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Review: Lollapalooza 2013

Una vez más, las bandas que hacen bailar al mundo llegaron a Santiago para tocar en la versión chilena del festival creado por Perry Farrel. Estuvimos ahí y en esta nota te contamos todo.
Foto: PH: Juan Ignacio Genco
Foto: PH: Juan Ignacio Genco

#DÍA 1:

Cielo despejado y 26 grados de máxima. Así empezaba el sábado 6 de Abril la tercera edición de Lollapalooza Chile. Con un día espectacular, el festival abría sus puertas en el vecino país y prometía record de convocatoria con un gran cartel que decía “SOLD OUT”.

El Parque O’Higgins fue testigo por tercer año consecutivo de un festival en donde nada está librado al azar. Y es que, como los años anteriores, la organización fue perfecta. Desde las zonas de comida, las acciones de las marcas en el predio y el agua gratis que regalan, todo está basado en la experiencia del público, lo único que uno tiene que hacer es sentarse y disfrutar.

La primer jornada fue intensa. Mucho para ver y poco tiempo para descansar. La bienvenida estuvo a cargo de los británicos Hot Chip, quienes con un furioso sol encima, dieron una muestra de lo que es saber hacer baliar a la gente. Con un sonido muy ajustado, entregaron versiones de clásicos como “Over and Over” y “Ready for the Floor” y nuevas canciones como “Flutes” (uno de los puntos más altos del día).

Ni bien terminó el show de los británicos, Alabama Shakes y Of Monsters and Men pusieron play. Los primeros con un show liderado por la siempre atrapante presencia de su cantante Britanny Howard, quién con guitarra en mano repaso el repertorio de Boys and Girls, uno de los mejores discos del 2012. Los segundos, entregaron un show repleto de sentimientos, hicieron bailar y emocionar por igual al público del Coca Cola Stage.

Como  ya dijimos, está primera jornada fue intensa. La maratónica seguidilla de recitales dejo sin piernas a más de uno. Mientras Two Door Cinema Club movía los cuerpos de miles de jóvenes con grandes himnos pop como “Something good can Work” o “What you know”, Crystal Castels entregó en el Movistar Arena el primer GRAN show del día. Con una importante cantidad de público el duo canadiense regalo increíbles versiones de temas de sus tres discos, destacando “Crimewave” y “Baptism”. Mención aparte merece la poseída actuación de la vocalista Alice Glass.

Todo esto sucedía mientras que en otro escenario Kaiser Chiefs daba muestras de tener una potencia inagotable. Como ya había demostrado días antes en el Pepsi Music, su vocalista Ricky Wilson siente los shows de una manera especial y se entrega al 100%.

Un poco más allá, más precisamente en el Claro Stage, los suecos The Hives o “la banda de punk rock más grande del mundo” como se autodenominaron, daba una fiesta de punk nórdico vestidos de gala a pesar del sol .

Un poco más lejos el Playstation Stage recibía a Passion Pit. La banda liderada por MichaeL Angelakos repasó los temas de sus dos muy buenos discos, haciendo bailar a todos con hits como “The Reeling” o la supercoreada “Take A Walk”.

La tarde caía y Queens of the Stone Age salió a escena con un contundente show que servía de antesala para el gran final. Pero mientras en el Movistar Arena unos enfiestadisimos Major Lazer, daban vida al Harlem Shake más grande del mundo.

El cierre estuvo a cargo nada más y nada menos que de Pearl Jam. Los comandados por Eddie Vedder dieron uno de eso shows en donde, al igual que ocurrió con Foo Fighters en la edición 2012, todos disfrutan. Y no es por el reconocimiento de sus temas, sino porque una banda de semejante trayectoria como Pearl Jam casi no comete errores. Las más de 140.000 almas que se habían juntado alrededor del Coca Cola Stage, pudieron comprobar que Pearl Jam es, sin dudas, una de las bandas más grandes de nuestro tiempo. Punto alto para destacar el cover de Neil Young “Rokin’ in the free world” con Josh Homme y el dueño de toda nuestra felicidad Perry Farrell.

