ver más

Notas

Highlights de la semana: En la senda del crimen

Lazos perversos de Chan Wook Park (2013) & La dama de Shangai de Orson Welles (1948).

  Lazos perversos de Chan Wook Park (2013)

"Solía decir que a veces hay que hacer algo malo para evitar hacer algo peor"

 

Después del preestreno en el Festival de Sundance 2013, llega a la pantalla grande en Argentina el debut en EEUU del director coreano de Old Boy.

Cuando India Stoker (Mia Wasikowska), una adolescente algo excéntrica, pierde a su padre (Dermot Mulroney) en un trágico accidente de coche el día en que cumple 18 años, su vida se hace añicos. El impasible comportamiento de India oculta profundos sentimientos que sólo su padre comprendía. Cuando Charlie (Matthew Goode), el hermano de su padre, aparece por sorpresa en el funeral, decide hacerse cargo de ella y de su inestable madre (Nicole Kidman). Aunque al principio desconfía de su encantador y misterioso tío, pronto se da cuenta de que tienen mucho en común.

La dama de Shangai de Orson Welles (1948)

"Matarte a vos es matarme a mí. Pero ¿sabés qué? estoy bastante cansado de los dos"

 

El maestro y director de Citizen Kane vuelve con este célebre film a retomar el género negro.

La película cuenta la historia de un marinero, Michael O'Hara (el propio Orson Welles), que es contratado por un prestigioso abogado, Arthur Bannister (Everett Sloane), marido de una bella y enigmática mujer, Elsa (Rita Hayworth) para trabajar como contramaestre en un yate de lujo que va a realizar un crucero de placer. En el mismo, O'Hara conocerá al inquietante socio de Bannister, George Grisby (Glenn Anders) y las oscuras intrigas de sus patronos.

En La Dama de Shanghai no existe una dimensión real donde se suceden los acontecimientos, no hay cordura en la ficción de Welles porque embriaga la pesadilla. Los personajes deambulan en escenas con una tensa atmósfera claustrofóbica, respirando un aire de extrañamiento que nos conduce hacia un desenlace fatal. Welles orquesta una puesta en escena donde todos los personajes resultan sospechosos desde el principio. Los artífices de la intriga parecen estar en todas partes, observando, conspirando, como si todos supieran lo que va a pasar.

Famosa por su escena final -el tiroteo en la sala de los espejos- esta es una obra maestra para volver a ver.