepara mucho y durante todo el año para poder estar a la altura de esta fiesta que es para todo el mundo”, resaltó Valeria del Ballet Aconcagua.

Javier, pareja de Paola, retoca su traje a horas de salir.

Las primeras vendimias

Paola recordó su primera Vendimia en la que “llovía finito y tuvimos que salir a escena igual”. Entre resbalones y traspiés la joven, que hoy suma 15 años participando de Vendimia, dijo que pudo superar aquélla primera vez algo accidentada.

Contó que, ese año, el piso lo habían pintado con “pintura al agua” y “todo comenzó a correrse y nos empezábamos a deslizar… fue todo un tema pero lo superamos”.

Paola se peina y alista para salir a las tablas en unas dos horitas.

También rememoró aquélla fiesta en la que los artistas no salieron a escena y la celebración se interrumpió. “Ese año fue tremendo y la verdad nos duele recordarlo. Soy docente y recuerdo que la gente estaba muy enojada con el artista porque no había salido a escena. Lo cierto es que hubo un trasfondo que mejor ni recuperar…”, se lamentó la bailarina.

Y rápidamente, dejó en claro que “todo eso que no fue nada grato se ha superado. Las Vendimias que se sucedieron fueron tranquilas y estoy segura que algo así nunca más va a suceder”, confió Paola.

Las cosas positivas

Valeria, Paola y sus respectivas parejas, Fabián y Javier, resaltaron que, tras aquél mal trago cuando los artistas no salieron a escena en la gestión de Ricardo Scollo, las cosas mejoraron y mucho.

“Digamos las cosas positivas”, se apresura a enumerar Paola: “Estos camarines con estos espejos espectaculares, las viandas que nos dan incluso para celíacos o vegetarianos… estamos muchos mejor sin dudas”, aseveró la artista.

Javier, su pareja, añadió que “el tema de los contratos también ha sido muy positivo. Esta vez se firmaron con mucho tiempo lo que te permite prever en qué condiciones vas a trabajar, todo ello es muy importante”.

De acuerdo con lo que agregó Paola, "el hecho de que los contratos se firmen en diciembre te permite saber por adelantado cómo va a ser todo el proceso y si al leerlo no lo aceptás, sos libre de no firmar y darle el espacio a otro artista que también está esperando participar", dijo.

Arden las bambalinas

Nervios, corridas, risas, ensayo, mini-clases y pasión por la fiesta de los mendocinos es la atmósfera en bambalinas por estas horas.

"Habrá unos 700 artistas en escena.... es una de las fiestas más grandes del mundo", cierra ansiosa Paola.