Fuegos artificiales, “Yellow Ledbetter” sonando de fondo y una avalancha de gente volviendo a descansar porque al otro día había más Lollapalooza. Así terminaba la primera jornada.

# DÍA 2:

Agotado después de la maratónica seguidilla de recitales del sábado llegó el público a la segunda y última jornada del festival. Desde temprano Russian Red y Toro y Moi animaron las tablas en un caluroso día.

El Claro Stage le abrió sus puertas a una de las revelaciones del la temporada: Gary Clark Jr. Sin más que su guitarra en mano y una buena banda acompañando, el oriundo de Texas demostró en una hora de show que no sólo es el futuro del blues, sino que es todo lo que representa. Con un aspecto similar a Jamie Foxx en Django hizo delirar a todos los presentes con su virtuosismo en la guitara. Muchos carteles (Hendrix’s lost son), muchos apalusos y una grata sorpresa.

Argentina estuvo representada el domingo por el combo electropop denominado Poncho. El trío comandado por Zuker hizo delirar a quienes se acercaron al Movistar Arena. Simple, bailable y simpático se gano el corazón de todos, quienes los conocían y quiénes no. Como siempre la hiper escuchada “Please Me” fue uno de los puntos altos, aunque también aprovecharon la ocasión para mostrar algo de su nuevo material.

La tarde estaba recién entrando y grandes shows se acercaban. El alejado Playstation Stage mostraba un cartel sobrio, en blanco y negro que decía Foals. Por el ambiente que había antes de que empezara el recital ya se sabía que iba a ser uno de los más fuertes del fin de semana. La banda británica transmite en vivo una energía poco antes vista, suenan emotivos y esa capacidad de tocar hiper tranquilos hasta volverse locos en vivo se multiplica. Su cantante y guitarrista Yannis Philippakis tiene una actitud arrogante, pero se lo nota dando todo. Canciones como “Sapanish Sahara” “Inhaler” o “Red Socks Pugie” son la clara muestra de que Foals ya juega en las grandes ligas.

Un mar de gente se movía a lo largo del Parque O’higgins, todas en dirección al Claro Stage. Allí se darían cita entrada la tarde los escoceses de Franz Ferdinand, una banda de la que hacía un par de años que no sabíamos mucho, por lo tanto no se sabía muy bien que esperar de ellos. Su show fue electrizante, los comandados por Alex Kapranos repasaron temas de sus tres discos de estudio, más algunos temas nuevos que podrían o no estar incluidos en su cuarto disco. Lo cierto es que hicieron bailar a todos y más de uno comentó que fueron lo mejor de esta nueva edición de Lollapalooza.

El gran cierre estaba cerca, pero antes hubo tiempo para poder ver a A Perfect Circle. Banda que no tocaba desde 2004 y se  volvió a reunir hace muy poco. Toda una rareza y sorpresa para los fanáticos que se habían acercado.

La noche ya había caído y un impresionante set se estaba montando en el Claro Stage. Era la hora de ver a Deadmau5. Primera vez que un artista de estás características toca en los escenarios principales del festival. Y dejo a todos con la boca abierta. Con un show de imágenes y luces de otro planeta y una música imposible de no bailar, el hombre con cabeza de ratón estuvo a la altura de las circunstancias e hizo delirar a los 140.000 espectadores que se encontraban en el Parque O’Higgins. Mención aparte el show de luces que produce su propio casco. Un show para ver tanto de cerca como de lejos.

En contraposición a lo que pasaba en el Claro Stage, el Coca Cola Stage se preparaba para un cierre a puro rock. Los encargados: The Black Keys. Dan Auerbach y Pat Carney arrancaron con una seguidilla explosiva: “Thickfreakness”, “Girl is on my mind” y “Your Touch”. A partir de allí todo fue delirio, una banda ajustada, con dos grandes discos en dos años, logró cerrar la edición 2013 de Lollapalooza Chile como se lo merecía, las encargadas fueron “Tighten Up”, “Lonely Boy”, “Everlasting Light” y “I got mine”

Fuegos artificiales, todos salen agotados pero preguntándose cómo será la edicón del 2014. Volveremos y seremos todavía más.

PH: Juan Ignacio Genco